El próximo 24 de octubre se cumplirán 100 años del nacimiento de Rafael Azcona en Logroño. Y aquí, en Logroño, hoy 28 de mayo ha dado comienzo el IX Encuentro Nacional de Guionistas.
Una vez más, los incansables paladines sindicales de ALMA y FAGA han conseguido levantar una “casa” para los guionistas. Un lugar donde hablarnos, escucharnos y desvirtualizarnos, mientras nos ponemos al día de la situación del gremio gracias a un completísimo programa de charlas y conferencias.
Para abrir boca, hoy ha tenido lugar una mesa redonda precisamente en homenaje a Rafael Azcona titulada “El guión vuelve a casa”. Moderaba el experto azconista Bernardo Sánchez y participaban Victor García León, Marta González de Vega, Elvira Lindo y Santiago Tabernero.

Los más de 400 guionistas inscritos en el IX Encuentro hemos podido disfrutar de una hora larga de recuerdos y anécdotas del decano del guión español. Y aquí os voy a contar las que he podido ir anotando.
Y es que este año de nuevo acudo al Encuentro por generosa invitación de FAGA y ALMA para ¿cubrir? ¿retransmitir? el evento. Lo haré así, tomando nota a vuelapluma de las perlas más destacadas que oiga, y las iré volcando en sucesivos posts en este blog, para que quienes no hayan podido venir a Logroño, puedan al menos saber lo que se cuece por aquí. Serán posts deslavazados, caóticos, que os invito a leer como quien hace scroll por un feed de Twitter… pero sin salir oliendo a Elon Musk,.
Vamos allá:
Elvira Lindo y Marta González de Vega hicieron una reflexión muy interesante en torno a la consabida timidez de Azcona (ya sabéis: lo de no ir a recoger los Goyas, etc.) y aparte de constatar que era más un disfraz que otra cosa, interpretaron que esa falta de ego del maestro de guionistas tenía que ver precisamente con su indiscutible reconocimiento.
ELVIRA LINDO. “Cuando tú te sabes reconocido por el medio, no tienes problemas de ego”.
MARTA GONZÁLEZ DE VEGA.”Claro, es que la clásica reivindicación de la visibilidad del guionista no es una cuestión de ego. Es una cuestión de que se reconozca tu trabajo y tu valía como profesional”.

ELVIRA LINDO. “Una vez Rafael me presentó un libro. Era un libro de comedia y yo empecé a aclarar que el personaje protagonista no era yo, que todo era ficción… A la salida, Rafael me dijo no des tantas explicaciones, la comedia no se explica. Y yo le contesté bueno, Rafael, eso lo dices tú que eres hombre. A las mujeres siempre se nos piden explicaciones.
Bernardo Sánchez abordó el inevitable tema de los guionistas que se convierten en directores. Cuando un guionista tiene el éxito inigualable de Azcona, la pregunta surge sola. ¿Y cómo es que no dirige? Sánchez aclaró que estuvo a punto de hacerlo, que tenía el guión escogido ya… pero que “se lo robó Marco Ferreri y lo rodó sin su autorización”.
Aún estábamos en shock escuchando este dato cuando Bernardo Sánchez nos remató con este otro:
BERNARDO SÁNCHEZ. “Azcona dejó más de 70 guiones escritos que nunca llegaron a rodarse”.
(No volveré jamás a quejarme de que un guión mío se quede en un cajón.)
Sobre el finísimo humor de Azcona y su capacidad para hacer comedia a partir de situaciones negrísimas, Santiago Tabernero aclaró que Azcona no era un cínico como podría serlo un Ruben Östlund o un Álex de la Iglesia.
SANTIAGO TABERNERO: Azcona no era un misántropo. Si de algún modo patentó una forma humorística de mirar una realidad despiadada era la ternura. El cínico se ríe de los personajes, Azcona se reía con sus personajes. Le gustaba la vida. Se sentaba en el Varela o en el Comercial y lo pasaba en grande, era un disfrutón. Él escuchaba las conversaciones, tomaba nota de todo y todo le provocaba compasión. Veía el dolor y la amargura del mundo. Y sentía esa amargura. Pero el humor le servía como herramienta de supervivencia.
MARTA GONZÁLEZ DE VEGA. Me encanta el lugar de importancia en que colocó la comedia. Porque la comedia tiene que hacer todo el recorrido del drama… y además darte un chiste. La comedia entrar en la oscuridad de la vida y desde dentro enciende la luz. Y el drama será fabuloso para expresar la indignación, pero el salto de libertad de Azcona es agarrar toda esa indignación y hacerla explotar en forma de chiste que nos libera. Y él encima lo hizo durante la censura. Es muy inspirador.
El director Víctor García León (Altas capacidades) contó cómo conoció a Rafael Azcona. Por supuesto, ya sabía quien era: el padre de Víctor era el director José Luis García Sánchez, uno de los cineastas que más guiones de Azcona ha filmado. Pero su primera conversación con el maestro no fue por eso:
VÍCTOR GARCÍA LEÓN. Fui a su casa a arreglarle el VHS. No sé por qué pensaban que yo sabría arreglarlo. El caso es que le di al botón… y nada. Y le dije Rafael, que está roto. Y él dijo pues muy bien, pero ya puestos aprovechó para hacerme mil preguntas: que si tenía novia, que qué tal los estudios… Le gustaba mucho escuchar. Observar. Era un hombre muy discreto. Y es que prescindir de la fama tiene la ventaja de que te permite subir al autobús. Luego, cuando colaboré con él, yo le llevaba ideas, y él me decía ¿y si es lo contrario? Y proponía una idea contraria. Y entonces no es mujer, sino hombre. Y claro, entonces no va a este sitio, sino a este otro, y entonces le pasa esto, y lo otro… Tenía muchísimas ideas. Yo llegaba a casa destrozado.
Según Bernardo Sánchez, si Azcona llegó a ser el gran guionista español fue gracias a Berlanga. Pero no se refiere sólo a las películas que hicieron juntos:
BERNARDO SÁNCHEZ. Si no hubiera sido por Berlanga, Azcona habría sido un guionista italiano. La extranjería es una parte muy importante de su vida. Recordemos que fue en Estados Unidos donde se casó y tuvo sus hijos. En las cartas que intercambia con Berlanga se ve que no tenía nada claro que quisiera volver de Italia a España.
En Italia, recordó Santiago Tabernero, Azcona tuvo el día más feliz de su vida.
SANTIAGO TABERNERO. Había bajado a comprar un paquete de mil folios para comenzar a escribir un guión con Marco Ferreri. Pero no se le ocurría nada, y se puso a hacer avioncitos de papel y a lanzarlos por la ventana. Dejó la plaza de enfrente alfombrada de avioncitos. Y el caso es que todos caían en picado… menos uno, que le dio por planear, y planear, y se pasó tres minutos seguidos haciendo piruetas en el aire. Esa visión le produjo uno de los grandes momentos de felicidad de su vida.
Al hilo de una de las veces que intentó desarrollar un guión con Azcona, Víctor García León contó una de las claves de la literatura azconiana.
VÍCTOR GARCÍA LEÓN. Yo le conté una idea que se me había ocurrido para una película. Y él dijo meh. Entonces le conté otra. Tampoco le gustó. Y otra. Y otra. Nada. Le digo Rafael, ¿no te gusta ninguna? Y me dice mira, Víctor. En cada bar de Madrid hay cuatro o cinco guionistas queriendo hacer una película sobre una cosa que se les ha ocurrido. ¿Por qué ninguno escribe sobre la vida? Así es como funcionaba él. ¿Qué idea se te ha ocurrido? es mala pregunta. Lo que hay que preguntar es ¿qué has visto? ¿Qué te ha pasado? La vida es más interesante que tus ideas. La vida te desarma. Azcona tenía esa capacidad de dejarse desarmar por la vida.
En fin, ha sido una mesa redonda de una hora larga en la que se han dicho muchas más cosas, pero ahí fuera está la calle Laurel. Y la vida. Mañana continúa el Encuentro y habrá más perlas.
Viva Azcona.

Texto: Sergio Barrejón. Fotos: Débora L. Giammarini.

Pues mira, he estado, aunque atrás del todo se escuchaba regular, pero me confirmo con tu artículo cosas que se me han escapado… te recuerdo (aparte de tu cacarrera como guionista, cortometrajistas, tus blogs) hace dos años en Sevilla documentando todo… Hemos coincidido varias veces, apenas nos han presentado, así que aprovecho para felicitarte por toda tu labor (guionista y director también), didáctica y de reinvindicación, desde hace años, en todos estos temas de dignificar esta profesión, vaya bien o mal.
Me encanta.
Viva