NO HAY QUIEN LAS ENTIENDA

22 noviembre, 2017

por Isa Sánchez

– ¿Cómo que el café preparado, Johnny? —preguntó Mike mientras su amigo ahondaba una muesca en la barra y apuraba su tercer vaso de bourbon—. ¿Te preparó el café y después se largó?

– Así es Mike. Cuando me levanté, ella se había llevado todas sus cosas, pero me había dejado el café preparado.

– ¿Y no te ha dejado una nota ni nada?

– Nada, Mike… Ya sabes: mujeres… No hay quien las entienda.

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Olatz Arroyo y Marta Sánchez al inicio de su charla: “Mujeres que escriben comedia”.

Como en cualquiera de las escenas similares que hemos visto en el cine, los libros y en todo lo que se lleva contando desde que se cuentan cosas, los pobres Johnny y Mike no entienden nada. Las mujeres hacen cosas raras sin que sepamos sus motivos. No creo que este texto pueda ayudarlos, pero quizá les dé alguna pista sobre por qué están tan perdidos.

Los pasados 2, 3 y 4 de noviembre tuvo lugar en Santiago de Compostela el V Encuentro de guionistas (cuyo resumen se puede leer aquí gracias al currazo que se metió anotando y redactando Teresa de Rosendo), una sucesión de charlas de las que salí, como muchos de mis compañeros, con un chute de inspiración y ánimo para escribir más e intentar hacerlo bien.

La presencia de la mujer en la comedia

Una de estas charlas fue la que dieron Olatz Arroyo y Marta Sánchez sobre la presencia de la mujer en la comedia. Ellas, como guionistas de larga trayectoria en series de TV (7 vidas, Aída, Gran Hotel, Allí abajo…) venían a reclamar la necesidad de desprejuiciar a la industria nacional y sus gerifaltes respecto al potencial cómico de la mujer, ya sea como personaje o como autora/estrella (“Desde Lina Morgan, no ha habido otra Lina Morgan”, repitieron en un par de ocasiones con toda la razón del mundo). ¿Cuánto tiempo va a tardar España en engancharse al carro de mujeres cómicas que capitanean todo tipo de espacios audiovisuales? A lo Tina Fey, Kristen Wiig o Lena Dunham entre otras (norteamericanas todas).

Una de las sentencias con las que Marta y Olatz introdujeron su presentación fue que se necesitaban “más comedias no DE mujeres, sino CON mujeres”. Y a esta diferencia entre el DE y el CON es a la que quiero dedicar mi primer artículo para bloguionistas (gracias por acogerme entre vosotros), ya que ahí reside buena parte del meollo. El protagonismo de personajes femeninos en una historia no implica que estos tengan que ser el contenido a tratar. Dicho así puede parecer obvio, pero vista la situación de nuestro cine y nuestra TV, la obviedad parece quedarse solo en lo teórico. A veces, he explicado esta diferencia a mis alumnos con una equivalencia: la mujer como tema versus la mujer como argumento. Y es que no es lo mismo hablar DE ellas, que A TRAVÉS DE ellas. Obvio de nuevo, ¿no?

Si lo primero, hablar DE mujeres (así enunciado, como si pudiéramos constituir un tema por nosotras mismas porque compartimos cualidades, virtudes y defectos esenciales… un asunto que bien daría para otro artículo), es algo que a alguien determinado en unas circunstancias concretas, puede parecerle poco apetecible, interesante o…. cansino (hartible como dicen por el sur); lo segundo, hablar CON mujeres, es algo tan habitual en el día a día, que parece extraño que pueda ningunearse en nuestra ficción. Y es que somos muchas… como hemos dicho tantas veces: la mitad de la población. Y no somos iguales (perdón, que se me cuela de nuevo el asunto para otro artículo).

Le preguntaba alguien del público a Concepción Cascajosa, quien nos brindó una auténtica masterclass como las que suele regalar a sus oyentes, por qué creía que en Estados Unidos, de ramalazo tan machista, nos llevaba la delantera en cuanto a ficciones de protagonismo femenino. Aunque la respuesta derivó a otras reflexiones de carácter más sociológico, a mí me da por pensar que probablemente, esto se debe más a la avispada visión de negocio estadounidense que a una mayor conciencia de género en el país que ha elegido a don Donald para que los gobierne.

Tampoco hay que ser muy avispado para suponer que las mujeres somos un importante nicho de mercado deseoso de ficciones que nos contemplen más allá de ser el tesoro que proteger, la damisela que salvar o la motivación de pulsiones testosterónicas increíbles. (Sobre la construcción patriarcal de los personajes femeninos es muy interesante la segunda parte de esta entrevista a Laia Aguilar, Mercè Sarrias y Carmen Fernández Villalba). Repito: somos muchas, somos la mitad. Y si es hartible el temita de la mujer y solo se lleva escuchando unos años, podéis imaginar cómo estamos algunas del hombre como tema, protagonista y amo, como lleva siendo siglos.

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Concepción Cascajosa analizando las tendencias narrativas en las series internacionales para 2017-2018.

El temita de la mujer y el temita del hombre

Dicho esto, podemos plantearnos qué es eso del temita del hombre. Pues no lo sé, o sí, porque todos asumimos al hombre como el personaje neutro capaz de personificar cualquier tema universal, como si no compartiera (solo) con sus congéneres cualidades, virtudes y defectos esenciales, mientras que la mujer acostumbra a vehicular solo asuntos considerados femeninos. Es decir: con un personaje masculino puedo hablar de lo que quiera, pero uno femenino debe estar justificado por la trama, como si el género (el de las tías, claro) acarreara (SOLO) determinados temas prefijados. Como si a nosotras no nos importaran las hipotecas, la crisis de los cuarenta, los políticos que nos roban, la amistad… o salvar al mundo, qué coño.

El otro día, le contaba a un amigo una idea para una historia sobre el equipo olímpico de un deporte individual formado por cuatro deportistas. Él, conociéndome como me conoce, me preguntaba extrañado si todos los personajes serían hombres. Yo contesté que claro que no. Entonces mi amigo me preguntó si serían dos y dos, o tres hombres y una mujer. No se planteó que podrían ser tres mujeres y un hombre. Y lo entendí, fíjate, porque tres hombres y una mujer podrían representar cualquier historia, pero la combinación de tres mujeres y un hombre, destacaría al hombre del trío femenino. Y cuesta pensar una historia en la que este papel destacado no fuera el del vértice principal, en vez del de un elemento secundario subordinado al trío de protagonistas femeninos, como es lo habitual en el 3 más 1 contrario.

En la charla, se mencionó a Sole, quizá el mejor personaje de 7 vidas, interpretado magistralmente por Amparo Baró y prácticamente ajeno a su condición de mujer. ¿Cuántos personajes como este hemos visto? Es que para tener más Soles tenemos que creer y defender que puede haberlas. Mientras sigamos constriñendo a los personajes femeninos en temas considerados femeninos, seguiremos careciendo de mujeres de edades variadas, (¡edades intermedias incluso!) con problemas de madurez, laborales, existenciales, etc. Y claro, así, si nadie nos explica, es que no hay quien nos entienda. Y los pobres Johnny y Mike seguirán perdidos, haciendo muescas en barras y bebiendo bourbon sin entender nada.

Total que, como una cosa es el tema y otra el argumento, podemos hacer series y pelis CON mujeres sin que sean DE mujeres. Y para eso estamos los guionistas aquí: para crear argumentos potentes a través de los que tratar temas interesantes… e incluso, variados. Así que ¡hagámoslo!

* Si quieres saber más sobre Olatz Arroyo y Marta Sánchez, puedes hacerlo a través de dos entrevistas que se le hicieron en el Blog anteriormente, aquí y aquí.


CRÓNICAS NÓRDICAS /y 3: ABRIENDO FRONTERAS – LA APUESTA FINLANDESA

21 octubre, 2016

Durante la intensa jornada del Helsinki Script se convirtió en una broma recurrente decir que país se iba a convertir en la nueva Dinamarca como la sensación de las series internacionales, hasta que Piv Bernth, la responsable de Ficción de DR, zanjó la discusión diciendo que Dinamarca era la nueva Dinamarca.

Pero lo que parece evidente es que en todos los países nórdicos se están realizando estrategias para entrar en el mercado internacional, y que la propia celebración del Helsinki Script es un ejemplo de ello. Liselott Forsman, responsable de producciones internacionales de la cadena pública YLE y directora de la jornada, me contó que ya lo intentaron en 2010 y que uno de los grupos menos colaborativos fue el Gremio de Guionistas. “No necesitamos este tipo de eventos, sino más dinero”.

Cinco años después, Forsman volvió a la carga con una aproximación centrada en un diálogo sobre la creación donde se juntaran guionistas y ejecutivos de desarrollo, y, una vez que el evento era un hecho consumado, ir sumando organizaciones, entre ellas una universidad.

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Ponentes del Helsinki Script, con su directora Liselott Forsman sentada en el centro.

Y es que, de Gotemburgo a Fontainebleau, se está creando un circuito de eventos donde hablar de creatividad, pero también de fórmulas de financiación y co-producciones. Parece un buen momento para que Finlandia se posicione en este contexto.

El drama médico Syrror / Nurses arrasó en su emisión en YLE, abrió las puertas del potente mercado alemán y su versión sueca, Syrror, está a punto de estrenarse. Y también tienen el thriller con toques de comedia negra Mustat Lesket / Black Widows, que ganó el premio al mejor formato de ficción en los International Format Awards. La serie trata sobre tres mujeres de procedencias distintas y en relaciones abusivas que se ponen de acuerdo para asesinar a sus maridos. El formato se ha vendido a lugares tan diversos como Estados Unidos, Reino Unido, Estonia, Oriente Medio y España. La adaptación más ambiciosa es Mujeres de negro, ya estrenada por Televisa y próximamente emitida para el público hispano a través de Univisión.

Quizás un guionista español ya está trabajando en nuestra versión de Black Widows. 

Pero una de las principales conclusiones que he extraído de los días pasados es que la base del desarrollo de la ficción en el norte de Europa es la apuesta por el talento joven. Como demuestran las convocatorias de BBC Writers Room, sin nuevas voces que renueven la ficción no es posible llegar a ningún sitio. El Helsinki Script, en sintonía, finalizó con panel que reunió a cuatro jóvenes creadores finlandeses.

Particularmente me quedé impresionada por Laura Suhonen, que apenas supera los 30 y ya ha ganado en dos ocasiones el premio al mejor guion de la televisión de su país por su trabajo en Black Widows, de la que fue coordinadora de guion en la segunda temporada, y Koukussa / Hooked, de la que es co-creadora. Suhonen me contó que como guionista su premisa es escribir cosas que a ella le interesen, porque si no, no podrán interesarle a nadie más.

A pesar del impacto internacional de sus series (Hooked, una historia sobre drogadicción, tiene en desarrollo una versión en Estados Unidos), sentía que sus historias eran muy locales. Me decía que los finlandeses son pegados a la tierra, francos y directos, y que por esos sus protagonistas, hombres y mujeres, eran muy fuertes.

 

También tuve la oportunidad de compartir unos minutos con otro de los participantes en el panel de jóvenes creadores finlandeses, Miikko Oikkonen. Procedente del ámbito de la novela, Oikkonen es creador de Sorjonen / Bordertown, un thriller a punto de estrenarse sobre un inspector de policía que se muda de Helsinki a una localidad fronteriza por Rusia donde se producen unos terribles asesinatos.

Hacer una serie en una frontera era la oportunidad de humanizar al otro, y también mostrar lo que Finlandia comparte con los países de su entorno: “Tenemos la experiencia de haber vivido bajo el gobierno de dos grandes países [Suecia y Rusia]. El año que viene es el centenario de nuestra independencia y este tema es importante también en el sentido de reflejar qué tenemos en común con la cultura europea y con la cultura rusa”.

Curiosamente, la premisa de Black Widows (la versión pan-escandinava que ha producido Moskito Television) es que las tres mujeres protagonistas pertenecen a países diferentes. La expansión de la ficción finlandesa, parece claro, tiene que ver con contar historias que reflexionan sobre su identidad en un contexto televisivo que es cada vez más global. Y esa debe ser la apuesta del que, también, quiera abrir fronteras.

Conchi Cascajosa. 21.10.2016

Lee aquí las dos anteriores entregas de esta serie: Crónicas Nórdicas /1 y Crónicas Nórdicas /2.


CRÓNICAS NÓRDICAS /2: CÓMO GANAR UN EMMY INTERNACIONAL

20 octubre, 2016

Ivar Køhn ya es por fin un hombre feliz. Presidente del Consejo del Nordic Film & TV Fund y responsable de Drama en la televisión pública noruega (NRK), Køhn ya tiene por fin un Emmy Internacional del que presumir, el ganado en noviembre de 2015 por Anneke von der Lippe, protagonista de Øyevitne / Eyewitness.

Y es que lo que el también guionista y antiguo ejecutivo de desarrollo en Suecia fue a contar al Helsinki Script fue cómo la industria audiovisual noruega se había volcado para poner sus series en el mapa internacional. Para eso hubo que reforzar las relaciones entre cine y televisión y crear una red internacional, con la idea de subir la calidad a cada paso. Køhn, capaz de explicar sus ideas sobre la creación dramática en términos casi místicos (“es lo más importante en la vida, porque permite a los seres humanos verse a sí mismos”), esbozó la estrategia en la que se lleva trabajando desde 2004.

Una de sus piezas fundamentales es un encuentro anual que se celebra todos los años en enero en Losby, a las afueras de Oslo, en el que durante dos días creativos y ejecutivos se encierran para presentar las series en proyecto, analizar casos de éxito, asistir a talleres sobre desarrollo y financiación y mejorar su conocimiento sobre el estudio de audiencias.

El apoyo público también es fundamental: el Instituto del Cine Noruego invierte una cadena proporcional a lo que pongan las cadenas en la producción de una serie, siempre con la condición de que la productora mantenga los derechos sobre la misma.

No todo les ha salido bien (por ejemplo, un proyecto para trabajar con mentores internacionales no funcionó), pero su receta para ganar un Emmy Internacional se basa en cuatro ingredientes: “Céntrate en el guion” / “Sé local” / “Haz gran drama” / “Trabaja en equipo”.

Y esto último se materializa de formas sorprendentes. No sólo el encuentro anual en Losby se financia por las principales cadenas del país, sino que estas han llegado a un acuerdo tácito por el que nunca enfrentan a dos series nacionales. Noruego no come noruego, y series notables como Occupied o Mammon son resultado de ello.

Ivar Køhn explicando cómo ganar un Emmy Internacional, con Liselott Forsman, directora de la jornada, y Petri Kemppinen, director ejecutivo del Nordic Film & TV Fund.

Ivar Køhn explicando cómo ganar un Emmy Internacional, con Liselott Forsman, directora de la jornada, y Petri Kemppinen, director ejecutivo del Nordic Film & TV Fund.

La idea de que cada proyecto debe girar en torno al guion fue omnipresente en el Helsinki Script. Quizás uno de los participantes que lo demostró de manera más contundente fue Sigurjon Kjartansson cuando habló del proceso de creación del thriller islandés Ófærð / Trapped, emitido con éxito por la BBC.

Puede que Trapped haya sido vendida como una serie de autor del director Baltasar Kormákur, pero Kjartansson fue su verdadero responsable creativo. Para ello, trabajó primero durante meses desarrollando la idea inicial de Kormákur con dos guionistas islandeses mientras el proyecto se financiaba.

Una vez que se lograron, gracias a los mercados francés y alemán, el presupuesto de siete millones de euros, Kjartansson creó un segundo equipo con el británico Clive Bradley, el alemán Klaus Zimmermann y la francesa Sonia Moyersoen. Los cuatro estuvieron todo el 2014 trabajando los guiones a distancia, salvo por cinco encuentros de trabajo intensivos. Para Kjartansson esos encuentros, basados en la discusión constantes, fueron fundamentales para dar a la serie la profundidad que se buscaba y recordó la insistencia de Moyersoen en que cada personaje estuviera perfectamente desarrollado: “Creo que logramos hacer a cada personaje humano”.

Quizás a algún lector haya sorprendido que Ivar Køhn colocara el “Sé local” entre los cuatro ingredientes para hacerse un hueco en el mercado internacional. Y es que no hace falta borrar las huellas culturales del país, más bien al contrario. Kjartansson explicó en su presentación que Trapped se basaba en una metáfora propiamente insular: la de sentirse atrapado.

Y cuando en el Festival de Copenhague entrevisté a Anders Toft Andersen, el productor que desarrolló Follow the Money junto con el guionista Jeppe Gjervig Gram, me insistió en que para poder contar de forma universal una historia sobre la corrupción financiera debían utilizar a protagonistas que representaran a los tres grandes sectores de la sociedad danesa. Pero nadie lo dijo más claro que Hanne Palmquist, responsable de Programación Original de HBO Nordic: “Lo que buscamos es programación local enraizada en esta región”. Aviso a navegantes: para series que quieran parecer norteamericanas, ya está HBO.

Conchi Cascajosa. 20.10.2016

Lee aquí las otras entregas de esta serie: Crónicas Nórdicas /1 y Crónicas Nórdicas /3.