LA NOCHE EN QUE DEJAMOS DE SER INVISIBLES

30 marzo, 2019

por Sergi Jiménez.

El pasado jueves 28 de marzo, se celebraron por primera vez los Premios del Sindicato de Guionistas Alma en los cines Palacio de la Prensa de Madrid. Allí se encontraban mayoritariamente guionistas profesionales, pero también asistieron actores reconocidos y otras personas relacionadas con el gremio audiovisual.

El ambiente era amistoso, incluso se podía oír a algunos nominados quitarse mérito y apostar por otros compañeros para llevarse el galardón. Si bien había photocall y presencia de los medios, lo de llevar americana o vestido era más bien una elección estética y no un requisito. Ya dentro del cine se podía ver a los asistentes comiendo palomitas y bebiendo cerveza en sus asientos. El equivalente a trabajar desde casa en pijama, llevado a una entrega de premios. Ventajas de ser guionista.

Cuando se apagaron las luces para dar comienzo al evento, en la pantalla de la sala apareció un procesador de textos. Un imaginario guionista fue tecleando: PALACIO DE LA PRENSA. INT/NOCHE. Bajo el encabezado fueron escribiéndose (y reescribiéndose) posibles maneras de dar inicio a la gala. ¿Que no hay presupuesto para el tema principal de Parque Jurásico? Pues algo de música libre de derechos.

Marta González de Vega, coguionista y presentadora de la gala. (Foto: The lemon juice)

La noche estuvo llena de humor por y para guionistas.

El evento fue presentado por Marta González de Vega, quien coescribió el guion de la gala junto a Marcos Mas. Como apuntó ella en el brillante monólogo inicial, hay que tener valor para ponerse en frente de tantos guionistas a hacer chistes. La broma fue recibida con múltiples carcajadas, y es que se notaba que los presentes en la sala eran compañeros de profesión con ganas de disfrutar de la noche.

El monólogo siguió con chistes sobre la capacidad que tenemos los guionistas por ser invisibles, la generosidad de los actores por aportar diálogos y la facilidad que tienen los productores para opinar. Bromas que funcionaron, porque son situaciones que los presentes conocían bien.

Especialmente celebrados fueron chistes como “los productores tienen mucho más protagonismo que los guionistas. Incluso les han dedicado dos musicales: Los productores y Los miserables”. O “soy guionista y actriz de más de 40. Tengo una capa de invisibilidad que ya querría Harry Potter”. También arrancaron carcajadas reflexiones como “la mayor virtud del guionista es aparentar que sus ideas buenas son en realidad de los productores, y aparentar que las ideas de los productores son en realidad buenas”.

El monólogo integró piezas audiovisuales, como una versión sin guionistas de El Lobo de Wall Street, en la que DiCaprio y McConaughey se miraban nerviosos sin saber qué decir. Hay que hacer mención especial al agradecimiento que hizo Marta González de Vega al abogado Tomás Rosón, especializado en propiedad intelectual, al cual le dedicaron un cartel de Better Call Rosón.

Y sí, hubo número musical. Lo interpretó la misma Marta González de Vega “para que los actores sepáis la vergüenza ajena que pasamos los demás cuando lo hacéis vosotros”. Aprovechó que Antonio Resines estaba presente para recordar aquella gala de los Goya en que el actor olvidó la letra del rap y se puso a improvisar sabe Dios qué en directo. Fue la primera de muchas pullitas, y es que es irresistible tener a Antonio Resines en una gala y no utilizarlo como running gag. El actor se lo tomó con humor y cuando subió junto con Nuria Roca a entregar el último premio, amenazó con marcarse otro número musical.

El reparto de premios fue ágil y ameno, algo notable teniendo en cuenta que subían a recoger el premio de dos a veintitrés personas, y que se entregaban en una sala de cine, sin backstage: el que entregaba el premio tenía que subir al escenario por la misma escalerilla por la que bajaba el premiado anterior.

Los guionistas de La Tribu (Fernando Colomo, Yolanda García Serrano y Joaquín Oristrell) dieron uno de los momentos más memorables al entregar el premio a mejor largometraje de comedia. Tras abrir el sobre, se quedaron en silencio, murmuraron algo entre ellos y finalmente anunciaron que el largometraje ganador era… La Tribu. Que no estaba ni nominado. Agradecieron y dedicaron el premio y se disponían a irse con él, cuando Carlos Molinero los interceptó y les dijo “No cuela”. Así que tuvieron que volver y darle el premio a su verdadero ganador, David Marqués por Campeones.

La humorada fue muy convincente y logró desconcertar al personal, pues llegó un momento en que no estaba claro si estas viejas glorias de la comedia española habían enloquecido o si la organización había cometido un error supino. El gag demostró la valentía de los guionistas de la gala y el buen sentido del timing de Colomo, García Serrano y Oristrell, y el resultado fue impecable.

Hubo lugar para el humor, pero también para la reivindicación.

Los galardonados a mejor guión documental y mejor programa de entretenimiento agradecieron la existencia de ambas categorías, ya que estos compañeros suelen ser aún más invisibilizados que los guionistas de ficción. Tal fue el espíritu de la gala por dar visibilidad a los autores, que después de los montajes musicales que se proyectaban venían indicados los autores de la música.

Alberto Macías, presidente de Alma, expresó muchos de los miedos que tiene un guionista y cómo un sindicato puede velar por sus intereses en una industria que no cuida sus derechos. También hizo un repaso de los logros recientes del sindicato. Acto seguido, Macías entregó un galardón honorífico al veterano Manolo Matji, fundador del sindicato hace ya 30 años.

El guionista y fundador de ALMA Manolo Matji recibió un premio honorífico. (Foto: The lemon juice)

El público se levantó y aplaudió en lo que seguramente fue el momento más emotivo de la noche. Matji explicó conmovido cómo en los orígenes de Alma eran siete miembros, frente los más de 600 de la actualidad. Concluyó con: “Todo lo que hay que hacer, es aguantar”. Y recordó cómo Tomás Rosón, en el momento de fundar Alma, les aconsejó “no montéis una asociación, montad mejor un sindicato”. Matji y el resto de guionistas fundadores le contestaron que no tenía sentido, porque sólo eran cuatro gatos. Rosón replicó: “De momento”. El visionario abogado del sindicato fue una de las figuras más aplaudidas del evento.

El evento finalizó con todos los galardonados subiendo al escenario y posando para la foto final. La gala fue un acto reivindicativo y un encuentro entre compañeros de profesión bajo el pretexto de la entrega de premios. Sin importar quiénes se lleven los premios, con la existencia de un evento que busca visibilizar y dignificar el oficio de guionista, ganamos todos. Especialmente cuando se realiza con un guión brillante, un ritmo ágil y una presentadora inspiradísima.

Los premiados se reunieron en el escenario para cantar juntos “Mamá, quiero ser guionista”. (Foto: The lemon juice)

Lista completa de los Premios ALMA del Sindicato de Guionistas 2019:

MEJOR GUIÓN DE LARGOMETRAJE DOCUMENTAL

Ricardo Acosta, Robert Bahar, Almudena Cararcedo y Kim Roberts por El silencio de otros

MEJOR GUIÓN DE LARGOMETRAJE DE COMEDIA

Javier Fesser y David Marqués por Campeones

MEJOR GUIÓN DE LARGOMETRAJE DRAMÁTICO

Isabel Peña y Rodrigo Sorogoyen por El Reino

MEJOR GUIÓN DE SERIE DE COMEDIA

Paco León, Fernando López y Anna R. Costa por Arde Madrid

MEJOR GUIÓN DE SERIE DRAMÁTICA

Cristóbal Garrido y Diego Sotelo (coordinación), Ramón Campos, David Moreno y Gema R. Neira por Fariña

MEJOR GUIÓN DE SERIE DIARIA

Eva Baeza, Daniel del Casar, Borja Glez. Santaolalla, Diana Rojo, Ángel Turlán y Verónica Viñé (coordinación), Julia Altares, Tirso Conde, Beatriz Duque, Óscar Corredor, Mercedes Cruz, Covadonga Espeso, Nacho Faerna, Pablo Fajardo, Miriam García Montero, Ángeles González Sinde, Anna Marchesi, Ariana Martín, María José Mochales, Aitor Santos, Rodolf Sirera, Macu Tejera y Virginia Yagüe por Amar es para siempre

MEJOR GUIÓN DE PROGRAMA

Eduardo García Eyo (coordinación), David César, Juan Carlos Córdoba, Miguel Cuervo, David Dato, Iratxe Fdez. de Velasco, Manuel Gay, Alberto González, Olalla Granja, Raquel Haro, David Navas, Yaiza Nuevo, Francisco Páez, Alberto P. Castaños, Carles Sánchez, Diego Saucedo, Jesús Torres, Mikel Uribe-Etxebarria e Irene Varela por El intermedio


EL MEJOR GUIONISTA DEL MUNDO

16 junio, 2016

La chispa original que da a luz un proyecto va sin GPS. Puede ocurrir en el ángulo muerto de una reunión de comunidad o en la oscura madrugada que iluminan whatsapps que ya no puedes contestar.

Por eso no sorprende que bajo el efecto hipnótico del Legal Tour para guionistas que disfruté en Barcelona pudiera surgir el estro poético. Incluso a tu pesar, la chispa es o no es. Si te crece una calavera en la mano y no eres capaz de tirarla a tiempo, te jodes de por vida. A trabajar.

El power trío de rocanrol fue conducido por el humor ácido de Sergio Barrejón. El vocalista escaletó la sesión con una serie de peripecias jurídicas basadas en casos reales donde la relación entre el guionista y el productor basculaba de la comedia romántica al thriller psicológico. Tomas Rosón e Ignacio Monter, guitarra y bajo, dominaron el escenario jurídico con diversas melodías, potentes riffs con algún artículo del convenio de trabajadores y alguna patada a los altavoces mientras invocaban el anexo del convenio que afecta a los guionistas. En la grada hacíamos palmas a modo de batería.

Y fue allí, cuando delante de mis vista se apareció Factual, dios pagano hijo de Reality y Documentary, que me habló con el tono definitivo de una cesión de derechos. “Crearás un formato que pondrá a prueba a esos titiriteros de lo inesperado —miré sin entender— ¡A los Guionistas, los que escriben las series y películas! —asentí la obviedad—. Le harás sufrir en carne propia los giros imprevisibles de una trama de la que lo ignoran casi todo. Así verás sus caras de estupor ante la revelación de que la mano que antes les palmeaba ahora los traiciona”. Factual abrió los brazos y escribió con su móvil en el aire: “El Mejor Guionista del Mundo”.

Llevo dos noches sin dormir y por fin lo tengo. Os pongo tres claves del nuevo formato para que cojáis -disfruto argentinamente de la polisemia- el gusanillo.

Untitled

Reto 1.

«El respeto es la harina del pan» de Ignacio Monter.

Bienvenido a las grandes ligas.

Se hace un casting de diez guionistas que lograrán un trabajo permanente en una serie si logran pasar determinados retos psicológicos de superación personal.

La única información omitida es que ninguno de los participantes sabe que hay otros guionistas concursando. Se les hace firmar un NDA (acuerdo de confidencialidad) para que no lo descubran ni piensen en hacerlo.

Con este caldo de cultivo, el primer desafío es la entrevista en la productora.

Dos productores le explican que buscan reactivar un viejo proyecto y le sueltan que habrá un director de primera línea cuyo nombre aún no pueden revelar.

Que están felices de tenerlo como guionista en el proyecto porque adoran su toque especial. El guionista se siente reconocido, todo va bien. Los productores sacan un viejo guión y en la portada, debajo del título, el guionista ve el nombre del autor tachado con un rotulador negro. Los productores se aseguran que el guionista lo vea bien. Detalle de la portada.

Al guionista le recorre una ráfaga helada pero no dice nada. No pregunta ¿Quién yace bajo el rotulador negro? No pregunta ¿qué ha pasado? Sus dudas se leen en primer plano.

El productor saca su as. —Si tus propuestas tienen ese toque personal tan tuyo, —se toma un segundo de más— en la productora podremos superar aquel desarrollo traumático. Firmaremos un contrato en la siguiente reunión con un anticipo de 12.000€.

Golazo. Después de la cifra cristalizada en la mente, el guionista ya no regurgita dudas que puedan incomodar a sus nuevos jefes y solo recurrirá a una variante de “cualquiera haría lo mismo” o “nadie puede estar en mi cabeza” o “nadie podrá saberlo, nunca”.

Cuando camina por el pasillo hacia la salida en un recuadro se pasan sus momentos de duda. Lo intercepta una cara amable y le revelan que el nombre bajo el tachón negro ¡es él mismo! ¡Estás eliminado!

 

Reto 2.

«Los guionistas eran tan felices que se escribían encima». Sergio Barrejón.

Solo la mitad ha superado el primer desafío y enfrentarán el segundo paso con los mismos productores. Cada uno de los cinco guionistas continúa desconociendo que existen otros que repetirán el siguiente reto.

El guionista superviviente llega a la segunda reunión, con el contrato que le han enviado encarpetado como un incunable. Mientras firma, piensa en lo que hará con el anticipo por la reescritura del guión. Esos 12.000€ suenan a docena, doce fueron los trabajos de Hércules, doce fueron los apóstoles, doce los meses de deudas. El doce está muy bien, si hasta en EEUU tiene su propia asociación.

Alguien descorcha un espumante para hacer un brindis y en ese momento llaman al móvil del productor. Todos bajan la voz expectantes… ¡son buenas noticias! El productor anuncia que el próximo lunes se reunirá con la cadena y que necesitan dos o tres folios, una sinopsis de nada, con “ese nuevo enfoque tan tuyo”, bromea. El guionista asiente, alguien se lleva los contratos para sellarlos. Le harán la transferencia el lunes.

El Guionista escribe la sinopsis y la envía después de doce revisiones, es supersticioso.

Doce horas más tarde son doce las veces por hora en que revisa su cuenta durante doce días. Nada.

Cuando logra que le atiendan en la productora la primera palabra que le impacta es “Lamentablemente” y ya no escucha más nada. No escucha que ese toque tan suyo no ha gustado nada, que envió un trabajo apresurado que ha empeorado el proyecto, que mejor hubiera sido no entregarlo, que buscarán a otro guionista o incluso al anterior. Has entregado sin cobrar y has perdido. ¡Estás eliminado!

La cara del guionista es un poema a la desazón, un canto al germen de la venganza, pero ya está fuera. Gran momento televisivo.

 

Reto 3.

«Sin dinero no hay ideas» de Tomás Rosón inspirada en un guionista francés.

Solo dos guionistas llegan a la final, aunque ambos siguen desconociendo la existencia del otro. Los productores le proponen una revisión del contrato al alza por el prestigio del guionista.

Por dificultades de liquidez, están dispuestos a ceder un porcentaje de los beneficios si el guionista accede a cobrar cuando se inicie el rodaje. Es un película de tres millones, argumentan, que espera recaudar el doble y que un 3% de beneficios no está nada mal.

El guionista piensa, este es mi momento, regatearé. Say hello to my little friend!

Soy Tony Montana y ahora saludarán a mi pequeño amiguito. Les pide un 4% sobre beneficios, los productores ponen cara de no, llaman por móvil, susurran cifras, lo miran cabreados. Imprimen y firman a regañadientes el nuevo contrato y se van.

El guionista se hace una mueca de sonrisa para sí mismo, acaricia y besa su copia del contrato. Entra los abogados expertos, guitarrista y bajo en mano.

Le explican que no cobrará un duro porque firmar por un porcentaje de los beneficios es el mejor macguffin que le puedes poner a un guionista. Los gastos siempre, siempre, reducen al mínimo los beneficios. ¡Estás eliminado!

Relájate y lee el final con Sympathy For The Devil.

En la gala final se corona a “El Mejor Guionista del Mundo”, aquel que sorteó las presiones psicológicas, que mostró templanza ante la necesidad, que controló la tentación ante la oportunidad. Una coreografía de bailarines hace un pasillo con una ola de reverencias y allí está, El Mejor Guionista Del Mundo. Lo veo levantar los brazos, la victoria ha llegado. Cae confeti.

Mientras saluda, alguien le deja un ramo de flores con una nota: “NO TRABAJARÁS NUNCA MÁS”. Primer plano del guionista, los espectadores gritan, los productores aplauden.

Turturro

Pleased to meet you

Hope you guessed my name, um yeah

But what’s puzzling you

Is the nature of my game, um mean it, get down.

 

Encantado de conocerte,

espero que adivines mi nombre,

pero lo que no logras entender,

es la naturaleza de mi juego, lo que significa, arrodíllate.

Créditos finales.

Me han criticado que si la estructura es ostensiblemente recurrente advertirá a los nuevos participantes para que adopten mejores estrategias. Permitidme que me ría.

Otros me han dicho que este nuevo formato no aporta ninguna novedad porque se realiza desde hace años sin que sus protagonistas lo sepan. Por la dudas lo tengo registrado.

Por último, agradezco la inspiración del recomendable Tour Legal para guionistas porque demuestra que entre ALMA y GAC, y las demás asociaciones, puede bailarse el mismo rocanrol.

Daniel Resnich es guionista y docente de guión de postgrado en la Universidad Autónoma de Barcelona, Fundació Tecnocampus Mataró, Plató de Cinema, Fx Cinema. También es vocal del GAC y Coordinador del Concurso de Guión Transmedia 2016.

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CONSULTORIO LEGAL CON TOMÁS ROSÓN

19 mayo, 2011

por Sergio Barrejón.

De vez en cuando, llegan al email de bloguionistas consultas de tipo legal que, por prudencia, no nos atrevemos a contestar. Normalmente, lo que hacemos es sugerir a los lectores que consulten con un abogado.

Yo, personalmente, suelo recomendar a todo el mundo que acuda a Tomás Rosón. Abogado en ejercicio desde hace cuarto de siglo, Tomás Rosón ha sido asesor legal del sindicato ALMA y de la entidad de gestión DAMA desde sus inicios. En 2002 fundó la firma Gravina Abogados, desde la que ofrece sus servicios a los socios de ALMA y DAMA a precios muy ventajosos.

Hace dos semanas, el lector A.M.R. nos escribió unas preguntas que ya son viejas conocidas entre los guionistas de largometraje que intentan hacer llegar sus obras a las grandes productoras. Concretamente, son preguntas que se ha hecho todo aquel que haya visitado la página en que Filmax establece las condiciones bajo las cuales recibe guiones no solicitados:

Hola,

os planteo una pregunta por si pudiera ser motivo de comentario en vuestro blog:

Recientemente he acabado biblia, tratamiento y guión de una serie de televisión. Me disponía a enviar todo el material a Castelao, una filial de Filmax que ha producido una serie (Polseres vermelles) con un tono que se ajusta bien a lo que yo propongo.

El caso es que en Castelao (Filmax) tienen como requisito indispensable firmar el siguiente documento:

Como veis el documento priva al guionista de casi cualquier derecho existente, pero el punto V es particularmente terrible. Cito:

“El DECLARANTE renuncia toda acción y reclamación judicial o extrajudicial contra CASTELAO relativa a la vulneración de propiedad intelectual, plagio y/o uso de material en dominio público que pueda estar incluido en el PROYECTO.”

Dicho esto mi pregunta es: 

1.- El punto V, ¿es legal?

2.- El punto V, ¿es habitual?

3.- El punto IV, sobre la exclusividad, ¿es habitual? 

En mi opinión todos los puntos del contrato son un completo abuso; exclusividad, cesión de derechos de por vida, cesión de tu propiedad intelectual… pero agradecería vuestra visión del asunto.

Un saludo y enhorabuena por el blog!

Esta vez, en lugar de derivar al lector a Tomás Rosón, decidí probar a llamar yo mismo a Tomás y proponerle que contestase él directamente, aquí en Bloguionistas. Aceptó sin dudarlo, y sin pedir nada a cambio. Y ésta es su respuesta:

Lo primero a considerar es qué significa la cláusula V, y de ella cabe destacar que no se refiere a las infracciones sobre el material original aportado (obviamente una renuncia a una acción por plagio sobre tal material sería nula, pues el plagio es un delito, y los derechos morales de propiedad intelectual, como el de paternidad de la obra, irrenunciables), sino a las infracciones del material de dominio público incluido en el proyecto, por lo que parece una forma sibilina de apropiarse más que de obras, de ideas que no son protegibles desde el punto de vista de la propiedad intelectual: por ejemplo, de la idea de hacer una obra sobre un personaje histórico determinado. Para proteger estas ideas precisamente se usan cláusulas de confidencialidad que dicen exactamente lo contrario de lo que se recoge en ese documento. Puede consultarse un modelo en la página de ALMA (descargable sólo para afiliados).

La cláusula IV no es de exclusividad, sino una garantía del autor de que su obra es original e inédita y que no se ha movido en productoras o concursos. No es ilegal en sí misma.

Con carácter general, no obstante, y desde el punto de vista de un guionista profesional, es poco recomendable suscribir documentos como éste, pues aunque está pésimamente formulado en términos legales y deja muchos agujeros, “barre para casa”: sin conllevar obligación alguna a Castelao (que ni siquiera está obligada a contestar), en la práctica se convierte en una opción de compra a su favor gratuita por seis meses, y no hay porqué regalar a nadie una opción que cuesta dinero en el mercado: los guionistas profesionales que valoran su trabajo no dan a las productoras opciones gratuitas, sino remuneradas.

La razón es clara: la empresa tendrá mucho más interés en colocar los proyectos que le cuesten dinero: de hecho, si pagan, es que tienen interés en desarrollarlo. Por otra parte, no se tardan seis meses en leer un proyecto y evaluar el posible interés, sino un mes a lo sumo, que sería un plazo razonable para dejar una obra en depósito.

En seis meses, Castelao podría no sólo entregar el proyecto a terceros (cosa que se autoriza en el documento) sino moverlo por las televisiones y, además, “quemarlo” ofreciéndolo junto con otros igualmente gratuitos, e incluso, siendo malpensados, simplemente retirarlo de la circulación para que no haga sombra a otros proyectos que le interese colocar a dichas televisiones.

Además de enviarme su respuesta, y siendo como es una persona ocupadísima, Tomás Rosón me pidió que dejase claro que la colaboración que podía ofrecer a este blog sería esporádica y sólo para asuntos de interés general.

Así que todos aquellos que tengáis una duda legal y queráis la opinión clara y directa de un especialista, podéis contactar con Tomás Rosón en Gravina Abogados.

Muchas gracias, Tomás.