LAS DEL HOCKEY: DE LA UNIVERSIDAD AL PRIME TIME

23 abril, 2020

Entrevista por Sergi Jiménez.

Las del hockey empezó como un proyecto de final de carrera y actualmente cuenta con dos temporadas emitidas en el prime time de TV3 y está disponible en Netflix. Entrevistamos a sus creadoras Laura Azemar, Marta Vivet, Natàlia Boadas y Ona Anglada para que nos cuenten los entresijos de llevar un TFG a las pantallas de todo el mundo. 

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¿Cuál es el proceso de venta de la serie después de ser entregada como TFG?

Laura: Lo que teníamos que entregar como TFG era el guión de un piloto y la biblia de la primera temporada. Como no quisimos que simplemente se quedara ahí, aquel verano rodamos un episodio piloto. Nos seleccionaron en el Clúster Audiovisual, donde varias productoras y TV3 se interesaron por el proyecto aunque nosotras solas no podríamos hacerlo. Nos aliamos con Brutal Media y a partir de ahí empezamos a trabajar sobre lo que le interesa a TV3, ya que nos piden ampliar el universo de la serie más allá de las protagonistas. Que también hubiera adultos y otros chicos. Eso a lo largo de un año y medio hasta que TV3 da el okay y nos ponemos con la serie.

Natàlia: Durante el desarrollo entraron Marta Grau y Cristina Clemente.

Marta: Lo que había empezado siendo una serie de 10 episodios de 40 minutos acaba siendo una de 13 episodios de 50 minutos. 

¿Entonces se trata más de una expansión que no de una de una reformulación?

Ona: Exacto.

¿Qué elementos tuvieron un gran impacto a la hora de pasar de la ideación a la escritura?

Ona: El hockey (risas). A parte de que es complicado de rodar, tienes la dificultad de que las actrices sepan jugar. La serie tiene varias dobles para las escenas en las que juegan. Son chicas que vienen del equipo de Manlleu.

Natàlia: Lo que es muy chulo es que las chicas aportan mucho de su propia experiencia tanto en el piloto como en la serie. Siempre nos decían que se notaba que lo escrito era muy real ya que a nosotras nos quedaba muy cercana la adolescencia.

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De izquierda a derecha: Ona Anglada, Marta Vivet, Natàlia Boadas y Laura Azemar.

¿Por qué el hockey?

Marta: Yo soy de Manlleu y allí se juega mucho. Yo nunca lo he jugado pero es algo que allí se vive mucho. Lo que teníamos claro a la hora de crear la serie es que queríamos un grupo de chicas. Nos pareció que hacerlas de un deporte funcionaba ya que les daba un objetivo deportivo. Permitía meter personajes muy distintos luchando por un objetivo común. Buscábamos un deporte distinto que no se hubiera visto tanto y además con la potencia que tiene el hockey.

Natàlia: Había parte reivindicación femenina y feminista en el que queríamos hablar de la adolescencia. Nos parecía que el hockey está menospreciado y los equipos femeninos de hockey aún más. Teniendo aquí equipos muy importantes a nivel mundial y con poco reconocimiento local. 

Ona: Para el resto entender el deporte fue complicado, porque va todo muy rápido hasta el punto de que a veces no ves las jugadas.

Laura: Tuvimos la suerte de que todos los equipos que conocimos se volcaron muchísimo en el proyecto. Nos dejaban la equipación, nos contaban dramas de vestuario etc. La serie ha tenido un coach que es Arnau Casanovas. Se ha implicado muchísimo, ha sido la clave para que funcionara la serie a nivel deportivo.

¿Desde que escribís el piloto para la universidad a que se emita la serie en TV3, cual ha sido el aprendizaje más valioso? 

Ona: Todo. Como guionistas lo único que habíamos escrito era esta serie. Todo lo que sabemos a día de hoy es por Las del hockey. También nos ha servido para vivir como funciona el audiovisual. Como acercarte a una televisión… Lo más importante diría que es tener mucha paciencia. Todo los procesos son muy largos. Igual te pasas dos años parada y luego en tres meses lo tienes que hacer todo. Tranquilidad, porque en cualquier momento puede estallar y has de trabajar sin parar.

Laura: Y aprender a escribir a unas velocidades… Nosotras antes teníamos fechas de entrega de un año. Luego te encuentras que has de escribirlo para rodarlo ya. Esta velocidad se nos ha quedado dentro. Que ojalá poder escribir con más tiempo, pero eso que nos llevamos.

Natàlia: La presión de escribir por primera vez para una serie de prime time. En ese sentido siempre quisimos que hubiera más gente a parte de nosotras, en este caso Marta Grau y Núria Parera. Cuando te paras a pensar que escribes para prime time y luego Netflix, buf.

Ona: Durante la primera temporada fuimos mucho a rodaje y era espectacular que lo que habíamos escrito estaba pasando. Había camiones de producción, de arte…

Marta: ¿Tanto lío por nosotras? (Risas).

Natàlia: Ver todo lo que aporta cada persona al proceso es muy enriquecedor. Hay que saber valorarlo. No tiene sentido quedarte con tu idea original. Si el equipo quiere el proyecto todo el mundo se dejará la piel para que salga bien. 

Marta: Cómo crece y es mejor de lo que podrías imaginar.

Ona: Cuando escribimos la primera temporada, no le acabas de poner cara a las actrices y no sabes cómo sería el universo en la realidad. Al escribir la segunda temporada de repente todo tiene mucha más vida. Los personajes no los escribimos en un vacío abstracto. Ya se sabe qué le da cada actriz al personaje. Escribes pensando en esa aportación y es chulo ver esa diferencia, es más real.

Laura: Al poder ir al rodaje y ver cómo trabajan las personas que dirigen, ves en qué elementos del guión se fijan. En lo que se fijan las actrices. A la hora de escribirlo lo tienes más en cuenta. Entender de dónde viene cada cosa te ayuda a sumar.

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Con lo aprendido. ¿Cómo os enfrentaríais a la creación de otra serie?

Natàlia: Definitivamente menos personajes y tramas más cortas. Estábamos haciendo tramas para episodios de 50 minutos, 29 personajes y 13 episodios por temporada. Al final es enorme. Tienen que pasar muchísimas cosas. Va bien porque tienes tres o cuatro tramas por episodio para trabajar pero ahora preferiríamos hacer cosas más pequeñas.

A la hora de escribir la segunda temporada, ¿qué enfoque habéis tenido?

Laura: En la primera había mucha trama episódica porque si no podrías perderte, focalizamos una chica por episodio. En la segunda temporada como todo está más que presentado había las posibilidad de plantear tramas más transversales.  

Ona: Al principio de cada episodio de la segunda temporada hay flashforwards con el momento más álgido del episodio y luego descubrimos cómo hemos llegado allí. Al ser una cosa más horizontal está bien porque el espectador puede seguir todo mejor. A mí me gustaba lo de centrarnos en un personaje porque te daba un orden mental en el sentido de que no te vas a dejar a ninguna de las protagonistas, todas van a tener su momento. Cuando todo es más horizontal a veces da miedo olvidarse de alguna de ellas, porque hay tramas que pesan más que otras. 

Entiendo que en una serie tan coral sobre un equipo hay que encontrar el equilibrio entre escenas donde aparezcan todas y otras en las que sean conversaciones privadas.

Laura: Nos ha pasado. Es que si metes a todo el equipo es difícil que todas aporten. Entonces ¿tiene sentido que esté todo el mundo?

Ona: Salvo que no sea un momento de equipo en el que necesitas a todas es complicado. 

Natàlia: Hay que tener cuidado porque también son muy potentes las escenas en las que están todas. Es un poco encontrar el equilibrio.

Marta: También como espectador te gusta ver a todas las protagonistas allí interactuando. Porque si al final solo tienes conversaciones entre dos… Cuando están todas crece muchísimo, tiene una vitalidad increíble. Pero si, a veces estás acabando una escena y te das cuenta de que allí también tienes otro personaje y has de reescribirla con un par de réplicas. Encontrar el equilibrio es difícil.

Ona: Por eso nos apetece algo más pequeñito.

Teniendo en cuenta que con menos de 25 años habéis estrenado una serie de prime time en TV3, que se está viendo internacionalmente en Netflix. ¿cómo pinta vuestro futuro, qué estáis escribiendo?

Ona: Estamos preparando cosas. Nos gusta trabajar las cuatro juntas porque tenemos una visión en común.

Marta: Ahora estamos intentando sacar varios proyectos desde cero. Hemos vuelvo a empezar porque llevamos todo este tiempo escribiendo la serie y ahora nos encontramos de nuevo con la fase de ideación. 

Sin hockey esta vez.

Natàlia: No, no, no.

Marta: Productores, directores: no habrá hockey y será muy barata de producir. (Risas)

julia arnau photography

Las del hockey se encuentra disponible en TV3 a la carta y Netflix.


ASÍ SE ESCRIBIÓ “HEAVIES TIERNOS”

25 septiembre, 2018

Por David Muñoz.

La serie con la que más he disfrutado en mucho tiempo se llama “Heavies tendres” (o sea, “Heavies tiernos”), es de animación y está compuesta por 8 capítulos de unos 20 minutos que cuentan la relación entre dos amigos heavies, Juanjo y Miquel, en la Barcelona de principios de los 90. Creada por el historietista e ilustrador Juanjo Sáez, la serie está basada en su propia adolescencia, y tiene unos guiones estupendos cuya escritura fue coordinada por el además de guionista, actor y director teatral Iván Morales. Nada más verla, pensé que sería interesante leer una entrevista con ellos explicando cómo la escribieron, y, como no la encontré, decidí hacérsela yo.

David Muñoz: ¿Cómo nace el proyecto?

Juanjo Sáez: Surgió como una propuesta para una conocida productora, la cual me lo planteó a raíz de la anterior serie que hicimos, “Arròs Covat”. No cuajó porque pilló justo la crisis y media plantilla se fue a la calle. Luego, intenté levantar la serie con antiguos trabajadores de la misma empresa y tampoco funcionó. Hicimos una pequeña biblia con un cómic y sinopsis de capítulos, descripciones de personajes, etc. Pero al final me acabé separando de mis antiguos socios por distintos desacuerdos. Todo muy complicado y largo, hasta que apareció Roger Torras, mi actual socio, y todo cambió. Entre todo esto pasaron como 2 o 3 años.

David Muñoz: Iván no estaba al principio, sino que llega cuando TV3 se interesa por la serie, ¿no?

Juanjo Sáez: Sí, antes de llegar Iván estuvieron Mario Torrecillas y Natalia Durán, que sentaron una buena base.

David Muñoz: Me gustan mucho los cómics de Mario Torrecillas.

Juanjo Sáez: Es muy bueno, decidí llamarle para esto por sus cómics, claro. Iván se incorporó más tarde porque a partir de mi idea no acabábamos de tener guiones que a TV3 le acabaran de gustar. Les faltaba vida y estructura narrativa. Queríamos una serie que emocionara y que fuera compacta y no era ni una cosa ni la otra. Con Iván todo vino muy fluido, se empapó del universo, que ya lo conocía bastante, y le dio dramatismo y forma.

David Muñoz: ¿Mario y Natalia no siguieron hasta el final? ¿Solo estuvieron en esa primera fase?

Juanjo Sáez: Solo en la primera fase. Mario se bajó y Natalia entró a trabajar en series de “verdad”.

Iván Morales: A mí me llega la serie en un momento muy caótico, pero también muy potente, porque hay mucho material ya escrito. Hay una idea base muy buena, un trabajo de animación muy rompedor, y el universo y el carácter de Juanjo, que marca un tono y una mirada a la que me apetece mucho amoldarme. Todo el material escrito hasta entonces estaba lleno de oro, y en muchos casos, sobre todo en los primeros capítulos, sólo se trataba de ordenar y pulir.

Me leo todo el material escrito, que era una cantidad ingente de textos, capítulos en diferentes versiones, argumentos… etc. Y hablamos mucho con Roger y con Juanjo para entender qué necesitan y a qué debemos de ser fieles.

Llegamos a la conclusión de que debemos de mantener una trama horizontal durante toda la serie, con un arco muy sólido, y a la vez ir colocando tramas verticales en cada capítulo, “aventis” adolescentes de esas que no olvidas jamás.

Veo muy claro que toda la serie, los 8 capítulos, deben de ser un curso escolar. Un primero de B.U.P. en el que entras como niño y sales como joven adulto. Eso marca una regla muy clara: cada capítulo será un paso hacia la madurez de Juanjo a través de su relación con Miquel. Por otro lado, cada capítulo jugaría, aunque fuera de manera poco evidente, con géneros o tonos diferentes. El capítulo 3 es una comedia bestia de instituto adolescente tipo “Dazed & Confused”, el capítulo 4 es más Nouvelle Vague… Además, cada capítulo tiene un núcleo musical diferente, el 1º es Iron Maiden, el 2º es Guns & Roses…

David Muñoz: Las canciones cumplen una función narrativa, sirven a la historia, ¿cómo las seleccionáis? ¿Cómo surge la idea de las versiones en catalán?

Iván Morales: El amante del heavy es Juanjo, esas canciones él las tiene muy claras, y yo intento que sumen argumentalmente. Para mí, fueron la guinda que acabó de darle sentido a todo.

Juanjo Sáez: Teníamos la dificultad de los derechos de autor y la pasta, y en una reunión se nos ocurrió hacer las cutre versiones. La banda sonora por otra parte la hizo Javi Rodero. Queríamos una banda sonora de película que emocionara.

David Muñoz: Iván, ¿qué más cosas surgen cuando te incorporas a la serie?

Iván Morales: Otra cosa que veo clara desde el principio es cimentar el universo de personajes para crear un universo propio con un cast recurrente. Sólo para eso, Roger incorpora a una becaria para que lo acabe de ordenar. Y por último veo que el universo de la serie y la mirada de Juanjo es perfecta para hacer una revisión histórica de BCN fuera de la mirada hegemónica, así que me documento bien para que cada capítulo muestre realidades sociales y políticas del momento que no han tenido demasiado espacio en la cultura oficial: el “no-92”, los movimientos vecinales, el activismo LGTBI cuando no se llamaba así… Y cosas menos políticas como qué jugadores de fútbol, sintonías televisivas, estética, etc., eran el día a día del 92.

David Muñoz: O sea, que en esa fase también nacen muchas ideas nuevas.

Iván Morales: Todo a partir de conversaciones con Juanjo y Roger, y las anécdotas y recuerdos de Juanjo. Por ejemplo, todo lo de la cárcel no estaba en los guiones originales, viene de conversaciones con Juanjo, en las que me digo: “Coño, ¿esto por qué no está en la serie?”. Y algunas son “aventis” mías que coloco por ahí, como lo de vender alcohol en la fiesta. Pero lo bueno es que con Juanjo se crea mucha complicidad, y tenemos referentes muy similares, así que no me toca hacer un gran esfuerzo.

David Muñoz: Entonces, Iván, una vez se van Mario y Natalia, ¿te quedas tú solo como guionista o sigues escribiendo con alguien?

Iván Morales: Cuando yo entro, trabajo con Enric Pardo, que me ayuda a desarrollar los guiones. Creo que al final Enric ya no está en los últimos capítulos. Pero quienes más mano meten en los guiones al final, sobre todo a la hora de decidir cosas, son Juanjo y Roger. El resultado final es fruto de muchos descartes, y eso hace que sean muy completos. Creo.

Página del guión del capítulo 5.

Página del guion del capítulo 5.

David Muñoz: Parece que fue un proceso de escritura muy complejo. ¿Cómo fueron exactamente los diferentes pasos que fuisteis dando?

Iván Morales: No recuerdo partir de una “biblia”, la levantamos de cero. Luego los capítulos que ya estaban suficientemente maduros, los dos primeros sobre todo, los revisé a partir de lo que ya estaba escrito. Los demás, escaletaba y debatía con Roger y Juanjo, luego escribía una primera versión, o Enric Pardo lo hacía, y la leía para Roger y Juanjo interpretando los personajes y tal, les hacía el show para convencerles. Ellos pedían cambios y a partir de ahí hacía una segunda versión, que era lo que habitualmente se trabajaba en el animatic. En el caso de los dos últimos capítulos, el proceso de lectura y debate se alargó ad nauseam, ¡pero el resultado final lo vale!

La última versión al final siempre era un trabajo muy bonito, de destilarlo todo y asegurarme que no se perdía la coherencia general a pesar de todas las voces involucradas.

Juanjo Sáez: Con los dos últimos nos pilló mucha inseguridad e hicimos muchos cambios. Finalmente quedaron muy bien, pero fue un poco desgaste para Iván. Lo sentimos mucho, en el fondo seguimos siendo unos novatos.

David Muñoz: Iván, antes mencionaste “Aquellos Maravillosos años”. ¿Qué referentes tuvisteis antes de empezar a escribir la serie?

Juanjo Sáez: Mis referentes son muy cutres: “Marco”, también “Aquellos maravillosos años”…

Iván Morales: Pues todo el “universo Juanjo”, para empezar; luego, “Freaks and Geeks”; “Tom Sawyer”…

David Muñoz: La amistad con Huckleberry Finn…

Iván Morales: Exacto. Pero “Tom Sawyer” me flipa, y es muy referente para Juanjo, el niño de vida acomodada que descubre el mundo adulto, más perverso, gracias a su amigo Huck, que no ha podido tener la inocencia de la que goza Tom.

David Muñoz: Ahora que lo dices… claro, es eso. No había caído.

Iván Morales: Ver el mundo oscuro desde los ojos del niño inocente: los yonkies, el abuso de poder, la sexualidad ambigua, las drogas… Pero en vez del indio tenemos al yonki.

Otro referente, aunque sea más típico: “Cuenta conmigo”.

David Muñoz: Peliculón.

Iván Morales: Que es mucho más oscura de lo que se recuerda. De la misma manera que “Aquellos maravillosos años” era mucho más divertida de lo que la recordamos. “Cuenta…” la vimos en Phenomena Juanjo, Roger y yo para pillar el tono. También pensamos en las pelis de Truffaut sobre Antoine Doinel, los tebeos de El Víbora de Jaime Martín, como “Sangre de barrio”, y los de Pons…

David Muñoz: Siendo una historia autobiográfica, al menos en parte, ¿hasta qué punto os condicionaba lo que ocurrió al decidir por dónde tirar? O, ¿hasta qué punto quería Juanjo alejarse de la realidad? Porque además parte de estas historias ya las había contado él en sus cómics.

Iván Morales: Creo que hubo un momento en el que Juanjo decidió que la realidad iba a ser un punto de partida para fantasear, que cambiaríamos nombres y nos olvidaríamos de ser fieles a la experiencia real. Y eso a mí me relajó bastante como escritor. ¿No, Juanjo?

Juanjo Sáez: Llegó un momento que entendí que la realidad de los hechos nos limitaba mucho a la hora de crear y pensé que era tontería ceñirnos a cosas que hacían que la serie fuera peor. También entiendo que es la forma de que los guionistas, y en este caso Iván, den lo mejor de sí mismos. Queríamos hacer algo bueno de verdad y que todo el mundo sintiera el proyecto como algo propio. Es la forma de que todos sumen.

David Muñoz: La voz en off es otra herramienta que estructura los capítulos, pero reconozco que al principio me chirriaba, me echaba un poco para atrás (me parecía que explicaba otra vez cosas que ya se entendían bien). Luego, como al tercer capítulo, me di cuenta de que la esperaba, de que para mí se había convertido en una parte importante de la identidad de la serie. ¿Cómo surge? ¿Por qué decidís usarla?

Iván Morales: Yo entiendo que es una apuesta muy concreta, a mí también me produce un poco de conflicto, aunque en el proceso la defiendo a muerte. En un principio toda la serie era un flashback de Juanjo cuarentón, así que la voz en off estaba justificada por eso. Pero cuando decidimos que nos cargamos la parte del presente, el off lo mantenemos. A mí me recuerda mucho al tono confesional y filosófico de los libros de Juanjo, e intento que sean muy poco evidentes y muestren reflexiones que complementen lo que vemos. Además, los offs de Aquellos maravillosos años forman parte de mi educación sentimental preadolescente.

Juanjo Sáez: La voz en off es un capricho mío, me gustan mucho los textos de apoyo en los cómics y las series que usan la voz en off. Es hablar directamente al espectador,  como un acto de confesión. Me gusta dirigirme al lector de forma personal, darle protagonismo.

Storyboard de Joan Casaramona.

Storyboard de Joan Casaramona.

David Muñoz: ¿Y cómo fue el proceso de trabajo con la cadena, con TV3?

Juanjo Sáez: TV3 te dicen lo que piensan y si les gusta o no, pero no te obligan a nada. Nosotros los tenemos muy en cuenta porque valoramos su criterio y ellos conocen cómo funciona la TV. Pero trabajamos con libertad, en ese aspecto son muy respetuosos. No creo que en las privadas se trabaje así. Por ejemplo, ellos, vaya bien o mal, emiten toda la serie. Producen cosas que no tienes un lugar donde emitirlo, en eso son muy televisión pública. Priman los contenidos y realizar cosas que si no, no existirían.

David Muñoz: ¿En el proceso de desarrollo se incorporan ya los directores o llegan cuando los guiones están terminados?

Juanjo Sáez: Los directores no nos han acabado de funcionar nunca. Carlos Pérez-Reche es nuestro chico fijo. Al final lo dirigimos un poco en plan asamblea y Roger tiene la última palabra. Pero él es más radical que nosotros casi. En eso somos muy honestos y si algo vemos que no funciona, no funciona. Vemos los animatics y hasta que no nos gustan no paramos.

David Muñoz: Iván: ¿estuviste participando en el proceso hasta el final o tu trabajo terminó cuando se dieron por buenos los guiones?

Iván Morales: Yo me tuve que ir en un momento dado porque tenía que dirigir una obra de teatro que me iba a absorber las 24 horas del día y el proceso se alargó más de lo previsto, pero hasta que marché participaba en los visionados de los animatics y proponía cambios, en el doblaje, etc. Sentí mi voz muy valorada en todo el proceso.

David Muñoz: Aunque esta entrevista no es sobre el contenido de la serie sino una especie de “cómo se escribió”, sí que hay algo que me gustaría comentar del tono, y es esa mirada siempre empática sobre personajes que en principio podían caer en lo simplista como la madre de Miguel o el padre de Juanjo.

Juanjo Sáez: Personalmente quería que todos los personajes fueran muy humanos y con sus circunstancias. Que tuvieran un arco donde al final los comprendieras y entendieras el por qué de sus acciones. No me interesan los buenos y los malos. Quería que se viera que significa ser una persona de barrio y sus circunstancias.

Iván Morales: El material base, el universo Juanjo Sáez, es un universo nada moralista y que busca la ternura siempre, aunque sea desde una mirada crítica.

David Muñoz: Pero luego, esa mirada naturalista, empática, no impide que haya personajes más esperpénticos, como el heavy gordo que vive con la madre o el bibliotecario malo”del instituto, ¿os resultó complicado combinar esos dos niveles digamos de “realidad”?

Juanjo Sáez: Esos personajes forman parte también de esa realidad de los barrios. A veces son más reales que los otros. La “masa” real todavía era más esperpento.

Iván Morales: Luego, la cosa es que son personajes que están muy cerca de gente que conocemos o de nuestra propia experiencia, y todos se merecían nuestro respeto, no, Juanjo?

Juanjo Sáez: Exacto, mucho respeto.

Iván Morales: Por ejemplo, el bibliotecario era un antiguo profesor de formación del espíritu nacional que me amenazaba en secreto cuando yo tenía 15 años (yo era más Miquel que Juanjo).

David Muñoz: La serie termina dejando ganas de más, ¿hay posibilidad de segunda temporada?

Juanjo Sáez: No vamos a hacer, en principio.

David Muñoz: Pues espero que no sea así. ¡La historia de Juanjo y Miquel tiene que seguir!

Juanjo Sáez: ¡Qué serie más bonita hemos hecho! Esa es la realidad, estamos muy orgullosos.

Iván Morales: Pues sí, es verdad.

Juanjo Sáez: Hacer un trabajo así es un pedazo de viaje. Siempre nos enfrentamos a cosas que no sabemos hacer. En este caso con Iván ha sido igual, él tampoco había hecho algo así nunca.

Iván Morales: Es muy bonito que confíen en ti para algo para lo que eres aún virgen.

*Si queréis ver la serie, hay dos opciones: en catalán en la web de TV3, y subtitulada en español en Filmin.