reflexiones sobre escritura

A VECES OLVIDO QUE…

Y no solo conviene escribir una escena o dos, sino, si ya se tiene una escaleta o un tratamiento completos, lanzarse y dialogar todo el guión. Sin mirar atrás, sin parar, hasta que te duela tanto el culo de estar sentado en tu silla que no tengas más remedio que levantarte para desentumecer los glúteos.

A VECES OLVIDO QUE…

“Muy poco tiempo después de empezar a trabajar juntos, cuando aún estábamos a unos 400 o 500 folios de poder escribir algo medio legible, Antonio y yo nos dimos cuenta de que la única manera de inventar una historia interesante era dejar fluir libremente la imaginación, esperando que alguna de las tonterías que decíamos en una de aquellas mañanas de sábado en las que quedábamos para escribir acabara sirviendo para algo”.

A VECES OLVIDO QUE…

Ya lo dije la semana pasada. Somos unos fulleros. Como el capitán Kirk, a nosotros también nos vale cualquier cosa con tal de ganar. Y ganar en este caso consiste en atrapar al espectador, en emocionarle con lo que estamos contando. Cosa que muchas veces no podríamos conseguir si jugáramos limpio.

A VECES OLVIDO QUE…

Y unos segundos pueden marcar la diferencia entre el fracaso y el éxito, entre la empatía y el odio.

A VECES OLVIDO QUE…

“La mayor parte del tiempo el montador se convierte en un buen aliado del guionista y del director, mejorando su trabajo al solventar problemas que es casi imposible anticipar en el guión e incluso durante el rodaje, pero que resultan muy obvios cuando te sientas a visionar el material rodado”.