por Sergio Barrejón.
Ayer Ángela Armero defendía en este blog la candidatura de “El ser querido” como representante del cine español ante la Academia de Hollywood. Los académicos españoles estamos en estos días votando nuestra preferida de entre las tres estupendas películas preseleccionadas. Y la mía es “Los domingos”. Estos son mis motivos.

1. De lograr la nominación, Los domingos sería la primera película española escrita y dirigida por una mujer que logra entrar en la carrera por el Oscar. Y en fin, hace sólo seis meses todos los académicos teníamos claro que era la mejor película del año. Por eso recibió el Goya a Mejor Película. Y a Mejor Guión, Dirección, Actriz Protagonista y Actriz de Reparto.
2. La bola negra y El ser querido son dos películas interesantísimas que cuentan con escenas brillantes y buenas propuestas argumentales. Pero ¿realmente desarrollan esas propuestas de forma excelente? A mi modo de ver, una de ellas es una historia “sin final”. No sentí al verla que su tercer acto contestase las preguntas que se plantean en el primero. En la otra, sí hay tres actos… y tres finales, más dos epílogos y una postdata. Por su parte, Los domingos tiene un guión perfecto. En términos aristotélicos, claro. No estoy diciendo que La bola negra y El ser querido tengan “malos” guiones, sino que se apartan de la estructura narrativa clásica que a mí me gusta… y que sospecho es la que triunfa entre los académicos que votan la Mejor Película Internacional.
3. A la hora de votar qué película enviar, no basta con pensar en la calidad de las películas. Hay que calcular también cuál de ellas puede interesar más a los académicos de allá. Las tres candidatas tienen buenos argumentos de venta. Javier Bardem es un argumento de venta en sí mismo. En cuanto a La bola negra, cuenta con un premio en Cannes y con la presencia de Glenn Close.
Sin embargo, creo Los domingos tiene algo que la sitúa por encima de sus rivales. Y no hablo de la Concha de Oro en San Sebastián (un premio quizá más significativo que el de Mejor Dirección de Los Javis en Cannes, que fue ex aequo con Pawlikovski). Su argumento de venta es que presenta un conflicto universal y muy actual.
Creo que resulta muy fácil empatizar con los personajes de una película que reflexiona sobre el conflicto entre la fe y la razón, en un contexto como el que estamos viviendo en todo Occidente, con el auge de una nueva espiritualidad cuqui y el tsunami pentecostal que hace caja sin escrúpulos de la desesperación de las personas menos favorecidas por el capitalismo salvaje. A muchos padres, hermanos, amigos y parejas de adolescentes y jóvenes adultos les quita el sueño la posibilidad de que sus seres queridos (perdón) caigan presa de una fe que los aparte para siempre de la vida.
4. Además, los domingos logra contar una historia controvertida manteniendo el dificilísimo equilibrio entre dos posturas irreconciliables, sin decantarse por ninguna, con una estructura narrativa perfecta y una factura visual impecable. Esto por sí solo creo que la convierte en un drama de primerísima calidad que será muy bien valorado por los académicos estadounidenses.
Pero es que además, merced a esa imparcialidad de su autora, la película consigue algo valiosísimo: reproducir en el público esas dos posturas irreconciliables… ¡y que las dos valoren positivamente la película! ¿Cuándo fue la última vez que una película sobre religión gustaba por igual a creyentes y ateos? Es más: a beatos y a anticlericales. Estoy convencido de que la Academia de Hollywood sabrá ver la habilidad con la que Alauda Ruiz de Azúa ha sabido posicionarse en el centro exacto del debate, sin manipular al espectador en un sentido o en otro. Porque eso sólo saben hacerlo los grandes.
5. Los Oscars 2027 se celebran el 14 de marzo de 2027. Es domingo. Vale, esto es una chorrada, pero quería terminar este post quitándole hierro al asunto. Sea cual sea la película elegida, le desearé con todas mis fuerzas que logre la nominación y, por qué no, la estatuilla. May the best man win.