Saltar al contenido

RAFA FERRERO: TRAMPAS PARA GUIONISTAS

RAFA FERRERO: Llevo 20 años ganándome la vida como guionistas. Y me he encontrado muchas trampas en los contratos por cuenta ajena. Y ya va siendo hora de que nos avisemos dónde están las trampas. Hablar de contratos quizá no dé lugar a una charla muy entretenida pero a lo mejor te ayuda a ganar más dinero. ¡Y tenemos que aprender a hablar de dinero!

Rafa proyecta las tablas salariales. Las compara con las tablas de la ley: son un milagro que existan y son de obligado cumplimiento.

Rafa recomienda a la audiencia que escuchen… ¡el episodio 100 de Exigencias del guión! (Nota para Rafa: ya me dices dónde te envío el jamón).

Rafa va desgranando los detalles de las tablas salariales. Como los tramos salariales van ligados a tramos presupuestarios de cada producción… ahí está la trampa.

RAFA FERRERO. Las televisiones públicas están obligadas a publicar los presupuestos de las producciones. Pero las privadas no. Y claro, es incómodo preguntarle a una productora oye, ¿cuánto te vas a gastar en este programa? Pues será incómodo. Pero no puedes pensar que es más incómodo preguntar sobre lo que te corresponde por ley… que firmar un contrato injusto.

Y luego hay que mirar bien las nóminas. Porque lo que estás cobrando no es lo mismo que lo que estás cotizando. Buscad el salario base. ¿Qué tiene que poner ahí? Pues las cifras que aparecen en la tabla salarial de guionistas. Esas cifras (que son mínimas) no es una aspiración, no es una reivindicación. ¡Está en el BOE, es la ley! Y esas cifras, ese salario base, es lo que determinará cuánto cobrarás de paro si te vas al paro. Si no se corresponden con lo que dice la tabla salarial tu productor está incumpliendo la ley.

Yo me he autoimpuesto una restricción: no voy a volver a firmar nunca un contrato en la misma semana en que lo recibo. Y en esa semana además se lo envío a la abogada de mi asociación para que me asegure que esté todo bien.

En un trabajo, no vi el salario base en el contrato. Ya había empezado a trabajar (pasa mucho que empiezas a trabajar antes de firmar). Pedí el dato. Tardaron un rato. Y cuando lo enviaron, era la cifra más baja de todo la tabla salarial. Una cifra que correspondía al salario mínimo de un guionista que trabajase en una producción de menos de 40.000€. Pero resulta que mi producción era de presupuesto muy superior. Tenía apariencia de legalidad porque oye… es un numerito que aparece en la tabla.

¿Qué hice? Pedí el presupuesto real a la cadena, aprovechando que era una cadena pública. Y el presupuesto no era de 40.000€. Igual tenía un cero más. Así que escribí un email a la productora explicando que el salario base que venía en el contrato estaba mal. ¿Y sabéis lo que pasó?

NADA.

Que lo corrigieron, pusieron un sueldo base 800€ más alto, y no hubo ningún problema. ¡No pasa nada! (Aplausos).

Muchas veces dramatizamos. Tenemos miedo. “Si monto un follón, no me llamarán más”. Por favor. Somos guionistas. Hemos dedicido dedicarnos a una profesión inestable, difícil. ¿Y nos vamos a convertir en cobardes a la hora de reclamar nuestro dinero? ¡No lo hagáis! El momento de firmar el contrato es el momento más fácil. Los problemas de verdad vendrán después.

Otra trampa: fijaos bien si cobráis por meses o por guiones. Yo en un trabajo que firmé por meses, en el cual todos los guionistas entregaban un guión al mes, por hacerles un favor les hice tres guiones en dos meses. Sólo me pagaron dos. Y la culpa fue mía, por firmar el contrato a lo loco.

Otra trampa: una amiga firma para trabajar en una serie de 60 episodios. Y cuando ya están currando, les hacen firmar una addenda (una formalidad, les dijeron) por la cual transformaban el encargo en una serie de tres temporadas de 20 episodios cada una. ¿Qué consiguieron con eso? Que desde el punto de vista contable la serie pasaba a tener una tercera parte del presupuesto. Y con eso, los sueldos de los guionistas bajaron al tramo inferior de la tabla salarial. Todo el mundo a cobrar mil y pico euros menos al mes. Y lo habían firmado, no había nada que hacer.

Bueno, sí. Podían… irse. A veces, lo mejor que puede escribir un guionista es… una carta de dimisión. O una carta explicando tu negativa a aceptar ciertas condiciones. Porque cuando tú pones tu profesionalidad por delante, pasan cosas. Para empezar, dejas atrás una mala experiencia. Y no olvidemos que los productores son personas. Y las personas se equivocan. Y a veces, si envías una carta quejándote de que te están dando unas condiciones de trabajo inaceptables, sin insultar a nadie, a veces la gente reacciona. Y las cosas se arreglan.

Otra trampa: el gato por liebre. Te contratan en un programa como redactor. Escribir preguntas. Pero de pronto, oye, ¿podrías meter un gag de vez en cuando en las preguntas? Y luego: oye, pues podrías escribirle un par de líneas al presentador para que quede mejor. ¡No! ¡Eso es ser guionista! No lo hagas cobrando un sueldo de redactor, deberías cobrar un sueldo de guionista. Como mínimo, lo que dicen las tablas.

Tenemos un convenio, pero si no lo peleamos contrato a contrato, ¡es como si no existiese!

Otra trampa: “todos a correr”. Una mala planificación, una baja inesperada que no se sustituye… mil situaciones imprevistas pueden derivar en que el equipo acabe haciendo horas extras y trabajando bajo extrema presión. ¿Por qué tenemos que aguantar eso? Tenemos que dignificar nuestro oficio. No puede ser que nos sometan a esta presión y nadie diga nada. (Aplausos).

Yo he venido aquí a contar mis miserias. Pero esto debería ser como el pódcast “La ruina”. Deberíais subir vosotros a contar las vuestras. Hacedlo fuera, en las comidas. Cuando os timen, ¡contadlo! Que todo el mundo lo sepa, que todos aprendamos a hacer nuestro sector más digno.

El sector audiovisual es un sector millonario. Cobremos lo que nos toca. Lo justo. Lo que se nos debe. Lo pone en el BOE. ¡Manda huevos que tengamos que seguir peleándolo! Sólo os pido en el fondo que seáis felices.

Vítores, aplausos, ovación cerrada.

 

 

Deja un comentario

Descubre más desde Bloguionistas

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo