Saltar al contenido

LOGROÑO: ROBER BODEGAS Y ALBERTO CASADO (PANTOMIMA FULL)

Volvemos de la comida convenientemente bañados en Rioja y puestos a secar durante un agradable paseo a 32 grados. Después de proyectar el sketch de Curso de Guión Realista, Nico Campos modera (o lo intenta) a Roberto Bodegas y Alberto Casado, componentes de Pantomima Full.

Casado, Bodegas y Campos.

NICO CAMPOS. Azcona subía al autobús para oír como hablaba la gente de la calle y darle verosimilitud a sus personajes. Pantomima Full ha demostrado que sabe retratar a la gente y su forma de hablar.

ROBER BODEGAS. Cuando llevábamos pocos vídeos, la gente se sentía más señalada, en plan “¿por qué a mí?”. Un amigo estuvo tres años sin hablarnos.

ALBERTO CASADO. Otro amigo, cuando llevábamos seis o siete vídeos, nos dijo “me ha dicho mi hermano que estáis haciendo unos vídeos basados en mí”. Pero ya se ha relajado la cosa.

ROBER BODEGAS. La gente ya asume que en cualquier momento puede caer napalm.

NICO CAMPOS. ¿Cómo empezásteis a hacer Pantomima Full?

Los Pantomima cuentan que empezaron a “generar contenido” cuando eso no lo hacía nadie ni jamás se habían pronunciado esas palabras. Concibieron sus sketches como una forma barata de atraer a la gente a sus shows de comedia en directo.

Y su mayor fuente de ingresos sigue siendo la gira de sus shows. Admiten que ganan algo de dinero con YouTube pero no les gusta subir vídeos patrocinados (aunque lo hayan hecho alguna vez). Tampoco les gusta ser muy insistentes en redes, y renuncian a mantener una continuidad en sus publicaciones. Tampoco se esfuerzan por mantener un diálogo con sus seguidores. Nunca se han fijado en qué franja o qué día funciona mejor subir los vídeos. Los suben los viernes porque les dio por ahí, pero no se basan en ninguna métrica.

ROBER BODEGAS. Si el contenido es bueno, es más fuerte que el algoritmo. (Aplausos).

NICO CAMPOS. ¿Cómo lleváis el hate?

A. CASADO. No tenemos mucho. No son vídeos que te puedan ofender. De vez en cuando alguien se molesta…

R. BODEGAS. “Ni puta gracia, estáis acabados…” Cuando subes un patrocinado, “putos vendidos…”

A. CASADO. Cuando íbamos a la Resistencia sí notábamos que ahí la gente no estaba para verte a ti.

R. BODEGAS. “Estamos aquí para oír a Broncano. Por culpa de estos, Broncano habla menos”.

A. CASADO. Cuando ves que hay 300 comentarios insultándote te preocupas. Luego miras los comentarios al siguiente colaborador… ¡y es lo mismo! Y entonces dices, “ah, bueno”.

R. BODEGAS. Cuando debuté en televisión, la primera crítica que leí en un foro de internet era “el programa le queda grande, no así sus camisas”. (Risas) Y oye, me parece bien. Si me insultas, que sea con gracia. Si me dijeras “puto gordo subnormal” igual sí me molestaba. Sí hemos tenido más hate con la serie Entrepreneurs. En plan, “estos se creen que hacer una serie es lo mismo que hacer videítos”. También nos llamaron vendidos. Curiosamente, no ocurrió con la crítica.

A. CASADO. ¡Y esto pasó con el tráiler! Comentarios tipo “la peor serie que se ha hecho en España”. Joder, que es UN MINUTO, cabrón.

R. BODEGAS. El primer día nos llenaron de ceros en FilmAffinity. Pensamos que no remontaría nunca. Había mucha gente esperando para darnos.

NICO CAMPOS. ¿Habíais tenido experiencia en ficción antes de Entrepreneurs?

A. CASADO. Bueno, sí…

R. BODEGAS. Que sí, que hemos sido coordinadores de guión de Gym Tony. Querías ir ahí, ¿verdad? Pues nada, si no tienes el valor, ya lo digo yo. (Risas)

A. CASADO. Revisamos más de mil episodios. Muy bien para aprender, porque aunque eran capítulos de 10 minutos, seguían las mismas normas de la narrativa de capítulos más largos. Esos capítulos tenían una estructura que habría permitido que durasen una hora… aunque nadie quería eso, obviamente. (Risas).

R. BODEGAS. Como había tantos condicionantes de producción (porque grabábamos 40 episodios por semana) sobre presupuesto, disponibilidad de actores y de localizaciones… Era como si te mandasen hacer una casa de Lego pero no te dieran triangulitos para hacer el tejado. Era complicado.

NICO CAMPOS. ¿Cómo es vuestro método de trabajo?

A. CASADO. Nos juntamos en una oficina que tenemos cerca de casa, y todo lo escribimos juntos. Podría ser fácil esto de “yo te mando una cosa, tú la completas”… Pero para escribir comedia, si tienes un colega con el que te ríes, y tal… Es mejor trabajar en pareja o en equipo. Pruebas las ideas, ves cuàl funciona… Es así. Nos juntamos, vas lanzando frases, y si el otro se ríe, pues se queda.

R. BODEGAS. Pensamos mucho las cartelas. Son muchos años, no quieres repetirte…  Intentas seguir siendo original. Grabamos con el guión escrito y las cartelas también. Pero luego, montando, a veces las cambiamos. Pasamos mucho tiempo dándole vueltas a esas tres palabritas. Y sí, es mejor acompañados. Porque lo mejor de escribir comedia es reírte. Claro, podrías hacerlo solo y reírte tú ahí solo, “jajaja”, pero no es lo mismo.

NICO CAMPOS. ¿Y en el espectáculo?

A. CASADO. El espectáculo hacemos sketches, que es lo que hacíamos antes de hacer vídeos. Pillamos los temas que más han molado en los últimos dos años, y armamos un show sobre esos temas, y los recreamos con personajes que aparecen en el escenario.

R. BODEGAS. Hacemos stand-ups que son puros roasts sobre “temas Pantomima”, es decir, cuestiones con las que vemos que está todo el mundo flipado. El canallita, por ejemplo. Pues dices, “cómo me gustaría ver a este tío en una discoteca”. Es muy instintivo. Lo pones en una situación y lo escribes como si fuera la escena de una serie.

NICO CAMPOS. ¿Y no estáis hasta el carallo de que os venga la gente “eh, en tu cabeza era espectacular”?

A. CASADO. Es genial hacer algo y que se convierta en meme. Ya en persona… mola menos. Para empezar, es complicado no decepcionar. Porque la gente viene muy arriba. ¡Eh, canallita!  Y como no estés al nivel… pffff.

R. BODEGAS. Tú estáis ahí todo sereno, y te cruzas con gente que ya ha sudado tres gramos de cocaína… (Risas) Esto va a sonar mal, pero quedan tres minutos y me la juego. En un paseo que dimos en Murcia desde el hotel al teatro, diez minutos de paseo… en un porcentaje altísimo veías a tías con su vestido, su maquillaje, su peinado… que le habían echado un rato al espejo… Y el mismo porcentaje de tíos eran calvos con chaleco acolchado. O te pones pelo tú, o se pone el chaleco ella, pero esto no. (Risas).


Texto: Sergio Barrejón. Foto: Débora L. Giammarini.

 

 

Deja un comentario

Descubre más desde Bloguionistas

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo