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EDUARD SOLA: VISIBILIDAD DEL GUIONISTA. TEORÍA Y PRÁCTICA.

¿Estamos seguros de querer visiblidad? Eduard Sola arranca la última ponencia de la tarde con esta pregunta, que crea una cierta tensión entre la audiencia.

Eduard Sola.

Eduard Sola habla muy deprisa. No sé si lo sabíais. Sí lo sabíais, porque si hay un guionista famoso por sus discursos, es Eduard Sola. Son buenos discursos. Y muy rápidos. Por eso no lo transcribo. Por eso y porque estoy pendiente de sujetarle si se cae, que es lo que suele ocurrir cuando una persona habla a toda velocidad mucho rato sin respirar. Sobre todo en un auditorio que debe de estar a 30 grados.

Eduard hace un resumen histórico de cómo el gremio logró cierta relevancia social, cierta visibilidad. Y llega al momento en que la sociedad empieza a ser consciente de que las series están escritas por unas personas llamadas guionistas. Y ahí nosotros, como gremio, decimos “logremos este reconocimiento”. ¿Cómo? Ah, eso es otra cosa.

¿Cómo logró Eduard Sola la visibilidad?

EDUARD SOLA. En el mismo año estrené dos películas con cierto renombre, y dos series, una de menos renombre, y otra de mucho renombre. Por una lado, estuvo esa cantidad. Por otro lado, la calidad pareció certificarse porque me dieron unos ciertos premios. No es cierto que los premios certifiquen calidad, eso es una chorrada, pero es una performance en la que participamos todos.

Yo podría haber escrito mucho y ganar muchos premios, pero si no hubiera dado mis discursitos, tampoco sería tan visible. Mis discursos son fruto de un cierto descaro. Ya a los 15 años andaba con el megáfono en las manifestaciones de mi pueblo. Hay en mí un cierto espíritu de hablar. Que no tiene por qué tenerlo todo el mundo.

Cantidad, calidad, ágora. Sin eso… no estaría yo aquí dando la chapa.

¿Hay otros caminos? No tengo ni idea. Lo que sí sé es lo que no ayuda a conseguir visibilidad.

No ayuda, por ejemplo, que prescindan de nosotros en las ruedas de prensa. Es para pegarse un tiro. Porque allí invitan a directores y actores. Pero hay un momento en que obviamente los periodistas empiezan a preguntar por la historia. Y contestan… los actores. ¿Y qué van a saber los actores que a lo mejor han hecho cuatro jornadas de rodaje? ¡Qué va a saber este papanatas, pregúntame a mí! (Aplausos).

No ayuda que no nos pongan en los carteles. La excusa es que en el póster sólo se pone aquella información que supone un argumento de venta. “Dirigido por Perico de los Palotes.¡Eso no es un argumento de venta!”. ¿Los actores? Hay cuatro actores en España que atraigan a gente a las salas. Por tanto, es legítimo exigir que en los carteles estén los nombres de los autores de la historia… que es lo que van a comentar en las tertulias y cinefórums.

No ayuda que estamos sólo al principio de la producción. Pasan años desde que terminas de trabajar hasta que se estrena. Y nadie se acuerda de ti. No porque sean gente maligna (que lo son, por el tema de los carteles y las ruedas de prensa), sino porque ha pasado mucho tiempo.

Hay una pregunta que sobrevuela este asunto de la visibilidad. ¿PERO QUÉ QUIERES TÚ, FIRMAR AUTÓGRAFOS, QUE TE VEA TU MADRE?

No, mira, mi madre está muy tranquila en casa. Y yo no quiero ser famoso. Yo quiero que se me respete como profesional. Y si el precio es salir en la tele, pues sacadme en la tele.

¿Para qué queremos visibilidad?

  1. No se discute igual con alguien visible que con alguien invisible. ¿Por qué los actores tienen tanto poder? ¿Por qué tienen tan fácil hacer su opera prima? Porque son visibles. Porque para TVE no es lo mismo escuchar el pitch de un desconocido… que el pitch de Paz Vega. Te escuchan más y te escuchan mejor cuando saben quién eres y lo que has hecho.
  2. El dinero. En cualquier negociación salarial, cobras más si eres visible. Porque si eres visible, los productores piensan “será por algo”, “será por la calidad”. Yo escribo igual hoy que hace cinco años, pero ellos creen que escribo mejor. Y yo alimento esa creencia a tope.
  3. El reconocimiento de los autores es una herramienta indiscutible de la celebración de la humanidad. Lo contrario es el capitalismo feroz. Es el “más dinero p’a los de siempre”. Cuando nos dicen esta película es de Netflix… ¿cómo va a ser eso? Eso es imposible. Esa película será de unas personas que la han hecho. Pero a Netflix le sale muy a cuenta borrar a esas personas. Porque la gente que está en su casa y ve la peli y le gusta, si quiere más, acudirá a Netflix a por más, en lugar de acudir a esas personas que hicieron las pelis… que no saben quiénes son.
  4. Mi padre, que es un buen tío, recibe whatsapps que dice “los menas han violado” o no sé qué… Y mi padre, que es un buen tío, está preocupado por los menas. Si nosotros estuviéramos acostumbrados a ver la firma de las películas, si estuviéramos acostumbrados a saber quién escribe cada cosa que nos llega… mi padre cuando recibiese esos whatsapps no se lo creería, mi padre diría ¡¿Quién me envía estos mensajes?!  (Aplausos)

Las últimas palabras han sido una ametralladora imposible de transcribir, pero su última frase has sido “Es nuestra responsabilidad acabar con el puto fascismo de los cojones”. Vítores y hasta mañana.

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