LIBRERÍAS VIRTUALES EN SALAS VIRTUALES

El pasado 23 de abril, Día Internacional del Libro, compré dos entradas para ver con mi pareja el preestreno de Libreros de Nueva York (The booksellers), un documental dirigido por D. W. Young y producido por la actriz y bibliófila Parker Posey. Para ser sincero compré solo una entrada, porque en realidad la Sala Virtual de Cine a la que asistí permite que con una sola entrada (en este caso de un euro) pueda ver la película que sea toda la gente que esté contigo delante de la pantalla en tu casa en ese momento.

www.salavirtualdecine.com es una iniciativa de la distribuidora y productora A Contracorriente Films a la que se han adherido un buen puñado de salas independientes españolas como los Cines Verdi, la sala Artistic Metropol de Madrid o los cines Numax de Santiago de Compostela entre muchas otras. Entre todas han buscado la manera de continuar trayendo material independiente a la cartelera española y mantener en marcha, aunque sea un poco, la maquinaria que mueve la distribución y exhibición de películas pequeñas, festivaleras, ajenas a nuestra cotidianidad, en resumen, el material del que se alimenta el cinéfilo gafotas (como un servidor).

Libreros

Si los cinéfilos suspiran por la oscuridad de la sala, los bibliófilos lo hacen por las librerías con montañas de libros apilados; qué apropiado preestreenar en esta sala virtual este documental sobre coleccionistas y vendedores de reliquias en papel que se pudo ver en el Festival de Cine de Nueva York del pasado año. Libreros de Nueva York es una mirada llena de afecto a la escena del mundo de los libros raros y de colección que se agolparon desde los años veinte hasta hace una década en la Cuarta Avenida, lo que se conocía como “la hilera de las librerías”.

El documental parte del histórico edificio del Park Avenue Armory, donde se celebra la Feria del Libro Antiguo de Nueva York, lugar donde vamos a ver confluir a los protagonistas de la película: de coleccionistas obsesivos como Gay Talese o Fran Lebowitz; de las herederas de la librería de viejo más antigua de Nueva York, las tres hermanas Cohen (su negocio lleva en pie desde 1925) a la alegre y joven Rebeca Romney, que se ha convertido en un personaje televisivo muy reconocible gracias a sus intervenciones como experta en libros en el programa La casa de los empeños.

Las entrevistas a todos ellos guiarán la película, y pronto nos daremos cuenta de que en todo este universo lo de menos son los libros, y muchísimo menos lo que pone dentro de ellos. El mundo de estos vendedores y coleccionistas se centra mucho más en lo que llaman “la caza”, la persecución de un incunable, de una edición extraña, de una primera edición firmada por algún presidente de los Estados Unidos. Y la película es sobre ellos: sobre una raza de mujeres y hombres recolectores de reliquias, últimos en su especie.

El documental termina deslizándose en un pequeño pozo de melancolía y de reproches a Internet y a los libros digitales. Las cifras negativas sobrevuelan las imágenes: de 358 librerías que había en la ciudad a finales de los años cincuenta, actualmente solo quedan 79. De la hilera de las librerías de la Cuarta Avenida solo permanece en pie una, The Strand, fundada en 1929, y cuyo propietario, aún joven, duda que vaya a permanecer abierta cuando él se marche. Talese se lamenta ante la cámara: “el libro es lo de menos, lo importante es la búsqueda, la caza, recorrerte 1200 kilómetros porque puede que en una pequeña librería de Iowa esté el libro que buscas. Ahora está todo al alcance de un clic. Entras y compras esa primera edición. ¿Para qué?”

No deja de ser curioso que esa reflexión sea la que permanece al terminar la película, y que al salir de la ensoñación propia de cuando se enciende las luces de la sala de cine te des cuenta de que, en fin, al final Internet ha posibilitado esa Sala Virtual de Cine y que, después de todo, puede que la tecnología también esté ayudando a que al menos el recuerdo y la memoria de los “booksellers” y los coleccionistas siga aún en nuestras cabezas.

Alberto Haj-Saleh es periodista, escritor y librero en la librería Casa Tomada de Sevilla.

2 Responses to LIBRERÍAS VIRTUALES EN SALAS VIRTUALES

  1. David Muñoz dice:

    Acabo de entrar en la sala virtual y el documental ya no se puede ver, ¿no?

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