SIGUE EL CAMINO DE BALDOSAS AMARILLAS

por David Muñoz.

1.

Hablando hace un poco con un médico, éste me decía que pese a lo que puede parecer, sus pacientes “internautas” están tan informados (o tan desinformados) como los que acudían a su consulta hace 20 años, cuando él empezó a ejercer y prácticamente nadie usaba Internet. El problema es que sus pacientes le otorgan la misma credibilidad a una bobada escrita con faltas de ortografía en un foro ignoto que a lo que diga un médico en una página seria. De hecho, suelen fiarse más de los foreros. Quizá porque mientras que los médicos tienden a mostrarse prudentes y lo más habitual es que ninguno se atreva a realizar un diagnóstico “on line” y en su contestación te animen a visitar a tu médico de cabecera, los foreros no tienen ningún problema a la hora de difundir mitos, leyendas urbanas, falsas creencias, etc. acompañadas de sus respectivas curas caseras. Esas cosas que suenan bien pero no te hacen bien. Y el asunto es más grave sobre todo cuando se trata de enfermedades de transmisión sexual. Para este médico, la única diferencia entre la era pre-internet y la actual es que ahora llega a su consulta más gente con problemas por haberse automedicado erróneamente.

Y salvando todas las distancias que haya que salvar, lo mismo ocurre en mi campo.

Las preguntas que me hacen mis alumnos de los talleres de guión siguen siendo las mismas que hace diez años, y también lo que creen (muchas veces erróneamente) sobre cómo  se trabaja en esta industria o cómo se escribe un guión.

Da igual que existan decenas de blogs donde YA se ha escrito todo lo que hace falta saber para escribir un guión y después moverlo (de hecho, creo que en “Bloguionistas” puede encontrarse el 90%  de ese “todo lo que hace falta saber”). Parece que casi nadie se toma la molestia de echar un ratillo navegando por Internet para, por Ej., ver cómo es un tratamiento secuenciado o la manera correcta de presentar un proyecto. Y eso que hay quien se pasa la clase entera con el portátil abierto sobre la mesa, conectado al wi-fi que pone a su disposición la institución donde cursa sus estudios, supuestamente tomando notas de lo que digo, pero en realidad consultando su página de Facebook…

Resulta que el futuro era así. Pero entonces nos daba risa (de "El imperio contraataca").

Por supuesto, estoy exagerando. Todos mis alumnos no andan ni mucho menos tan despistados. Por Ej. ese año en el taller de guión que llevo en este Máster de guión de ficción para cine y TV de la Universidad Pontificia de Salamanca,  he tenido la suerte de contar con nada menos que 24 alumnos trabajadores, espabilados, participativos, y, sobre todo, con sentido del humor (algo muy importante cuando tenemos que pasar juntos 7 horas y media casi del tirón hablando de sus historias).

Aun así, salvo excepciones, al final Internet no es una gran biblioteca de la que rebosa información que por contagio nos hace más listo a todos. No, es un teléfono móvil. No nos interesa aprender, nos interesa reafirmarnos, gritando a voces lo que pensamos. Solo conversamos con nuestros amigos o con quienes comparten nuestro punto de vista. A los demás, o les obviamos, o, si nos llevan la contraria les insultamos. Es Internet como patio de colegio (o más bien de instituto).

No sabemos ni más ni menos. Sabemos lo mismo, pero nos lo repiten más veces*.

Tip y sus amigos, majetes pero aburridos.

2.

Una de esas cosas que no paramos de repetir los profesores de guión, aquí, en nuestros blogs y, claro, en clase, es que si el protagonista de un guión no sabe lo que quiere ni hace nada para conseguirlo, la historia vaga sin rumbo, convertida en una sucesión de escenas que por sí solas pueden tener interés pero que unidas acabarán inevitablemente por resultar aburridas. El motor de una historia son los cambios que experimenta el protagonista al tiempo que vive su peripecia.

Pero lo dices, lo repites, insistes en ello, utilizas ejemplos de toda la historia del cine, citas a guionistas de reconocido prestigio y… aún así, hay quien opta por no creerte. Por Ej., este año en Salamanca las historias que no han funcionado tienen ese problema.

Aunque también tengo que decir que la mayoría sí que han funcionado. Entre los ocho proyectos que hemos desarrollado este año en el taller, creo que seis han terminado convertidos en primeras versiones de guiones bastante decentes. Incluso hay por lo menos dos de ellos: una comedia enloquecida en forma de road movie titulada “Vestir santos”, y un drama de bajísimo presupuesto de título aún provisional, que me parece que tienen mucho potencial comercial.  Así que todos esos productores que andan buscando proyectos y no leen nunca nada que les interese… bueno, con mandarme un mail ya habréis dado el primer paso necesario para conseguir vuestro proyecto soñado.

Sigo con el asunto de los objetivos del protagonista.

Me apetecía escribir sobre ello porque precisamente esta semana he encontrado un buen Ej. de lo que pasa cuando tu protagonista se ve envuelto en una de esas historias de “voy pa’ca, voy pa’ ya, y no sé pa’ qué”.

Hace unos meses hablé aquí de la adaptación al cómic que editó Marvel de la novela de L.Frank Baum “El maravilloso mago de Oz”. La historia, conocida de sobra por todos (supongo) funciona a la perfección -o sea, interesa-, entre otras cosas porque desde el principio queda muy claro que Dorothy, la niña de Kansas que ha llegado al mundo de Oz tras ser arrastrada por un tornado, lo que desea es volver a casa. Para conseguirlo, tiene que llegar a Ciudad Esmeralda y hablar con el Mago de Oz. Posteriormente se unen a ella otros personajes (el león cobarde, el hombre de hojalata, etc.). Y todos tienen su momento de gloria. Pero en ningún momento “El maravilloso mago de Oz” deja de ser la historia de Dorothy. Gracias a ella y su objetivo (y su conflicto), la tensión dramática no se pierde en ningún momento.

Y esta semana he leído la segunda adaptación al cómic de las novelas de Oz (Baum escribió 14): “La maravillosa tierra de Oz”.

Me he aburrido como una ostra. Los personajes secundarios son igual de interesantes que en la primera novela, los diálogos son incluso más divertidos, pero…

…el protagonista es Anakin Skywalker.  O, más bien, su tatarabuelo (la novela de Baum es de 1904).

Me explico: en “La amenaza fantasma”, Anakin es un chaval cuyas aspiraciones no tienen nada que ver con la trama que cuenta la película, se dedica a ir de allá para acá siguiendo las confusas instrucciones de los personajes adultos, y termina venciendo a los malos gracias a una improbable sucesión de casualidades que siempre juegan a su favor.

Lo mismo que le ocurre a Tip en “La maravillosa tierra de Oz”.

Tip es “sirviente”de la bruja Mombi. Un día, consigue dotar de vida a un muñeco que ha construido con una calabaza y un tronco. Y nada, los dos se van por ahí de paseo (por el camino de baldosas amarillas, claro) y les pasan cosas… que dan igual. Porque como Tip no tiene un objetivo, como no busca nada con la suficiente intensidad, nada de lo que le ocurre le importa demasiado, y tampoco nos importa a nosotros.

Dado que Lucas ha dicho varias veces que “El mago de Oz” (la película) fue una de las influencias que manejó al escribir “La guerra de las galaxias”… quién sabe. Quizá al escribir la “precuela” decidió fijarse en el segundo libro de Baum. Y así le salió.

Siempre me llama la atención que gente como Baum o George Lucas, creadores de “máquinas narrativas” de una eficacia indiscutible -tanto que han acabado convertidos en patrones de tanto como se han imitado-, también de vez en cuando hayan sido incapaces de ver que su historia no funcionaba por una razón tan sencilla.

Quizá es que por mucho que racionalicemos el proceso (y por muchas clases que demos o muchos guiones que analicemos) a veces nos dejamos llevar por instintos equivocados y somos incapaces de ver lo que tenemos delante de las narices.

A lo mejor mañana yo mismo, nada más terminar de redactar este post, me pongo a escribir, me atasco, y dos años más tarde me doy cuenta de lo que ocurría:“¡Sí lo que pasaba era que mi protagonista no tenía un objetivo claro! ¡Cómo no lo vi antes!”.

*Resulta muy fácil comportarse así. Ocurre casi sin que te des cuenta. Tanto entre alumnos como entre profesores.  “Reciclarse” es algo necesario. Sino, puedes acabar como esos profesores que se ganan la vida recitando la misma clase una y otra vez hasta que mueren de aburrimiento, o como esos otros que solo utilizan como ejemplos las películas que vieron antes de que el cine pasara ser de su pasión a su trabajo. En alguna ocasión un alumno me ha mirado extrañado cuando ha visto que llevaba en la mochila un libro de guión. Como si por leerlo estuviera demostrando que no sé lo suficiente. Pero aunque como he dicho aquí hace poco, la mayor parte de las veces no me interesa demasiado lo que leo, los pocos momentos en los que me encuentro con una idea nueva que me hace ver las cosas de otra manera hace que el esfuerzo merezca la pena.

28 Responses to SIGUE EL CAMINO DE BALDOSAS AMARILLAS

  1. huang bai dice:

    Estimado David: Completamente de acuerdo sobre tu primer comentario. No puedo añadir nada más.
    Con respecto al segundo, creo que lo que pasa muchas veces es que las secuelas de una historia, sobre todo si ésta ha tenido éxito, rara vez consiguen consewrvar el nervio de la primera. Y cuando lo hacen, suele ser porque es un calco de los elementos que tenía la primera película y el espectador se siente gratificado al reonocerlos (ahí están las series de Indiana Jones o del propio James Bond, por ejemplo).Pero también estoy de acuerdo en que los protagonistas han de tener un objetivo; si no, lo mismo daría poner un mueble al frente de la historia. Un saludo.

  2. En Zona Roja dice:

    ‘“Reciclarse” es algo necesario. Sino, puedes acabar como esos profesores que se ganan la vida recitando la misma clase una y otra vez hasta que mueren de aburrimiento, o como esos otros que solo utilizan como ejemplos las películas que vieron antes de que el cine pasara ser de su pasión a su trabajo.’

    Dios mío, ahora sé dónde acabó Garci después de que dejaran de emitir “¡Qué grande es el cine!”…

    :-)

    • Simón dice dice:

      El otro día vi a Garci. Es el nuevo cajero de mi supermercado.

      MWA-HA-HA-HAHHAHAAAAAAAAA!

  3. Daniel Cortázar dice:

    Perfecto el ejemplo del ‘Episodio I’, pero si nos olvidamos del cine de género y nos fijamos en el cine de personajes lo del objetivo claro a veces no parece tan crucial si el protagonista es lo suficientemente atractivo.

    Ejemplos que se me ocurren: ‘De latir mi corazón se ha parado’.
    El espectador no sabe nunca muy bien qué objetivo persigue el prota, más bien parece que le van surgiendo objetivos cortoplacistas: Prepararse para una audición de piano, ayudar a su padre, ligarse a la novia de un amigo; pero no parece tener un objetivo global, aunque sí es cierto que la suma de todos esos objetivos nos hacen pensar que es un personaje bastante perdido que quiere cambiar el rumbo de su vida.

    En España se me ocurre que un ejemplo parecido podría ser ‘Bajo las estrellas’, y tanto esta como ‘De latir’ me parecen dos películas que enganchan al espectador por el interés que suscitan en él sus protagonistas, que nunca nos dejan descubrir qué van a hacer a continuación.

    Otro ejemplo que se me acaba de ocurrir todavía más radical en cuanto a la falta de objetivos: Happy-Go-Lucky de Mike Leigh.

    • David Muñoz dice:

      Precisamente voy a escribir una entrada sobre ese tipo de películas dentro de un par de semanas. Buenos ejemplos, por cierto.

    • Carlos López dice:

      A mí la película de Audiard me gusta bastante, tengo que reconocerlo, pese a que tienes toda la razón. A veces, creo, funciona si el espectador tiene muy claro qué necesita el protagonista y qué le está moviendo… aunque al propio prota le cueste media película darse cuenta. En algunas historias, si no fuera as, el protagonista sería un simple.

    • Kohonera dice:

      Siento discrepar respecto a “De latir”. Yo creo que el protagonista sí que tiene un objetivo: cambiar de vida, ser mejor, demostrarse a sí mismo que es capaz de algo más que de dar palizas, probar que se parece más a su madre que a su padre. Desde luego, no lo verbaliza y es posible que ni siquiera demuestra ser consciente de ello, pero desde luego es su objetivo.

    • Kohonera dice:

      Un ejemplo de película sin objetivo claro, me parece a mí: “Antonia” o “Antonia’s Line”, de Marleen Gorris.

  4. Hmaniaco dice:

    Yo siempre he defendido la necesidad de dejar clara la
    motivación del personaje en el primer cuarto de hora, para
    que la historia avance.
    Todos conocemos peliculas que no siguen esta regla, y van
    dando tumbos aburriendo al personal.
    Sin embargo últimamente he vuelto a ver un par de pelis que
    no la siguen y sin embargo funcionan.

    Una de ellas es “Cuando Harry encontró a Sally”.
    Los personajes se conocen, se reencuentran al cabo de los
    años, se vuelven a encontrar y se hacen amigos, pero
    ninguno tiene una motivación clara. Hablan de sus divorcios,
    intentan conocer a otras personas, se pelean, se reconcilian.
    Y sigue sin verse cual es su motivación (sin embargo la peli
    no deja de funcionar).
    Supongo que el espectador siempre tiene la pregunta en
    mente que subyace en toda comedia romántica ” ¿se liarán?”

    La otra peli es “Las aventuras de Jeremiah Johnson”.
    Va sobre un tipo que se va a vivir a la montaña. No tiene
    ninguna motivación aparte de la de sobrevivir en ese
    entorno hostil. Viaja por ahí. Se encuentra con un viejo
    cazador de osos. Adopta a un niño huérfano sin proponérselo.
    A causa de un malentendido se casa con una india que no
    habla su idioma, y junto con el niño forman una unidad
    familiar. Pero no hay un objetivo que perseguir.
    Supongo que el hecho de estar en un entorno tan hostil que
    hace que el peligro siempre esté rondando hace la peli
    más interesante, pero funciona (es una gran peli).

    Y ahora una pregunta sobre guión:
    Estoy intentando escribir una comedia. Quiero escribir
    un gag en el que tres amigos están viendo la tele y
    uno de ellos hace comentarios obscenos sobre el culo de una tia.
    De pronto la tia se acerca y le da una bofetada.
    Abre el plano y vemos que en realidad están en una tienda
    de muebles, y no comentan la tele, comentan la realidad.

    La pregunta es : ¿Al principio de la escena debo escribir

    Int. Dia. Tienda de Muebles.?

    Por que eso te revienta el gag al leerlo. Y tampoco
    podria escribir

    Int. Dia. Casa de los amigos.

    Porque es mentira.

    ¿Y debo especificar que es un plano cerrado o sólo apuntar
    cuando se abre el plano?

    ¿Alguna sugerencia?

    • nitro dice:

      Tienes que escribir obligatoriamente el lugar (set) donde se grabará la escena. Un guión es una herramienta para el equipo que va a grabar la secuencia. Y acostumbra a ser gente que ha leído muchos guiones y entienden este tipo de cosas con una cierta facilidad.

    • huang bai dice:

      Permíteme un inciso: casualmente, el otro día volví a ver la peli de Harry y Sally, así que creo que sí que los dos protagonistas tienen una motivación desde el principio: encontrar la felicidad y !o el amor, cada uno siguiendo ls directrices que se han autoimpuesto. La gracia dela peli está en ver cómo ambos tienen que ir modificando esas directrices que rigen sus vidas, ante los palos que se van llevando y los dos se van acercando de maner inevitable al predecible final. Por cierto, la peli me pareció mucho más floja que cuando la ví en su momento. Un saludo.

    • Hortensia dice:

      El contraste de la descripción de la escena con la realidad no dejará de tener efecto, lo mismo si apuntas el lugar.

      Int/ Dia/ Tienda de Decoración o Muebles

      Juan, Pedro y Luis están sentados en un enorme sofá rojo. Los amigos parecen muy concentradosobservan con detenimiento a un punto en concreto, como si de un filme se tratase.
      Juan:….
      Pedro….
      Luis….
      Cuando el plano abre nos damos cuenta que están comentando sobre el culo de la

    • Hmaniaco dice:

      Gracias por las respuestas.

      Respondiendo a Nitro:

      Yo pensaba que en el guion “literario” te podías
      permitir ciertas licencias que no son posibles
      en el guión “listo para rodaje”. Pero supongo
      que tienes razón. Escribiendo esto me estoy dando
      cuenta de que los gags visuales pierden mucho
      cuando los lees, y sin embargo los gags verbales
      ganan mucho si los ves escritos.

      Respondiendo a huang bai:
      Hombre, yo creo que encontrar la felicidad es,
      junto con sobrevivir, una motivación que tienen
      todos los personajes, pero no creo que sea válida.
      Es verdad que “Cuando Harry encontró a Sally”
      pierde un poco cuando la ves por segunda vez, pero
      a mi me parece un guión muy bien escrito, con
      unos dialogos memorables.

      Y Respondiendo a Hortensia:
      No creo que hablar de culos sea un actividad
      exclusiva de chicos. He escuchado a varias
      chicas hablando de culos. ¿La expresión
      “tiene culo-pollo” te suena de algo?

    • Hortensia dice:

      Cierto que no es exclusiva de los chicos, pero ustedes hacen más hincapié en los “atributos”.
      No me queda clara la expresión (no vivo en España), qué significa?

    • Hmaniaco dice:

      Si. Supongo que es una expresión bastante local.
      (de aqui de Madrid).
      Pues, al parecer culo-pollo es un culo
      prominente. Siempre se lo he escuchado a chicas
      hablando de forma despectiva del culo de un
      chico.
      Supongo que para un tio es peor una chica
      culo-hueso.

    • nitro dice:

      Hmaniaco un guión siempre es un texto técnico o para los técnicos. Eso que llamas guión literario lo deberías llamar con otro nombre. Por otro lado los guiones no tienen porqué ser graciosos, es su plamación en pantalla la que lo debe ser. A los que leen el guión no se les debe tratar de “sorprender”, ni cómica ni dramaticamente. Eso va para los espectadores. La gente que lee guiones (los técnicos leen muchos guiones) reconocen las gracias y las emociones que hayas plantado, precisamente por eso, porqué están acostumbrados a leerlas en ese “formato”.

    • Hortensia dice:

      No son los técnicos los primeros en leer un guión. Y si el guión resulta interesante, sorprendente o gracioso para los lectores de guiones o el productor de turno, pues mucho mejor. Es más seguro “verlo” sobre el papel que tener que imaginar su puesta en escena. Por otro lado, sin necesidad de acotaciones técnicas, un buen guionista es capaz de sugerir hasta un plano y cargar de intenciones una escena.
      El guión no es una novela pero tampoco debería ser un texto “frío” ;-)

    • nitro dice:

      Supongo que esta conversación tan off topic no es propia del hilo pero ya que estamos y con todo el cariño, no creo que sea un buen consejo, para alguien que empieza, hacerle creer que vas a convencer a eso que llamas “productor de turno” a través de un guión. Es ciertamente ingenuo y de veras que lo digo desde el respeto. Levantar uina peli o una serie necesita de tal cúmulo de factores que las especificaciones técnicas de tal o cual secuencia son, al principio del proyecto, bastante accesorias. Por otro lado conozco muchos productores que saben perfectamente “leer” guiones, en todos los sentidos de la palabra.

      Un saludo.

    • Hortensia dice:

      Lo que argumentas no entra para nada en contradicción con lo que expongo. Pero salvo excepciones, los productores no se leen un guión completo (leen sinopsis, alguna que otra secuencia, pero la inmensa mayoría te dice: No tengo tiempo para leer guiones). De ahí que, si bien escrito aquello que presentas, pues mucho mejor. Si tu guión no convence a priori, todo el andamiaje que apuntas y que viene después, no se realizaría sin ese convencimiento. Ahí no hay nada de ingenuo, es su proceso natural.
      Lo de “productor de turno” no ha sido en sentido peyorativo.

    • nitro dice:

      El andamiaje, permíteme, es antes. Levantar un proyecto tiene que ver con un montón de cosas como el target, la cadena, el casting, el presupuesto…. Creer que el guión va antes que todo eso es como poco, romántico. A partir de ahí un productor si que se decidirá entre historias que le sean más cercanas, interesantes o emotivas. Pero primero va lo otro, te lo aseguro.

      Y en serio ¿Algún productor te ha dicho a la cara (o por mail) que no tiene tiempo de leer tu guión?. Si eso es cierto (que es mucho asumir) dudo que se le pueda llamar productor.

    • Hortensia dice:

      Claro que el guión forma parte de un todo.
      Pero Nitro, cómo puedes hacer un Casting si no tienes antes la historia que justifica esa selección? Cómo pensar un presupuesto si no sabes si la serie o el filme es de época, cuántos décors se necesitan, etc,etc, por ejemplo.
      Bueno yo hablo desde mi experiencia, nunca rodé en España.
      Tal vez en España el productor dice tengo 2 millones para invertir y la Cadena tal está interesada en… A ver guionistas hagamos un casting y pensemos en una historia, es así…?
      No me lo creo.
      Y sí, me he encontrado algunos productores que solo se leen unas líneas. Hay de todo, como en la villa del señor.

    • nitro dice:

      Pues menos lo de :Hola, soy productor y tengo dos millones de euros, es bastante como funciona (tampoco vamos a entrar en demasiados detalles). Y no sólo eso, es una manera tan adecuada, atrevida y cool como cualquier otra. Eso te explica además porqué tan pocos guiones enviados por libre a productoras acaban haciéndose. Entre otros motivos porque muchos de ellos no están pensados en términos que los hagan financiera y económicamente posibles, esto es, no tienen un proyecto de casting, financiero, de target, etc etc. O para que generen una expectativa razonable de éxito. Más allá de algunos casos los productores no son seres monstruosos ni estupidos. Incluso la mayoría no tienen mucho tiempo pero dudo que te lo digan a la cara para justificar que no se leen tu guión.

      Otro saludo

  5. Hortensia dice:

    oye disculpa dí al enter sin darme cuenta, y sin terminar de editar lo que escribía, pero por ahí va la cosa… cómo se nota que es un chico el guionista ;-)

  6. Pancho Casal dice:

    Hola David, por si le puede interesar a tus alumnos os envió un link al post de mi blog ¿Como presentar un proyecto a un productor?
    http://panchocasal.blogspot.com/2011_03_01_archive.html#4093034813698133086

  7. Regla dice:

    Es cierto que los rumores en Internet se propagan como la pólvora. Al hilo de lo que comenta sobre las cuestiones médicas en su primer párrafo, he recordado la medida desesperada que tomó mi amiga hace poco inspirada en los rumores que se propagan en la red.
    Su marido tenía un catarro de tres pares de narices, con una tos que no se calmaba con nada. Al estar operado del corazón, tenía restringidos los medicamentos indicados para aliviar este tipo de procesos catarrales, salvo perscripción médica. Así y con objeto de evitar en lo posible la consulta al médico, hizo uso de todos los remedios caseros habidos y por haber, sin demasiado éxito. La tos persistía, especialmente por la noche. Mi amiga compró el tradicional Vick Paporub, dándole un nuevo uso. Le untó bien los dedos y las plantas de los pies, poniéndole a continación los calcetines. Su marido, extrañado, expresó ” Noto un ligero frescor en los pies. ¿Pero el Vick Paporub no se pone en el pecho o en la espalda?” A lo qué mi amiga contestó: “Sí, pero ahora en los pies es más efectivo. Y si no lo es, tampoco puede hacerte mucho daño”. Después de contármelo le pregunté con sorna si la tos había desaparecido. Por lo visto, no desapareció, pero se estuvieron riendo los dos un buen rato.

    Trasladada la anécdota al mundo del guion, puede ocurrir lo mismo, el guionista con ánimo de innovar o experimentar, al escribir puede ir por el atajo y poner en práctica alguna sugerencia aparentemente inverosímil, que contradiga el buen hacer los manuales de guion. Pero, al igual que con el Vick Paporub, lo más grave que podrá ocurrirle es que atajo no acorte el camino y la sugerencia que se aplica no tenga el efecto esperado. Vaya, que no le hará bien, pero mal tampoco. Incluso, algunos pensarán que ha llegado a funcionarles.
    Respecto a los foros de Internet, a veces cumplen las misma fución que las Oficinas del Consumidor. Todos los usuarios del sistema depositan sus quejas y reclamaciones.

  8. nitro dice:

    Pues menos lo de :Hola, soy productor y tengo dos millones de euros, es bastante como funciona (tampoco vamos a entrar en demasiados detalles). Y no sólo eso, es una manera tan adecuada, atrevida y cool como cualquier otra. Eso te explica además porqué tan pocos guiones enviados por libre a productoras acaban haciéndose. Entre otros motivos porque muchos de ellos no están pensados en términos que los hagan financiera y económicamente posibles, esto es, no tienen un proyecto de casting, financiero, de target, etc etc. O para que generen una expectativa razonable de éxito. Más allá de algunos casos los productores no son seres monstruosos ni estupidos. Incluso la mayoría no tienen mucho tiempo pero dudo que te lo digan a la cara para justificar que no se leen tu guión.

    Otro saludo.

    • Hortensia dice:

      Te aseguro que cuando escribo pienso en la rentabilidad, llevo 25 años en eso y los primeros 12 fueron pasados en una redacción de dramatizados dónde practicamente no existía un duro para producir, a extremos veramente ridículos. Te reirías si te cuento… Saludos

  9. Viridiana dice:

    Es curioso lo que dices, porque en la teoría funciona a la perfección, pero en la práctica no tanto. Yo tengo la experiencia de haber escrito el guión de la película que luego he rodado. Durante el proceso de escritura me guié por esta premisa: la protagonista tenía un objetivo muy claro y lo perseguía con mucha intensidad a lo largo de toda la película. Esto sirvió para convencer a la gente que leía el guión: productores, equipo técnico, etc.. que lo veían compacto y con el suficiente interés.
    Pero luego, una vez rodada la película y en pleno proceso de montaje, te puedo asegurar que hay otros elementos inesperados, imposibles de imaginar mientras escribía el guión que juegan a favor o en contra de que la peripecia resulte creíble o verosímil. Uno de ellos, aunque parezca tontísimo es lo que la cámara quiera a los actores. Un rostro fotogénico, creíble hace muchísimo más de lo que uno se pueda imaginar por lograr la empatía con el espectador. Y en este amor incontrolable para el guionista, influye mucho el trabajo del director de fotografía. La luz con la que envuelva a esos rostros… No se.
    Mi conclusión ha sido; efectivamente “Nadie sabe nada…”

A %d blogueros les gusta esto: