CONSULTORIO: LA SITUACIÓN LABORAL DEL GUIONISTA (II) O LO QUE ME DIJO DOMÍNGUEZ

Por Daniel Castro (Guionista en Chamberí)

Al principio pensé que sí. Que el abogado tenía razón. El aspecto de Domínguez no era el de una persona sutil o excesivamente perspicaz. No recuerdo cómo vestía, pero sí sé que era un tipo grande, pesado. Creo que llevaba gafas y que se las quitaba con cierta frecuencia, pero tal vez nunca las llevara.

Yo estaba en el despacho de Domínguez para declarar sobre mi trabajo en la productora Grundy, que estaba siendo inspeccionada. Estaba algo nervioso,  pese a que no tenía queja alguna del trato que había recibido durante el tiempo que trabajé en “Yo soy Bea”. No sé si Domínguez percibió mi nerviosismo o no, pero su actitud inicial me tranquilizó completamente. Me dijo que todo lo que contara en ese despacho sería absolutamente confidencial y que nada sería utilizado en mi contra. Era la empresa quien estaba siendo sometida a una inspección de trabajo, no yo.

Domínguez me dijo que el sector audiovisual ha estado durante muchos años algo olvidado por la inspección. Ahora ha comenzado una serie de revisiones a las grandes productoras y el resultado, según Domínguez, está resultando sorprendente y desalentador. El propio Domínguez había estado en los platós de varias series y había quedado sorprendido, entre otras cosas, por la innovadora interpretación de la normativa de seguridad laboral que hacían las productoras: mobiliario por todas partes, escasez de medidas de seguridad, puertas de incendio bloqueadas por elementos de decorado…

Yo escuchaba estas explicaciones sin gran sorpresa, yo también veo los platós como grandes hangares helados y llenos de muebles.

Sin embargo, Domínguez pronto pasó a un tema del que yo sabía más: los guionistas y sus contratos. El abogado de Grundy me había prevenido: este Domínguez no tiene ni idea de este sector. “Cuando menciones una escaleta, se pensará que estás hablándole de algún tipo de accesorio de alpinismo” –vino a decirme. No fue así. Tal vez porque ya había interrogado a otros guionistas y éstos le habían instruido, el propio inspector me hizo un resumen básico pero exacto de la división de trabajo entre argumentistas, escaletistas y dialoguistas. También estaba al tanto de la existencia de los coordinadores de guiones, de los editores y de sus respectivas funciones.

Domínguez hablaba con un tono algo brusco, pero nada acelerado. Las pausas entre frases, incluso entre palabras de la misma frase, permitían intuir el proceso de esa mente, no demasiado veloz, pero sí exacto e imparable.

Fue haciéndome unas cuantas preguntas sobre mi trabajo en la serie, ¿quién me contrató? ¿cada cuánto iba a las oficinas? ¿y al plató? ¿trabajaba en otras series a la vez? ¿recibía órdenes para corregir las escaletas o guiones? ¿de quién? Fui contestando a todas ellas sin problemas ni nervios.

Domínguez pareció satisfecho con el interrogatorio  y se permitió un par de comentarios personales sobre el número de insultos y tacos que aparecían en la ficción nacional. Consideraba el número bastante excesivo, por cierto. Yo me mostré de acuerdo. Aunque nuestras opiniones no eran demasiado válidas porque también compartíamos un pequeño pecado; apenas veíamos ficción nacional.

Antes de acabar, Domínguez me comentó cuáles eran sus conclusiones de la inspección a la empresa. Iba a proponer una sanción a la productora por las diversas infracciones que vio en el plató pero también, y ésta es la parte que afecta a los guionistas, por contratar como autónomos a empleados que, en su opinión, debían ser contratados por cuenta de la empresa.

¿Incluso los dialoguistas, que están en sus casas? – pregunté. Domínguez asintió: el lugar en el que se desempeña el trabajo, o el material que se emplea, no es lo que determina si un trabajador es autónomo o no, me respondió. Y menos en estos tiempos de Internet y teletrabajo. Lo importante es si uno está desempeñando un trabajo que tenga que ver con el núcleo de la actividad de la empresa, si es una labor continuada, subordinada a unas jerarquías, y con unos plazos de entrega específicos. Si, además, durante el tiempo del contrato, el guionista trabaja para esa productora en exclusiva, ese trabajador debería estar dado de alta por la empresa, como cualquier otro.

Incrédulo, le pregunté si eso quería decir que nosotros no tendríamos que pagar por nuestros seguros sociales, nuestra cotización de autónomos mensual. Domínguez replicó que sólo pagaríamos la pequeña parte que le corresponde al trabajador cuando está empleado por cuenta ajena. La productora se ocuparía de cotizar por esa persona. El guionista gozaría entonces de subsidio de desempleo, cosa de la que carecen por ahora los autónomos, días de vacaciones pagadas, pagas extra y finiquito en el caso de extinción de contrato. ¿Como si fuéramos currantes normales? Domínguez asintió: es que sois trabajadores normales. ¿Incluso los dialoguistas? – pregunté, ya de pie, a punto de irme, sin dejar de imaginar esa fantástica Arcadia que ese hombre de aire rudo me había descrito en un instante. Domínguez asintió de nuevo, con una sonrisa. Dijo que, en breve, iba a emitir el resultado de su inspección, con la correspondiente propuesta de sanción. También dijo que Grundy no sería la última productora que él inspeccionara.

Cuando salí de ese despacho de la calle Ramírez de Arellano, unos minutos más tarde,  aquél tipo tosco y algo lento, el hombre que rebuscaba constantemente entre sus papeles y opinaba que el vocabulario de las series que escribimos es un tanto soez, vamos, el señor Domínguez, se había convertido en mi héroe.

Tal vez en el futuro la situación laboral del guionista deje de ser ésta. Tal vez sea un poquito mejor… gracias a un tipo llamado Domínguez.

9 Responses to CONSULTORIO: LA SITUACIÓN LABORAL DEL GUIONISTA (II) O LO QUE ME DIJO DOMÍNGUEZ

  1. Guillermo dice:

    Gracias Daniel tu aporte en esta pagina me a sido de mucha ayuda para crear un guion que tengo que entregar para mañana xDD es un trabajo de claso no pienses que es remunerado jejejjeje.
    Trata de un becario de produccion a punto de ascender y con una situacion economica que va a cambiar gracias a esto y de un inspector que intenta cerrar la empresa. Asique este lo tendra que impedir como sea aunque le tenga que matar. Es una especie de scream pero sin asesinatos en serie y con argumentos diferentes ajjajajaja. Bueno gracias otra vez xD

  2. Hombre Amarillo dice:

    Je, je, bueno no quiero ser ogorero pero que Domínguez lo vea meridianamente claro no significa que Fernández (su superior, el tipo que mete la firma en el informe) lo vea igual y de eso a lo que piense Jiménez, el tipo que lee el invento y que se acuerda de la corrupción juvenil de vuestras aviesas series, pues ya es otro cantar…

    • Hombre Amarillo, los resultados ya se están viendo. Grandes productoras como Globo han empezado a hacer fijos a más de un guionista.

    • Pianista en un Burdel dice:

      Aunque no servirá de gran cosa cuando llegue la reforma del mercado laboral.

    • Amarillo, lo cierto es que el superior de Domínguez no mete la firma en el informe: la mete el propio Domínguez, y la sanción la aplicará Jiménez porque así lo pide el informe firmado por Domínguez.

      En ese edificio de Ramírez Arellano hay unos cuantos Domínguez que, conozcan o no la industria que van a inspeccionar, sí conocen cuáles son sus obligaciones y, en general, las llevan a cabo con dedicación y corriendo no pocos riesgos. Y no suelen dejarse llevar por sus filias o fobias a la hora de emitir sus informes. Muchos compañeros de Domínguez han recibido intentos de soborno, extorsiones y amenazas físicas por hacer su trabajo.

      Lo que falta, en mi opinión, es que muchos empresarios, entre ellos productores, se den cuenta de que haciendo bien las cosas también ellos salen ganando.

      Y den un saludo de mi parte a Domínguez, de mi parte y de la de mi marido, que es compañero suyo ;)

  3. cansadoyconfuso dice:

    Panic in the streets of London…

  4. Flahsback dice:

    Recuerdo cuando vinieron de inspección al plató de la serie, de la productora Grundy, en la que yo trabajaba. Pensé que en cuanto vieran que todos los días durante tres años se trabajaban 10 horas diarias y que en la vida se pagó una hora extra (Si haceis la cuenta vereis el dineral que es, además de ilegal, ya que solo se pueden hacer 80 horas extras al año jijiji) tomarian medidas en el asunto…y así fué. O no. Las medidas fueron arreglar la escalera y esas tiras que impiden que resbales con el borde y conseguir indemnizaciones para los que poco antes se habían encargado de despedir a mis compañeros y ahora eran los despedidos.

    Espero que en otros terrenos y puestos se hiciera mucho mejor pero solo puedo reflejar el momento que yo viví.

    http://www.formulatv.com/1,20080302,6874,1.html

  5. Raquel dice:

    Jejeje, ahora lo leo.
    Te puedo asegurar que cuando fui yo a ver al señor Domínguez era cierto que no tenía mucha idea de en qué consistía un guión (yo era la primera guionista entrevistada, estuvimos mucho rato y me alegra ver que me debí explicar medio bien). Normal, nunca le habían hablado de nada de esto, así que en gran parte el abogado de Grundy tenía razón. Pero se nota que el Sr. Domínguez se ha tomado su tiempo y que ha hecho esfuerzos, y que en Inspección están muy decididos a tener más en cuenta al sector a partir de ahora y a evitar abusos. El otro día hablé con él y, como ya te comenté, me estuvo explicando la situación con paciencia. A veces se nos olvida que esta gente trabaja para nosotros, ni más ni menos, y así es como me sentí, con derechos, protegida y escuchada sin prisa.

    Vamos, que sí, vivan los Domínguez. Esperemos que con el tiempo todo sea cada vez más transparente y que cosas como las que dice Flashback dejen de pasar…

    Besaco.

  6. […] de los trabajadores que concede por derecho. Por todo ello, me parece muy bien que se hagan inspecciones de trabajo en las productoras. Un mercado bien regulado es bueno para […]

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