Joana M. Ortueta modera un diálogo entre Gemma Soriano (Imprescindibles) y Azucena Rodríguez (Almudena).

GEMMA SORIANO. El título de una historia un ancla que te ayuda cuando empiezas. Yo soy muy friki y me fijo en los pequeños detalles que reflejan la personalidad y la autoría del individuo del que estoy escribiendo. Yo me fijé con Pepe Sacristán que él toda la vida está jugando. Desde que se disfrazaba de indio en la infancia al salir del cine de su pueblo de ver películas de ver películas de Tyrone Power. De ahí salió el título “Yo quería ser Tyrone Power”. ¿Cómo iba a llamarlo “José Sacristán, vida y obra”? Pues no.
JOANA M. ORTUETA. Tú decías antes que un documental biográfico no es una biografía ilustrada.
GEMMA SORIANO. Sí. Ahora hay muchísimos documentales biográficos. Algunos muy buenos… y algunos que son auténticos truños. Y es porque te dan poco tiempo para hacerlo. Pero es que necesitas tiempo para contar una historia. Diseccionar a una persona. A mí me da igual que mi personaje haya pintado Las Meninas si luego no tiene nada que contar. Tienes que construir. Tienes que investigar el entorno la gente que le rodea. Tienes que entender al personaje. Si no, no puedes tener una historia.
AZUCENA RODRÍGUEZ. Una de las grandes suertes de mi vida es haber sido muy amiga de Almudena Grandes. Cuando me planteé hacer este docu, Almudena estaba sana. Yo quería hacer una película sobre Almudena y su relación con la literatura, ahondar en su proceso creativo… Pero llegó la pandemia, llegó la enfermedad y llegó la muerte. Y eso lo cambió todo.
Ya muerta Almudena, la productora me propuso retomar la película y dije que sí. Porque el cine tiene la capacidad de detener el tiempo. Si hago una película sobre Almudena, podremos volver a verla, a oírla, podremos estar un ratito con ella. Y el abordaje de la película fue completamente diferente. Porque al principio yo quería un documental donde sólo saliera Almudena, nada de amigos famosos diciendo que era estupenda, nada de sesudos profesores de literatura.
Pero esto ya no podía ser. Almudena ya había muerto y yo necesitaba contar ese vacío que Almudena había dejado. La productora me propuso que lo hiciese en primera persona. Pero yo soy discreta y elegante como la Reina, y no quiero estar ahí. Así que pensé que lo contase Luis García Montero, su viudo. Y sus hijos y su hermana me daban más que todos sus amigos ilustres.
GEMMA SORIANO. Es una gran responsabilidad adoptar un punto de vista. Eliges lo que contar y todo lo que dejas fuera. Lo que cuentas tiene que poner en valor al personaje.
AZUCENA RODRÍGUEZ. Para la ficción igual. ¿Qué cuentas y qué no cuentas? Pues lo primero que debes establecer es qué emociones quieres provocar en el espectador. Ése es el camino. Luego descubres que el camino va cambiando. Siempre decimos que el guión de documental se acaba en el montaje. Y ¿qué dejas fuera? Bueno, pues Almudena por ejemplo tenía una dimensión política muy combativa. Podría haber hecho todo el documental sobre eso, pero decidí no hacerlo porque sólo era un aspecto de su personalidad.
GEMMA SORIANO. Claro. Tienes que ir hacia un lugar… sabiendo y aceptando que quizá no sea ese lugar al que llegues al final.
JOANA. ¿Cómo te enfrentas a la montaña de documentación?
GEMMA SORIANO. Sacando muchas horas. Yo tengo la suerte (y el suplicio) de tener un portátil de RTVE con el que entro en cualquier momento al fondo documental de RTVE. No os podéis imaginar lo que es ese fondo. Y yo puedo acceder a todo. Es una ventaja muy grande pero para una persona que es obsesa (y yo soy un poco obsesa) es tremendo. Porque en cuanto puedo, me meto. Y me meto. Y me meto… Yo me volvía una enferma, yo me metía en ese archivo y me quedaba ahí encerrada. Pero bueno, yo tengo un límite temporal. A mí no me dan más de seis meses entre apertura de presupuesto y emisión. Y esos seis meses suelen incluir agosto, que es inhábil, o Navidad más Semana Santa, que también es un mes perdido.
La empresa en cuanto abre presupuesto se piensa que te vas a poner a rodar mañana. Pero hay un trabajo de documentación, y de pensar, y de encontrar la historia.
Joana M. Ortueta saca el tema de cómo escribir un guión para presentar un proyecto de documental al ICAA y cuenta su estupefacción cuando le dijeron que tenía que “inventarse” lo que le iban a decir sus entrevistados, y los hechos que presenciaría la cámara.
GEMMA SORIANO. Es una convención. No es que te “inventes” la historia. Pero tú quieres contar una historia que parte de una realidad, de un interés concreto por un personaje. Y entonces planteas las escenas elucubrando sobre lo que te va a decir el personaje. “Azucena me va a decir esto y esto otro”. Y luego en la realidad pues Azucena te dirá eso… y te dirá otras cosas. Y no le puedes decir “no, dime lo que yo he puesto en el guión”.
AZUCENA RODRÍGUEZ. Está Carlos Molinero por aquí. Quiero agradecerle que me pasara el documental de Chris Marker sobre Tarkovski. Ellos eran muy amigos, y fue una referencia maravillosa. Cuando vi el documental pensé, claro “apoyarse en las imágenes de las películas de Tarkovski ayuda mucho”. O si haces un documental sobre un actor, una actriz. Pero cuando haces un documental sobre una escritora, pues tienes que pensar bien qué materiales tienes.
GEMMA SORIANO. Los de escritores son los que menos audiencia dan. Ya os lo advierto por si estáis pensando en vender uno. (Risas).
Texto: Sergio Barrejón. Foto: Débora L. Giammarini.
