En pleno martes 13 (de febrero), desde Bloguionistas nos unimos a la charla impartida por Diego Mas Trelles (Sexo, maracas y chihuahuas, Mujeres en armas) sobre creación y exposición de documentales, en el marco de Los Martes de DAMA.
Hoy, además de traer varios puntos a tener en cuenta en el proceso de creación de un largometraje documental, también hay varias claves más prácticas, relacionadas con dónde y cómo mover esos proyectos en desarrollo o ya terminados.

QUÉ CONTAR Y CÓMO
Los recursos siempre son ilimitados. Las elecciones, no. A la hora de contar una historia, sea en formato documental o no, nos iremos encontrando preguntas que moldearán el resultado final.
Saltémonos ese primer paso tan obvio como imprescindible, y tan imprescindible como delicado, que es la decisión de qué es lo que se quiere contar. Este punto va muy ligado, pero no unido, a la temporalidad de la película. ¿Ya sucedió o está sucediendo? ¿Cómo es preferible contarlo, en presente e incluyendo al espectador en la acción, o en pasado, dándole un foco más reposado y reflexivo?
Una vez dibujados esos límites, comienzan a surgir vacíos de información relacionados con el formato: se puede presentar, por ejemplo, la reacción social al establecimiento de la Ley Seca en los años 20 en Estados Unidos mediante imágenes de archivo, lo que requiere una investigación y un proceso de documentación extenso.
Pero, en el caso de querer fijar el foco en la vida de una pequeña niña Australopithecus, quizá la búsqueda de imágenes de archivo se queda algo corta.,. así que se puede tirar de animación. Se puede entrevistar a testigos, realizar un seguimiento de un animal, o hacer una mezcla de varias de las propuestas anteriores.
Sin embargo, siempre hay que ser conscientes de que, en aquella sección del mundo en la que vayas a fijar tus palabras, y posteriormente tu cámara, se halla una selección de la realidad.
No es trivial, por supuesto, pero tampoco es algo a tener en cuenta al final del proceso. Hay que tenerlo claro desde el principio. Por qué, cómo y, sobre todo, qué.
AL VESTIDOR
Una vez que el proyecto ya está algo avanzado (o ya terminado), comenzará su adolescencia. Saldrá de ese cajón, o de esa carpeta del ordenador que tanto se asemeja a una de las puertas de Monstruos S.A., y recorrerá el mundo exterior. Pero ¿cómo?
Para poder vestirlo de forma presentable, hay que adaptarlo a la situación. Y, lo más probable, es que esa situación requiera de un atuendo formal. La primera página de ese atuendo empezará con un claim, una presentación de unas 4 o 5 líneas de lo más llamativo e importante del proyecto, seguido de la historia (unas 10 líneas desarrollando más las ideas principales). Esa página terminará con otras 4 o 5 líneas en las que se dejará claro el tratamiento visual que se busca.
La segunda página contendrá información menos relacionada con el ámbito creativo. Entre otros: el historial de quien dirija y quien produzca la obra, presupuesto y plan de financiación (dividido entre cuantías en negociación o ya adquiridas). También si se goza de acceso privilegiado a alguna fuente (por ejemplo, si eres la única persona en el mundo a quien el protagonista famoso de tu largometraje le concedería una entrevista).
Si, además, te lanzas a escribir un tratamiento de cara a presentárselo a terceros, no dejes pasar la oportunidad de incluir o describir las herramientas visuales que vas a utilizar. Aunque no sean las finales, pero sí transmitan lo que tienes en la cabeza.
Si, además, te lanzas a hacer un adelanto (o teaser), y no hay presupuesto, puedes seguir la misma táctica y unir fragmentos audiovisuales que empaqueten y envíen tus ideas de forma directa a quien lo vea.
LA DOLOROSA
Sí, está difícil financiar un documental. Pero no imposible. Se ha pasado a un modelo mucho más colaborativo de financiación debido a la reducción de la inversión de los últimos años, y eso hace que sea aún más conveniente moverse y presentar el proyecto al mayor número posible de gente.
¿De dónde se consiguen inversores? En primer lugar, de organizaciones públicas como el ICAA o las ayudas autonómicas. Ibermedia es otro gran proyecto al que presentarlo, estando enfocado a la coproducción entre países. Además, si el documental trata temas culturales, quizá es buena idea acercarse a museos o asociaciones dedicadas a temas relacionados. Acción Cultural Española, por ejemplo, une estos dos primeros aspectos y apoya con hasta un máximo de 15 mil euros.
Por otro lado, tanto en medios como en el mundo empresarial mediante patrocinios se pueden encontrar fuentes de financiación si se es capaz de alinear intereses. En esta línea, CaixaForum+ está apostando cada vez más por contenidos culturales y documentales.
Por último, existen fondos de inversión para el audiovisual. En la web de la IDA (Asociación Internacional de Documentales) hay un listado de más de 300 fondos.
LABORATORIOS, MERCADOS Y FESTIVALES
Hemos expuesto ciertos grupos a los que intentar acceder para encontrar financiación pero ¿cómo darse a conocer para llegar con un nombre o una reputación a esos despachos? ¿Cómo conseguir los méritos, las medallas en el pecho para hacer valer lo que tienes entre manos?
O, más importante, ¿cómo siquiera conseguir que la puerta de ese despacho se abra para nosotros? Sí, está difícil. Pero no imposible.
En primer lugar, los laboratorios son muy importantes. Son una manera clara y concisa de demostrar que ese proyecto ha pasado por manos expertas, se ha analizado y ha pasado por un proceso de mejora. Es un sello que ayuda en la calidad y facilita en su presentación.
Como ejemplos, Dokincubator es uno de los más reconocidos. Se llega con un primer montaje bruto, y se eligen unos diez proyectos al año. Sin embargo, para proyectos en etapas más iniciales también hay algunos, como el DokLab Navarra o el campus de DocsBarcelona.
Sí es cierto que, tanto para laboratorios como para otro tipo de eventos, es aconsejable e importante que el proyecto sea presentado con nombres y apellidos de quien dirija o quien produzca (y, a ser posible, de ambas personas). ¿Cómo conocer a gente que quiera involucrarse en tu proyecto para ir de la mano a convocatorias? En mercados, festivales… y en bares.
Los mercados y los festivales (que muchas veces se encuentran fusionados) no son únicamente un evento perfecto para darte a conocer y dar a conocer tu proyecto, incluso aunque no ganes.
Además, son una herramienta importante para ver el mercado. Entender con qué tipo de historias compites, por qué unas atraen más atención que otras, cuáles son las claves de la industria en ese momento concreto y cómo puedes, a partir de ese análisis, fomentar los puntos fuertes de tu obra.
Ejemplos de festivales y mercados hay muchos. En España y más centrados en documentales:
- DocsBarcelona
- PlayDoc
- Alcances
- DocumentaMadrid
- Punto de Vista
A nivel internacional destacan:
- IDFA (Festival Internacional de Cine Documental de Ámsterdam)
- MediMed
- Hot Docs (Festival Internacional de Cine Documental de Canadá)
- Sheffield DocFest
- Sunny Side of the Doc
- Cinéma Du Réel
- MipDoc
Esperamos que todas estas claves, tanto creativas como prácticas, y extraídas de la charla en DAMA de Diego Mas Trelles, hayan sido lo más útiles posible. Nos vemos en las pantallas.
Guzmán Calleja.