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MARTES DE DAMA: CINCO CONSEJOS PARA GUIONISTAS Y DIRECTORES

por Guzmán Calleja.

El pasado martes 26 de noviembre, Alejo Flah (Taxi a Gibraltar, Días mejores) dio una charla en la sede de DAMA en Madrid sobre los oficios de guionista y director, y cómo sobrevivir siendo un híbrido entre ambos mundos.

El evento formaba parte de Los Martes de DAMA y, como se acabaron las plazas, desde Bloguionistas asistimos para transmitiros las claves a quienes no hayáis podido ir.

Empieza jugando

El inicio de una película siempre es una idea, y el trabajo del guionista es cuidarla en esos primeros meses de vida, darle de comer, que crezca y poco a poco vaya tomando forma.

Es en esos primeros momentos, quizá antes de ponerse a escribir, cuando podemos volver a jugar en el parque. Lanzar ideas, dejar fluir la imaginación sin ningún miedo. No hay nada que perder, todo puede remar a favor. Así que disfruta ese momento para encauzar la idea hacia un proyecto que te motive, que conecte contigo a un nivel profundo y que te haga fácil esa conexión.

Igual que según creces echas la vista atrás añorando la inocencia de la infancia, cuando avances en el proyecto mirarás con nostalgia esos primeros momentos. Y es que ahí es donde la conexión con el proyecto es pura. Ahí solo ves en el proyecto lo que necesitas expresar.

Yéndonos a un punto de vista más práctico, permítete crear documentos, vídeos o incluso montajes de películas existentes que te ayuden a expresar aquello importante que te hizo escoger esa idea entre otras miles. Es una estrategia útil para luego transmitir exactamente lo que quieres contar y cómo a productores, directores y resto de gente involucrada.

Y, además, te servirá de guía  a lo largo de todo el desarrollo: es tu punto de salida y tu lugar de destino.

Busca compañeros de viaje

Escribir es uno de los oficios más solitarios. De eso es consciente cualquier persona que se haya sentado delante de una hoja (o pantalla) en blanco.

Pero no lo hagas más aislante de lo que ya es. Hay numerosos laboratorios, cursos de desarrollo y eventos en los que podrás compartir tu proceso, pedir ayuda o simplemente escuchar opciones. Ideas. Otros puntos de vista.

No tengas miedo a presentarte a absolutamente todo lo que puedas. Las opiniones críticas y constructivas de gente que sabe son las mejores compañeras de viaje. Búscalas.

No te pases con el picante

El tono es crucial en un guión. Un pilar fundamental desde la construcción y desarrollo de la idea, hasta incluso el rodaje, donde actores, vestuario, fotografía… todos los departamentos han de tener clarísimo el tono.

Y en esta tarea hay dos elementos significativos: la búsqueda del punto justo y la coherencia. Pero, ¿qué punto justo? Has de situar el guión en un tono que le favorezca y realce sus valores.

Por tanto, a no ser que estés construyendo una historia totalmente disparatada, no lleves la comedia a la farsa ni el drama al melodrama. Intenta encontrar el punto en el que el embrague tiembla un poco. Y recuerda, ese punto es diferente para cada coche.

El segundo elemento importante es la coherencia. Si eliges un tono, mantenlo. Trabájalo durante toda la obra y hazla consistente. Es muy fácil caer en la tentación y dejarse llevar por la propia tendencia del guión, pero cuidado, porque puedes llegar a una exageración del tono con la cual la historia deje de alzarse para sentirse intimidada y esconderse.

Recuerda a Teseo

La paradoja de Teseo dice algo así como que nadie puede cruzar el mismo río dos veces, ya que ni el río ni la persona serán los mismos. Habrán cambiado.

Del mismo modo, si diriges un guión escrito por ti, el día que lo ruedes no serás el mismo que quien lo escribió. En palabras de Alejo, “siento que siempre estoy rodando guiones de otros”.

Esta distancia puede repercutir negativamente en tu relación con el proyecto o puede favorecer esa búsqueda constante de contacto con la historia, haciéndola, una vez más, tuya. Recogiendo el material que tú mismo dejaste y construyendo a partir de ahí. Depende de ti.

Eres el que menos sabe de hacer películas

El momento de conocer al equipo que te va a rodear en rodaje es clave. Es la formación de la Compañía del Anillo, cuando ves de cerca a quienes te acompañarán y, siendo director, en quienes confiarás para sacar el mejor proyecto posible.

Y, por supuesto, como en cada pasito que damos, es un precipicio. El precipicio de darte cuenta de que todo el equipo ha rodado más que tú. Lógico. Ningún equipo está tan ligado a un proyecto, ni tanto tiempo, como lo está la gente de producción y el director.

Por tanto, hay un número limitado de rodajes que puedes asumir, por mucho que te surja el trabajo y te encante rodar. Y precisamente por eso, cuando diriges, sueles ser el que menos experiencia tiene de todo el rodaje.

Pero a la vez, eres la única persona de todo el equipo que tiene la película entera en la cabeza. Cómo hacerla, por qué, en qué tiempo, tono… Aspectos prácticos y creativos. El director es la única persona de la orquesta que sabe cómo quiere que suene el conjunto. Y, al mismo tiempo, ese es su único asidero. Bienvenido al precipicio.


Los martes de DAMA es una iniciativa de damautor.es

 

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