AS BESTAS: SEIS MOTIVOS PARA ENVIARLA A LOS OSCAR

por Sergio Barrejón.

Mañana se cierra el plazo para que los académicos españoles voten a la película que enviarán a la Academia de Hollywood en representación de nuestro cine.

Las preseleccionadas son Alcarràs, Cinco lobitos y As Bestas, y he escrito este artículo tratando de explicar (y explicarme) por qué he decidido votar esta última.

A veces tengo la sensación de que hay académicos que votan a la película que les despierta más cariño. O la que creen que ‘se merece’ ir a Hollywood. Yo en esta votación concreta pienso que conviene aparcar los gustos y el wishful thinking y ser lo más estratégico posible: votar a la película que más papeletas tiene para gustar a los académicos de Estados Unidos.

No quiero decir aquello de estáis votando mal. Ni sugerir que tengo la capacidad de leer las mentes de los académicos de Hollywood. Pero lo cierto es que en los últimos veinte años sólo ha habido dos españolas nominadas a mejor película internacional. En los años noventa hubo cuatro. En la década anterior, seis. Se colaron cuatro en los años setenta. Y en los sesenta nominaron tres.

Estamos atravesando la peor racha en más de medio siglo. ¿Cuál es la solución? Ni idea. Pero si desde 2004 (el año de Mar adentro) sólo ha conseguido una nominación Almodóvar, algo no estamos haciendo del todo bien.

A lo que vamos: tanto Alcarràs como Cinco lobitos me parecen estupendas películas. Particularmente tengo especial cariño a Cinco lobitos. El tema me toca de cerca, y hay buenos amigos entre sus artífices.

Pero pienso que, de la terna votada por la Academia, la que tiene más papeletas es As Bestas. Y de eso se trata este artículo. No de alabar la peli que más me gusta (yo habría preferido enviar Modelo 77), sino la que pienso que va mejor armada de cara a conseguir la nominación.

En cualquier caso, sea cual sea la elegida, le desearé toda la suerte. Ojalá sea ésta la década en la que superemos el récord de los ochenta. Mis razones para votar As Bestas son:

EL TEMA

El inmigrante que lucha por un trozo de tierra que le pertenece. Que no se arredra ante el acoso de un matón. Esto les encanta a los gringos. Es “El hombre que mató a Liberty Valance”. Sólo que Luis Zahera da siete veces más miedo que Lee Marvin. Y Ménochet es mucho menos don perfecto que James Stewart.

EL ZEITGEIST

Como en Alcarràs, aquí el McGuffin es “energías renovables contra agricultura tradicional”. Cambia melocotones por tomates: catalanes por gallegos: placas solares por molinos y escrituras de propiedad por escupitajos en la cara… y lo tienes.

Es Alcarràs versión alto voltaje.

Sí, es cierto que la peli transcurre en la primera década del milenio, y por tanto técnicamente sería ‘de época’ pero el tema es actual, muy actual. Transita por un territorio que es objeto de debate hoy mismo.

EL CAST

Luis Zahera se sale. Diego Anido se sale. Marina Foïs se sale. Se salen todos.

Pero Denis Ménochet, además de salirse, tiene una carrera en Hollywood que incluye desde Assassin’s Creed hasta Inglourious Basterds pasando por Hannibal. Y creo que esto, a la hora de hacer campaña en Estados Unidos, puede ayudar y mucho a inclinar la balanza.

(Sí: el protagonista de As Bestas es el francés al que interroga Christoph Waltz en esa escena memorable de 17 páginas de guión con la que Tarantino arranca Inglourious Basterds).

LA PROYECCIÓN INTERNACIONAL

No hablo sólo de que sea una historia sobre franceses contra españoles hablada en tres idiomas. Que también. Me refiero a que ha recaudado más de dos millones de euros en Francia.

Que sí, que tú dirás “con dos actores franceses famosos era de esperar”, pero el europudding es una receta que se ha cocinado desde tiempos inmemoriales y ha dado lugar a unos cuantos fracasos estrepitosos.

Esta historia viaja bien porque tiene una energía universal y yo apostaría a que en Hollywood también sintonizarían con ella.

ESTÁ DIRIGIDA COMO DIOS

¿Qué pasa con Sorogoyen? ¿De dónde ha salido?

Planta una cámara en un trípode y pone a tres fulanos en un interior rajando y sin moverse durante diez minutos y le queda un plano intensísimo, lleno de emoción y dramatismo.

Agarra una steadicam y filma una carga policial recorriendo siete calles de Madrid con doscientos extras y le queda la secuencia más impresionante que hemos visto en ninguna serie española.

¿Por qué se le da bien todo? Le odio. Mandadle a Hollywood y que no vuelva. Abusón.

ESTÁ ESCRITA COMO DIOS

Vale, aquí tengo que confesar que tengo mis problemas. Pero son problemas de gusto. Son MIS problemas, no los del guión.

Cuando vi la peli, al llegar el tercer acto, pensé que Sorogoyen y Peña habían preparado una lista de “cosas que harían revolverse en su tumba a Aristóteles” y se habían dedicado a hacerlas TODAS. Y me tocó un poco las narices.

Pero luego volví a ver la peli. Y en el segundo pase me pareció un verdadero acierto. ¿Una opción arriesgada? Desde luego. ¿El resultado era bueno? MUY.

Peña y Sorogoyen han conseguido llevar el tercer acto por un camino totalmente inesperado, profundizando en la emoción de los personajes en lugar de rizar el rizo y hacer malabares con los giros de la trama. Es original y te deja con la sensación de que te han tratado como a una persona inteligente y sensible.

El guión tiene además hallazgos metafóricos verdaderamente memorables, como la escena inicial. De ella nace el título de la peli y explica mucho de la idiosincrasia de los antagonistas, pero sin resultar explicativa. (Suena críptico, lo sé. Pero la peli no se ha estrenado y no quiero hacer spoilers).

Para colmo, Peña y Sorogoyen consiguen el más difícil todavía: que el conflicto planteado no tenga una solución fácil. En ese largo plano secuencia de tres personas hablando que mencionaba antes, Peña y Sorogoyen hacen lo más honesto que puede hacer un guionista: cargar de argumentos al malo de la película. Logran que el espectador empatice con el malo. Que piense si yo estuviera en su lugar, también odiaría al prota.

Y esto es la clave para escribir un buen drama, de esos que se te quedan clavados en la cabeza y te hacen volver al cine.


As Bestas se estrena en salas españolas el 11 de noviembre. 

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