DAMA AYUDA (V), O CÓMO LA TUTORIZACIÓN PUEDE MEJORAR TU HISTORIA

31 mayo, 2017

Por Àlvar López y Carlos Muñoz Gadea

Seguimos con la segunda y última parte de la entrevista a Diana Rojo respecto a su paso por DAMA AYUDA, donde, recordamos, presentó una sinopsis cuyo largometraje resultante tiene una opción de compra. Si en la primera de las publicaciones Diana se centró en hablar sobre el proceso de construcción de su sinopsis, hoy nos explica en qué consistió su tutorización y cómo mejoró esta el embrión de la historia que presentó.

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¿En qué se basó tu tutorización?

Para no enrollarme mucho, os remito a este otro artículo que escribimos Juan S. López (mi compañero de fatigas, también tutorizado por David) y yo, donde escribimos sobre nuestra experiencia en DAMA Ayuda y el proceso de trabajo. Éramos jóvenes, no habíamos trabajado nunca como guionistas de tele (ni teníamos esperanza de hacerlo) y Juan me acababa de descubrir lo que era un hashtag. Cada uno con nuestros correspondientes guiones, solíamos reunirnos para intercambiar impresiones y, como decimos en el otro post, la experiencia no pudo ser mejor.

Para resumir, diría que el tutor no es una persona que escribe por ti, sino alguien que te orienta sin anularte. Es como un guía que conoce el terreno mucho mejor que tú y que te puede aportar un punto de vista externo y más experimentado.

¿Qué has aprendido en el proceso?

Tengo la sensación de que he aprendido muchas cosas, pero cada vez que me pongo a escribir algo nuevo, vuelvo a sentirme como si no tuviera ni idea de nada. Y es que, a no ser que repitas siempre los mismos patrones, cada historia presenta unos retos distintos. Pienso que muchas de las estrategias que aprendes escribiendo las entiendes mejor cuando vuelves a ponerlas en práctica o cuando analizas otro guión.

Algo que sí me ha quedado claro es que la constancia ayuda. Marcarte objetivos a corto plazo, como obligarte a escribir un número de secuencias o páginas a la semana, te hace coger oficio. Hay días muy frustrantes, que no sacas ni un gramito de chicha o que tiras a la basura todo lo que has escrito, hay días que funden a blanco y no salen de ahí, pero incluso esos días que parecen no haber ocurrido, sí lo han hecho. A veces no llegas a ciertos lugares sin haber pasado por otros y entrenas tu capacidad de resolución, incluso cuando das con ideas que acabas descartando.

¿En qué aspectos crees que ha mejorado tu historia?

Algo que me gusta mucho es que ha dejado de ser una comedia dramática y se ha convertido en una comedia-comedia, que me divierte mucho más.

Por otro lado, ahora releo la subtrama que mencioné antes y me parece horriblemente paternalista. Como la persona que la escribió, claro. La cambié completamente y, de paso, ahondé un poco en mi gilipollas interior (Iannuci, creador de The thick of it, dice que cuando escribes comedia, tienes que entrar en contacto con él). Así que eso hice e incluso me vino muy bien para caracterizar mejor a alguno de los personajes.

En el proceso de escribir creo que también te vas conociendo, exploras tus rincones más podridos y a mí me gusta mucho reflexionar sobre eso. Krahe decía que últimamente se había dado cuenta de que las canciones no le servían para hablar de la opinión que creía tener sobre las cosas, sino para averiguarlo. Decía “Las escribo para saberlo. Y me digo, si escribo esto será porque es así como pienso y con toda seguridad eso es mío”.

Con las historias creo que pasa algo parecido, aunque eso no significa que en tu película los personajes representen tu pensamiento. Es mucho más complejo que eso. Precisamente manejamos emociones, creamos seres humanos y escribimos historias de ficción, no artículos de opinión, pero escribir es también una conversación contigo mismo, una constante toma de decisiones y elección de puntos de vista y, en ese proceso, te puedes llegar a sorprender de tus propios automatismos.

A veces lo que escribes te recuerda lo imbécil que eres. Pero no pasa nada, la comedia tiene mucho de eso. Es más divertido aprovecharse que mandarse callar.

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Extracto de Charlas con un vago burlón, texto de Krahe al que Diana hace referencia.

Otro de los cambios con los que estoy más satisfecha es un cambio de género que hice en uno de los personajes. Loli tenía un profesor de autoescuela, Roberto, y fue David quien me preguntó si me había planteado que Roberto fuera “Roberta”. Pues no, ¡no, maldito Sargento de Hierro!, no me lo había planteado. Probé y ahora tengo una relación de amistad entre dos mujeres que he disfrutado muchísimo escribiendo.

Me sangran los oídos cuando escucho algo de tipo “cuando se juntan un montón de mujeres, se acabarán sacando los ojos las unas a las otras” o “una mujer jefa es peor que un hombre jefe”. Y lo que más me alucina es que hay quien lo piensa de verdad. Así que esta especie de vínculo a lo Jessica y Trish de Orcasitas es mi meada personal sobre estos lugares comunes.

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Diana: “Jessica y Trish, sacándose los ojos en Jessica Jones.”

¿Ha cambiado mucho a lo largo del proceso? 

Sí, ha sufrido muchos cambios de unas versiones a otras. La protagonista, por ejemplo, tenía un hijo, que pasó a ser hija y que, finalmente, desapareció. El día que la sacrifiqué lo pasé muy mal porque ya estaba hasta dialogada… y un ser dialogado entra en la categoría de ser vivo. Te mira como un cachorro, con cara de “no haberme tenido”. Intentas justificar su supervivencia a toda costa, pero David te devuelve su mirada implacable: “¿Qué es lo que somos, Rojo?”. Y tú lo sabes y lo repites en voz alta: “¡Somos bastardas con un Final Draft en vez de pollas y queroseno en vez de sangre!” Lo hice. La maté. Lloré. Pero narrativamente gané algo fundamental en la historia: una buena razón para la antagonista, así que no hay dolor.

¿Con qué elementos de la escritura (escaleta, secuenciación, etc.) has trabajado durante la autorización y cuáles te han resultado más útiles?

Primero trabajé en un documento sin denominación oficial donde esquematicé los grandes pasos de la historia. Después hice una escaleta y, a partir de ahí, la primera versión de guión.

En un momento dado, tenía una tercera versión de guión que no tenía ya nada que ver con aquella escaleta, pero necesitaba reestructurar algunas cosas. Si en esos momentos me hubiera puesto a hacer una nueva escaleta a partir del guión, me habría acabado pegando un tiro. Así que utilicé lo más eficaz en esos casos: papel y boli. A mí me resulta muy práctico hacer esquemas en folios y David también suele comunicarse así. Yo, con el boli que me pille a mano, y Tuthor, con su famoso rotulador negro.

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Diana: “El software de guión que nunca falla.”

Por lo que sabemos, tienes una opción de compra de guión. ¿Surgió a lo largo del proceso y como consecuencia del mismo, o cómo ha sido este proceso?

Después de DAMA Ayuda (2014), seleccionaron “L de Loli” en un laboratorio de desarrollo que organiza el IES Puerta Bonita (el instituto donde yo estudié FP) con RTVE y EGEDA; y también en el CIMA Mentoring. En los dos tuve feedback de profesionales, analicé el guión desde otros puntos de vista, preparé pitch y desarrollé algunos documentos que me han venido muy bien para presentar el proyecto.

Ana Puentes, una guionista que trabaja en el departamento de desarrollo de Potenza (la productora con la que he acordado la opción) estuvo en el pitch de CIMA, se leyó el guión, le gustó mucho y se lo pasó al productor, Carlo D’Ursi, que conectó con la historia. Resultó ser el tipo de película que a Carlo le apetece producir y, lo más importante, nos hemos entendido muy bien.

Así contado, suena a que todo ha ido sobre ruedas desde el principio, pero llevo un tiempecillo ya con el guión y también sé lo que es el silencio al otro lado. Cuando no tienes contactos en productoras y empiezas a enviar un documento de venta, inocentemente, a correos genéricos o tus compañeros te explican cómo está la realidad del mercado del guión en España, se te mete la frustración en el cuerpo y es muy difícil sacártela.

Por eso, aunque sólo sea un paso y producir una película sea un camino muy largo, me parece un motivo de alegría encontrar a alguien que quiera defender esa historia con las mismas ganas que tú.

¿Cuáles son, para ti, las ventajas y puntos fuerte de DAMA Ayuda?

Es una oportunidad de aprendizaje enorme. Escribiendo mi primer guión de largo, me he dado cuenta de que no tenía ni idea de nada. Como cuando te vas a Inglaterra con el inglés del colegio. Un corto es muy diferente a escribir un largo y yo, además, no había hecho ningún Máster, no había vivido una tutorización de ese tipo.

El guionista es como un escarabajo pelotero, que va sumando cosas a su pequeño y amado excremento según avanza. La mayor parte del tiempo eres el Sísifo de los escarabajos. Por eso no me canso de destacar la importancia de estas iniciativas y laboratorios. Si no hubiera conseguido terminar una versión de guión en DAMA, no creo que la historia hubiera tenido los requisitos que buscaban en CIMA. Si el pitch funcionó bien en la clausura del CIMA Mentoring, es porque ya lo había probado en el laboratorio de Puerta Bonita y se había llevado sus correspondientes collejas. Y así.

Vas aprendiendo a metabolizar las malas críticas (tras un puñetazo en el espejo, seguido de un Trankimazín y unas cervezas), a rescatar de ahí lo que te viene bien y a relativizar.

Si quieres aprovechar la entrevista, ¿mejorarías o cambiarías algún punto de cara a próximas ediciones?

Imagino que cada tutorización es muy distinta y creo que el trabajo de David ha estado por encima de lo que ofrecía la convocatoria. David, alias Tuthor, no debe cambiar. Yo lo dejaría como está y le regalaría además una suscripción a Rotuladores Edding. Para que no deje de escribir notas en los márgenes de sus aprendices.

¿Puedes avanzarnos algo de tu guión? 

“L de Loli” es una comedia de una gitana de Orcasitas que se apunta a la autoescuela en contra de la opinión de su marido y de una suegra que parece de la Gestapo calé. Es la Billy Elliot del volante, pero de risa. Una comedia desmitificadora, que se ríe de algunos tópicos manidos y que habla sobre la identidad.


DAMA AYUDA (IV), O CÓMO SE ESCRIBIÓ UNA DE LAS SINOPSIS SELECCIONADAS

29 mayo, 2017

Hace nada publicábamos en Bloguionistas una serie de posts dedicados a analizar a fondo todo lo que envuelve a la iniciativa DAMA Ayuda.

Si en aquel momento el enfoque vino de la mano de Sara Antuña, tutora del programa, esta semana iniciamos una nueva tanda de publicaciones con Diana Rojo, alumna de DAMA en la sección de largometraje y guionista de series como Amar es Para Siempre, El Ministerio del Tiempo o de la parodia del anuncio de la Lotería Dimitri: historia de una venganza.

Diana nos contó cómo preparó su sinopsis y en qué consistió su proceso de tutorización. Hoy, de momento, nos centraremos en conocer los pasos previos que tomó para presentar una sinopsis que, a día de hoy, y tras su paso por DAMA, ya cuenta con una opción de compra del guión.

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¿Seguiste algunos consejos o te basaste en referentes previos para preparar la sinopsis que enviaste?

Por aquel entonces no se había publicado nada del tipo “Consejos para presentar un proyecto en DAMA” en Bloguionistas, porque era la primera edición, pero leí algunos artículos sobre sinopsis en general que me orientaron sobre algunas dudas que me asaltaban.

Por lo demás, intenté aplicar el sentido común y me gustaría poder decir que entregué una sinopsis estupenda, pero no. Yo la leo ahora y me da mucha vergüencilla haber presentado aquello. Una de las muchas cosas que le agradezco a David es que activara sus Rayos X en los ojos para ver el potencial en una sinopsis regulera.

¿Cuántas versiones hiciste hasta que quedaste satisfecha con el resultado?

No lo recuerdo bien, pero me parece que hice una especie de esqueleto, con una estructura en tres actos y luego fui concretando algunos giros. Me esforcé en no comerme las dos páginas con la presentación de la protagonista y su universo, así que, con cada reescritura, iba creciendo el segundo acto y sintetizando el primero.

Pero creo que no hice reescrituras cambiando la historia, algo que, afortunadamente, sí hice después. Conseguir un equilibrio y la sensación de que con esos mimbres se podía escribir un largometraje fue de los pocos aciertos que tuve con la sinopsis, pero las tramas y personajes secundarios cambiaron muchísimo en cuanto me puse manos a la obra.

¿Hasta qué punto tenías desarrollados personajes y tramas cuando enviaste la sinopsis?

Tenía documentos donde había ido apuntando ideas, cuadernos llenos de notas, diálogos sueltos, etc. Mi protagonista se está sacando el carné y, cuando empecé a darle vueltas a la historia, yo no conducía. Un profe muy majo de mi barrio me dejó ir a algunas clases y, como era muy personaje, apunté un montón de cosas que explicaba y, sobre todo, cómo las explicaba.

Después me matriculé en la autoescuela y, poco antes de presentar mi sinopsis a DAMA, era una de las pocas guionistas de España con carné de conducir (desde entonces no he vuelto a ponerme al volante, para no romper las estadísticas del gremio). Aunque de la sinopsis a la última versión del guión hay un mundo, aquellas experiencias, entre otras, me vinieron muy bien para ir dando forma a la historia.

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L de Loli es el nombre del largometraje que Diana ha desarrollado en el programa Dama Ayuda.

Ese fue mi caso, pero no creo que haya un nivel de desarrollo óptimo para enviar una sinopsis. Habrá quien entregue la punta de todo un iceberg y habrá quien tenga esas dos páginas como punto de partida. Antes me resultaba inconcebible lo segundo, pero la experiencia de DAMA Ayuda me ha hecho cambiar de parecer, porque el trabajo más duro empezó a partir de la sinopsis. Bueno, me ha hecho cambiar de parecer, pero no de forma de ser, porque sigo necesitando pensar mucho sobre la historia, documentarme (cuando es necesario), anotar ideas, etc. antes de ponerme a escribir.

Sin embargo, soy consciente de que eso también me sirve como excusa para demorar el momento de sentarme frente al ordenador. Además, ese “todavía le falta” nos viene de puta madre a los inseguros y a los vagos para no presentarnos a las convocatorias. Por eso, yo no le diría a nadie que espere a tener la historia muy detallada para presentar una sinopsis a DAMA Ayuda. Es una tutorización, no un concurso de guión. Se supone que uno no se presenta para que le digan lo bien que ha hecho su trabajo, sino para aprender.

¿Cómo decidiste qué elementos eran importantes y cuáles podías descartar para la construcción de la sinopsis?

Intuía que hacía falta mostrar que aquello era un largometraje de ficción, no un corto estirado, por eso intenté especificar los hitos de la historia, concretar los obstáculos más importantes a los que la protagonista tenía que hacer frente a lo largo de la película y dejar muy clara cuál era la trama principal…

Mirad, lo acabo de releer y definitivamente no hice eso. Shame on me. Pero seguro que habría quedado mejor de haber sido así. Mi problema es que tenía una trama secundaria que puse al nivel de la trama principal, una trama que, por cierto, desapareció después de la primera reunión con David. Quiero pensar que, al tener un conflicto claro y ser la premisa una fuente de obstáculos, quedaba claro que existía una buena base para un largometraje, pero ya digo que mi sinopsis está lejos de ser el ejemplo ideal.

Algo que creo que sí funcionaba es que fui bastante escueta a la hora de describir el universo y a los protagonistas. A mí me parece un coñazo leer descripciones eternas de personajes sin verles en acción y, como no le deseo ningún mal a los demás, me limité a incluir lo imprescindible y plantear cuanto antes el conflicto.

Por otro lado, no hablé nada de la temática (que, en contra de lo que creía, también redescubrí al ir escribiendo el guión). Temáticas, intenciones, etc. son para la memoria de guionista, no para una sinopsis.

Con lo aprendido de la experiencia, ¿qué crees que es lo más importante que debe incluir una sinopsis y qué crees que es imprescindible conocer de la historia para poder desarrollar este primer documento?

Para empezar, recomiendo los artículos que han escrito por aquí otros guionistas, que explican esto mejor y con más detalle que yo. Por ejemplo, el que mencioné antes de Sergio Barrejón o este de David Muñoz.

Para las sinopsis de DAMA Ayuda (máx. 2 páginas) se me ocurren las siguientes aportaciones, basadas en mi experiencia:

Presentar cuanto antes el conflicto y el detonante.

Quién es el protagonista, qué quiere, qué se le opone y qué sucede para que esa historia tenga lugar ahora y no antes. Yo incluso empecé con una línea resumen: “L de Loli” es una comedia dramática sobre una mujer gitana que se apunta a la autoescuela a espaldas de su familia. (Luego dejó de ser dramática, pero estamos hablando de lo que entregué a la convocatoria). Esto no creo que haga falta, pero yo lo hice así.

Después seguí con un párrafo explicando quién y cómo es la protagonista y su universo, describiendo, en definitiva, la situación antes de la crisis. En el tercer párrafo ya hablaba del detonante y antes de la mitad de la primera página ya estaba la protagonista matriculada y dándose de bruces con el primer escollo.

¿Tiene que arrancar la sinopsis necesariamente así? Quizá no, pero sea como sea, yo aconsejaría claridad. En ocasiones, por miedo a parecer simplones o faltos de talento literario, acabamos creando una confusión innecesaria.

Confiar en tu trama principal.

A veces es la única que tienes. Otras, te pasa lo contrario: tienes varias tramas secundarias que te encantan y el cuerpo te pide extenderte con ellas. ¡Cuidao! Si lo traigo a colación es precisamente porque esta fue mi cagada mayor. David me lo ponía delante en forma de pregunta: “¿qué te pasa? ¡Sí, tú, Rojo! ¡mierdecilla! ¿qué coño te pasa? ¿Que no confías en tu trama principal? ¡Si insistes con esa otra trama hedionda, te voy a romper la mano con la que le haces pajas a tu novio!”.

A riesgo de que a David le esté dando un ictus ahora mismo, me divierte imaginármelo como el Sargento de Hierro, precisamente porque nunca utiliza este tono. Lo que quiero decir es que en la sinopsis lo suyo es demostrar que la trama principal tiene la potencia emocional suficiente para tirar del carro.

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Tuthor es el apelativo cariñoso con el que Diana se refiere a David. Como muestra de ello, el póster que ella misma le diseñó.

Dedicarle un buen espacio al segundo acto.

En dos páginas de sinopsis caben unas cuantas cosas, así que yo traduciría el “vivirá emocionantes aventuras” en acciones o acontecimientos más concretos, aunque no estén explicados con todo detalle. Ni cabe ni hace falta contar toda la peripecia (además, en este punto, ni nosotros mismos la tenemos), pero sí algo que dé una idea de por dónde va a ir la historia y hacia dónde vamos con ella.

Esto es algo que yo no hice en su momento, pero que ahora intento hacer en sinopsis de venta, tratamientos, etc. y que no es fácil: que la escritura esté empapada del tono de la película. Si es comedia, no significa que haya que meter chistes, pero se puede aligerar la sintaxis, dejar asomar cierta mala leche en las descripciones, darle ritmo con la longitud de las frases o disponer de la puntuación como mejor nos venga.

¿Abordarías de manera diferente la sinopsis ahora?

Sí, sin descartar nuevas meteduras de pata.

Por Àlvar López y Carlos Muñoz Gadea

 


DAMA AYUDA SERIES (III): ¿EN QUÉ CONSISTE EL TUTELAJE?

17 mayo, 2017

Hoy cerramos la serie de los tres posts con Sara Antuña, centrados en analizar a fondo el programa DAMA AYUDA SERIES. Si en el primer artículo Sara analizaba lo necesario para que una sinopsis sea escogida y el segundo consistió en hacer un compendio de los errores más comunes de las propuestas recibidas, este último post estará centrado en averiguar en qué consiste el proceso de tutelaje, así como otras cuestiones relacionadas con los criterios para escoger los proyectos seleccionados.

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En la imagen, gran parte de los tutores y alumnos de la segunda edición.

¿Valoráis más la originalidad y el riesgo, o una apuesta segura que sabéis que puede funcionar/encajar dentro de la industria española?

Las dos cosas me parecen estupendas. Si la serie es buena, me da igual que la protagonicen dinosaurios o un padre de familia que tiene una taberna. Es bastante difícil colocar una serie en España, con tantas productoras desarrollando sus productos, así que no miro las posibilidades de producción o de venta a la hora de elegir.

Lo que sí hago, una vez elegida la serie, es hablar con el alumno acerca de los elementos que, en mi opinión, pueden hacerla más o menos deseable para una productora o una cadena. Pero naturalmente, la última palabra siempre es suya. Si quiere que su serie vaya petada de desnudos frontales masculinos y trufada de escenas de masturbación colectiva, adelante con ello. Mucha suerte intentando vendérsela a Televisión Española.

¿Hay algún género que predomine en las propuestas que os llegan?

Siempre hay bastante ciencia ficción, investigadores de lo sobrenatural y hasta superhéroes. Algunos años hay también abundancia de un tema concreto: en la última edición hubo bastante política, ya fuera en plan House of Cards o en plan Parks and Recreation o Veep. La corrupción también tiene bastante éxito como tema de una serie.

¿Hasta qué punto deben estar los proyectos desarrollados por lo que respecta a tramas y personajes?

No hace falta mucho desarrollo si la premisa y los personajes ya prometen conflictos y evolución. La serie de Héctor y la de Arnau me parecen buenos ejemplos en ese sentido: una idea muy clara, muy potente y muy prometedora.

Pero pienso, por ejemplo, en que una serie como Vis a vis también podría presentarse perfectamente con una sinopsis sencilla, que contase solamente el detonante: Fulanita es condenada por un delito económico y sentenciada a pasar siete años en una cárcel de mujeres. Tendrá que arreglárselas para sobrevivir en un mundo en que impera la ley del más fuerte, se enfrentará con presas peligrosas, conocerá el amor y la amistad, etc, etc.

Y si ya me cuentas que descubre dónde escondió el botín de un atraco una de las presas, que muere esa misma noche, y que quien la ha matado también está buscando ese dinero, perfecto. No necesito más. Ahí hay una serie.

¿En qué consiste exactamente el tutelaje de DAMA AYUDA?

Si el tutor y el alumno vivimos en la misma ciudad, nos reunimos para trabajar. Si vivimos en ciudades distintas, se tira de mail o de Skype. En ambos casos, se trata sobre todo de hablar mucho sobre la serie, para ir construyéndola poco a poco. La labor del tutor es guiar al alumno en ese trabajo, para que al final de la tutoría tenga un documento de venta de la serie, con personajes y tramas principales bien desarrolladas y expuestas, y un piloto dialogado.

Las decisiones últimas, por supuesto, corresponden al alumno. El tutor no puede imponer su criterio, aunque sí puede (y debe) señalar los motivos por los que una decisión le parece más correcta que otra. La serie la firma únicamente el alumno y le pertenece a él, así que es lógico que haga las cosas a su gusto. Pero normalmente suele haber acuerdo, sobre todo porque, como digo, una buena parte del trabajo es hablar muchísimo acerca de la serie, lanzar propuestas, pensar en soluciones para problemas concretos, conocer bien a tus personajes, sus motivos para actuar, sus defectos y sus conflictos.

Esas conversaciones son una especie de clases de diseño de series, y su nivel de detalle depende también de si el alumno tiene algo de experiencia previa en escritura o no. En mi experiencia, estamos casi siempre para hacer una pregunta: “¿por qué?”:

  • Por qué tu personaje es así y no de otra manera.
  • Por qué esto ocurre en este preciso momento.
  • Por qué das esta información en este punto de la trama.

Nos cuestionamos todo el tiempo la función de las decisiones que el alumno toma y le enseñamos a entender cuáles son útiles para lo que quiere contar y cuáles no. Es un proceso muy divertido y muy interesante, salen cantidad de buenas ideas… y entonces también hay que enseñar el proceso de reescritura, el momento en el que algunas de esas ideas ya no te sirven o incluso perjudican a lo que estás construyendo.

Mis alumnos, además, resultaron ser tipos ingeniosos, rápidos, llenos de recursos, que me sorprendían todo el tiempo con lo bien que pensaban. Este año no participo en la convocatoria, porque no puedo compaginarlo con el trabajo, y bien que lo lamento.

¿Se trabaja por un número de versiones, durante un tiempo determinado?

Tenemos plazos de entrega. Hay que entregar un documento de venta más o menos desarrollado, una escaleta del piloto y el piloto dialogado. El ritmo de trabajo depende de la disponibilidad de ambos, alumno y tutor, así que a veces se llega con varias versiones a la entrega del documento definitivo, y a veces con menos. En mi experiencia como tutora, los dos alumnos encontraron trabajo de guión mientras estábamos con la tutoría, así que hubo algún retraso y seguramente podríamos haber trabajado un poco más alguno de los documentos. Pero el trabajo manda y el tiempo es el que es.

¿Hay casos de series que hayáis desarrollado y se hayan vendido, más allá de que estén o no en fase de rodaje?

No puedo hablar por otros tutores, pero en mi caso, las series de mis alumnos no se han vendido. No tengo la menor duda de que podrían venderse, pero la cosa está complicada para todos, no es fácil acceder a una productora o a una cadena, con una serie propia. Y mucho menos que te la compren, porque la mayoría ya tienen sobre la mesa un taco de proyectos de productoras veteranas, y no siempre quieren recibir material no solicitado. Pero por intentarlo, que no quede.

¿Cómo es el feedback que recibís con los alumnos?

Durante la tutoría, creo que la comunicación es buena. Yo tiendo a mandar mails kilométricos, con reflexiones sobre todos los aspectos de la serie, como ya habréis deducido de la extensión de las respuestas a este cuestionario. Animo también a mis alumnos a escribirme sin piedad y sin mesura, en cualquier momento, sobre cualquier aspecto de la serie, con cualquier idea que hayan tenido, cualquier referente que estén manejando, cualquier cosa que se les pase por la cabeza. Cuanto más sepan de su serie, más fácil será escribirla. Así que, en ese sentido, diría que el feedback es bueno. Pero quizá a eso deberían contestar los alumnos, no yo.

¿Cuáles crees que son los puntos fuertes de la propuesta de DAMA en sus dos primeras ediciones?

La propuesta de DAMA es una tutoría para el desarrollo de una serie. A mí me parece algo estupendo, ojalá hubiera podido presentarme cuando empecé a escribir y hubiera tenido la oportunidad de aprender a desarrollar una serie de alguien que ya lo hubiera hecho. Hay otras convocatorias que ofrecen ayuda económica, lo que también me parece muy bien, pero DAMA Ayuda me gusta porque ofrece la posibilidad de aprender. Y eso es todo lo que puedo decir al respecto.

¿Por último, qué consejo le darías a alguien que se plantee enviaros una propuesta?

En este mismo blog hay algunas entradas acerca de DAMA Ayuda, y concretamente alguna de David Muñoz y Sergio Barrejón (entradas disponibles clicando el nombre de David y Sergio) con consejos para presentar una buena sinopsis. Mi consejo es que quien quiera presentar una serie se lea esas entradas y aplique sus sugerencias, porque es una pena ver una buena idea mal planteada o escasamente desarrollada. De hecho, en las dos ocasiones en que he sido tutora, me he quedado con las ganas de escribir a algunas personas para explicarles el motivo por el que no había elegido su serie, aunque tuviera elementos interesantes.

Pero ya lo dije al principio: recibimos muchísimos proyectos y no podemos responder individualmente a cada persona, con lo que se queda sin saber qué podría hacer para mejorar esa sinopsis o para elaborar la de la convocatoria del año siguiente. Espero que estos consejos puedan servir de ayuda en ese sentido. También le diría a quien se presente que no desespere si no le eligen. De nuevo, hay muchísimas propuestas y sólo somos cuatro. Que no hayamos elegido su serie no quiere decir que sea mala o que no merezca dedicarle algo de tiempo a desarrollarla.

Ah, y un último consejo para terminar: ¡afiliaos a ALMA, vuestro sindicato amigo!

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ALMA es el Sindicato de Guionistas de España. Si quieres saber cuáles son sus funciones, clica aquí.

Por Àlvar López y Carlos Muñoz Gadea

Viene de:

  1. DAMA AYUDA SERIES (I): ¿QUÉ SE BUSCA EN LOS PROYECTOS RECIBIDOS?

  2. DAMA AYUDA SERIES (II): ¿CUÁLES SON LOS ERRORES MÁS COMUNES?