SARA ANTUÑA Y CARLOS DE PANDO: APRENDER A ESCRIBIR, APRENDER A VENDER

Además de guionistas con un extenso currículum, Sara Antuña y Carlos de Pando dirigieron el departamento de contenidos de Zeta Studios, donde ahora desarrollan sus propios proyectos.

Con este bagaje, no es de extrañar que la ECAM de Madrid haya recurrido a ellos para dar clase de Guión de Series. En Bloguionistas hemos querido sentarnos con ellos para que nos cuenten cómo enfocan sus clases.

Los guionistas Carlos de Pando y Sara Antuña en la sede de DAMA en MAdrid. Foto Ana Álvarez Prada

Los guionistas Carlos de Pando y Sara Antuña en la sede de DAMA en Madrid.

Impartís clase de Guión de series en la diplomatura de la ECAM. ¿Cómo enfocáis la asignatura? ¿Qué pesa más, la teoría o la práctica?

La práctica siempre pesa más que la teoría. Intentamos evitar la clase magistral, aunque siempre hay una mínima base teórica, que solemos reforzar con material audiovisual. Preferimos que la asignatura se convierta más en un taller de guión que en otra cosa. Dedicamos más tiempo a revisiones y reescrituras que a explicar las normas teóricas de guión de series, porque además lo más habitual es que la teoría también se cuele (y se fije mejor) durante la práctica.

Nuestro objetivo es que alumnas y alumnos entiendan en qué consiste el proceso de creación y venta de un proyecto, desde el pitch hasta la escritura del primer capítulo, y lo lleven a cabo de la misma manera en la que nosotros lo hacemos para vender nuestros propios proyectos.

También procuramos que entiendan cómo funciona el mercado, qué posibilidades tienen para empezar a meter el pie o cómo pueden intentar abrirse un hueco en la industria. Intentamos que escuchen lo que a nosotros nos habría gustado escuchar antes de empezar.

En el guión de series, lo habitual es trabajar en equipo y cualquiera que pretenda sobrevivir en ese ecosistema tiene que integrarse en un grupo de guionistas. ¿Cómo trasladáis esa realidad a la dinámica de vuestras clases?

Intentamos que participen todos, en la medida de lo posible, en el transcurso de la clase, porque ocurre a menudo que un alumno o una alumna toman el papel de portavoz del resto (bien por consenso, bien de manera inconsciente), pero lo ideal es que todos puedan aportar.

Aunque las cosas han cambiado algo desde que nosotros empezamos a trabajar, y ahora los equipos de guión son más reducidos y hay menos voces simultáneas en las salas, creemos que es bueno que todos participen, aporten ideas o hagan preguntas.

Cuando estás empezando, siempre tienes miedo a meter la pata, a decir chorradas, a llevarle la contraria a otro guionista que parece más seguro que tú. Ese miedo hay que quitárselo, y el aula es un buen sitio para empezar a practicar la soltura y para aprender también cuándo es mejor intervenir y cuándo es mejor quedarse callado.

Los guionistas Sara Antuña y Carlos de Pando en la sede de DAMA en MAdrid. Foto Ana Álvarez Prada

Vosotros habéis trabajado en un montón de series y además estáis en Desarrollo en una productora importante como Zeta. ¿De qué manera aplicáis vuestra experiencia directa a las clases?

Intentamos replicar el proceso real en las clases. En Zeta hemos trabajado en los dos lados: desarrollando nuestros propios proyectos para presentarlos a cadenas y plataformas, y también como departamento de ficción de la productora, donde recibimos proyectos externos, y valoramos su encaje en nuestra línea editorial y en el mercado.

Esto nos permite aportar nuestra experiencia como guionistas, pero también como responsables del departamento de ficción; como vendedores y como compradores. Arrancamos con una mínima base teórica sobre los pitches y los documentos de venta, y la segunda clase ya es una sesión de pitch propiamente dicha, en la que alumnas y alumnos nos “venden” sus proyectos, aún en un estado embrionario, tal y como nosotros lo haríamos frente a una plataforma.

A partir de aquí, seguimos el proceso que seguiríamos nosotros cuando desarrollamos algo en Zeta: varias versiones de documento de venta, biblia, escaleta y guión de primer capítulo. Los alumnos, así, terminan la asignatura con el material lo suficientemente desarrollado para, si así lo quieren, empezar a moverlo.

¿Qué materiales entregan los alumnos a lo largo del curso? ¿Diseñan una biblia de serie desde cero? ¿Escriben un piloto?

La clase es sobre todo práctica, es decir, orientada a que, al final del curso, tengan todos los materiales que se producen durante el desarrollo de una serie de manera profesional.

Aunque siempre falta tiempo para hacer más revisiones y más versiones, la idea es que cuando termine el curso tengan un documento de venta de la serie, una biblia con los personajes bien desarrollados y el mapa de tramas de la primera temporada, y un capítulo piloto con un par de versiones.

¿Qué habilidades valoráis más en los alumnos y las alumnas, y por extensión, en futuros guionistas?

Pues un buen montón: esfuerzo y dedicación mínimo, capacidad de trabajo en equipo y de generar buen ambiente en una sala de guión, compañerismo y generosidad a la hora de escribir y reescribir, y también a la hora de aceptar o dar notas. Ser participativo, arriesgarse, no tener miedo a la crítica o el análisis de los demás…

En realidad, valoramos lo mismo que valoramos en guionistas profesionales y, en general, en cualquier ser humano con el que vayamos a pasar una buena cantidad de horas trabajando

Es un lugar común afirmar que millennials y centennials poseen una enorme cultura audiovisual gracias a las plataformas. Según vuestra experiencia, ¿es así? ¿También conocen los clásicos?

Son alumnas y alumnos de una escuela de cine en una clase de guión; sería rarísimo que no les interesaran las series o las películas. Por lo que hablamos con ellos, consumen mucho de ambas cosas y hay bastante variedad en cuanto a gustos: tenemos alumnos y alumnas que están metidísimos con el anime o que van a diario a la Filmoteca a ver ciclos de cine clásico, y otras y otros que están muy al día de los estrenos más recientes.

Gustos personales aparte, a todos les recomendamos que procuren ver al menos el primer capítulo de cada serie española que se estrene, porque les vendrá bien conocer algo la industria en la que aspiran a trabajar.

Uno de los grandes atractivos de ECAM es la posibilidad de ver rodados tus trabajos. Al menos así ocurre con los cortometrajes. ¿En qué medida los proyectos de serie generados en vuestra clase pueden acabar aterrizando en el despacho de una cadena o una plataforma?

En la última clase de la asignatura repasamos las opciones que tienen los alumnos de mover sus proyectos: concursos de pitches como FilmarketHub o Conecta Ficción, talleres, convocatorias de proyectos como DAMA Ayuda o el Laboratorio SGAE… Cómo dar sus primeros pasos.

Además, les invitamos a que sigan trabajando y profundizando en los proyectos que desarrollamos durante la asignatura y les ofrecemos que nos los envíen cuando los tengan. No podemos garantizar nada al cien por cien, pero valoramos si tienen algún encaje en la productora o si podemos echarles un cable para empezar a moverlos.

Los guionistas Carlos de Pando y Sara Antuña en la sede de DAMA en MAdrid. Foto Ana Álvarez Prada


Entrevista de Sergio Barrejón. Fotos de Ana Álvarez Prada. Con la colaboración de ECAM. Agradecimientos: DAMA.

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