PREMIOS GOYA: RANDOM THOUGHTS

por Pianista en un Burdel.

He dejado pasar un tiempecito antes de meterme con los Goya, para que no me apedreen. O mejor dicho, para que me apedreen lo justo, tampoco nos pasemos de optimistas. Por cierto, si quieren volver a ver la gala, la tienen en rtve.es, en dos partes: una y dos. No es el mejor reproductor streaming del mundo, pero qué le vamos a hacer.

Empezaré aclarando que estoy de acuerdo con la mayor parte de los premios principales. Y añadiré que, en general, la gala me pareció bastante digna. Para ser los Goya, se entiende. Buenafuente estuvo en su sitio. Aunque tampoco lo tenía difícil: con no gritar “¡melones llevo, señora!” ya quedaba por encima de Corbacho y Machi.

Mucha gente dice que fue la mejor gala en muchos años. Juraría que es lo mismo que se decía de la segunda gala de Corbacho. También se dijo de la de Wyoming, de la Segura, de la de Sardá… Quizá es simplemente algo que se dice cada dos o tres galas. Pasa igual con Woody Allen. Y con Clint Eastwood. Y con los capítulos de LOST. No tiene mayor importancia. La memoria es así.

Estuvo bien, para variar, que ganase una buena película con buen resultado en taquilla. No era la mejor de las cuatro, pero tampoco pidamos peras al olmo. Después de haber premiado cosas ignotas como Camino, La Soledad y La Vida Secreta de las Palabras, no me hubiera extrañado que le dieran el Goya a Mejor Película al corto de Mateo Gil.

Por cierto: llevar a Almodóvar tuvo su mérito, pero llevar a Mateo Gil ya habría sido la hostia: tiene ganados cuatro Goyas y no ha ido a recoger ninguno.

Los mejores agradecimientos fueron los de Marta Etura y Luis Tosar. No es casualidad que sean también dos de los mejores actores que hay en España. Etura empezó mal, diciendo que no se lo esperaba. Alerta tópico. Pero le temblaba la voz de verdad, y eso no tiene precio. Fue de los discursos más emotivos, sin por ello caer en el ridículo. En cuanto a Tosar, qué decir. se acordó del guión. ¡Se acordó hasta del novelista! Y reconoció que “todo el mundo sabe que los actores hacemos trabajos buenos cuando tenemos buenos personajes”. En realidad, no todo el mundo lo sabe, pero no por ello deja de ser una gran verdad. Dos grandes.

El discurso del presidente fue una mierda. No por el contenido (que también). Por definición. La solemnidad institucional de pacotilla no debería tener cabida en una gala. Si Álex de la Iglesia no puede, o no quiere, ahorrarnos el momento más bodrio de la noche, al menos que no lo prologue con un tirón de orejas a los premiados por “alargarse”. Literalmente dijo:

“Vamos a olvidar a los padres y a las madres

y vamos directamente al tema.”

(No aclaró cuál es el tema.)

Lo de “hay que ser humildes” fue todo un hallazgo. Lástima que a la segunda mitad del discurso le ocurriese lo que a la segunda mitad de casi todas sus películas: se fue por las ramas. Minuto 4.04 del vídeo:

“Este semestre mismo, el Gobierno ha asumido la Presidencia de la Unión Europea. Es una oportunidad única para reafirmar nuestro compromiso con Europa. El cine es, precisamente, uno de sus mayores y mejores altavoces. Por favor, utilícenlo. Estamos a su disposición”.

El análisis de texto de ese párrafo, probablemente el más desafortunado que un Presidente de la Academia haya pronunciado jamás en una gala de los Goya (y ya es decir), daría para varios posts. Pero no quiero extenderme. Sólo unas pocas cuestiones:

  • ¿En qué consiste esa oportunidad única?
  • ¿Cuál es nuestro compromiso con Europa? De hecho, ¿a quién se refiere esa primera persona del plural: a los cineastas españoles, a todos los españoles, a todos los europeos…?
  • ¿Cómo se reafirma ese compromiso? ¿Por qué durante este semestre la oportunidad de reafirmarlo es significativamente mejor que en otros semestres?
  • “El cine es uno de sus mayores y mejores altavoces”. ¿Altavoz de quién? ¿De Europa? ¿De nuestro compromiso con Europa? Hostias, no… ¿DEL GOBIERNO? Dígame que no, Presidente. Por cierto, ¿los otros altavoces cuáles son?
  • “Utilícenlo”. El cambio a la segunda persona es aterrador. ¿Con quién habla? ¿Con Europa? ¿Con el Gobierno? ¿Qué es lo que deben utilizar? ¿El semestre? Hostias, no… ¿EL CINE? Espera un momento: ¿Álex de la Iglesia está diciéndole al Gobierno que UTILICE EL CINE? ¿Que estamos a su disposición?

Ser humildes está bien, Presidente. Pero no olvide que debería usted representar a toda la profesión con su discurso. Y dudo mucho que ni la cuarta parte de la profesión sienta que está a disposición del Gobierno.

Fui una de las pocas personas EN EL MUNDO que entendió el comentario de Buenafuente a Amenábar (minuto 9.04 del vídeo):

“Estás un poco amarillo, por cierto”.

Buenafuente acababa de hacer un chiste sobre Ágora: “antes de verla, yo creía que Hipatia era como una enfermedad, ¿sabes?”. Yo no he tenido en las manos el guión de los Goya, pero me apuesto un brazo a que ahí venía algo del tipo “y el caso es que estás un poco amarillo. No tendrás hipatia.” Sólo que, con los nervios del directo, Buenafuente se olvidó de esa línea, y pasó directamente al cierre amable: “buenísima película, de verdad”.

Podía haberlo dejado ahí y no pasaba nada, pero pasa mucho que, cuando la gala está arrancando, el presentador está muy pendiente del guión, de hacerlo todo según lo previsto. Por eso, cuando ya iba a pasar al siguiente chiste, se acordó de repente del chiste, e hizo lo que nunca jamás hay que hacer en directo: rebobinar, volver atrás en el guión. Por eso soltó lo de “estás un poco amarillo, por cierto”. Y no funcionó, claro.

El siguiente chiste -“¡Tenemos aquí a Carlos Bardem y Mónica Cruz! Ah, no, que son los hermanos”- fue lo más brillante de todo el guión.

Nota para los guionistas de próximas galas: sólo puede haber un gracioso por noche. Y es el presentador. Una gala de entrega de premios es emotiva por naturaleza. El presentador está ahí para dar el contrapunto simpático y ligero. Pretender que los que entregan premios sean simpáticos y ligeros es tan absurdo como obligar al presentador a mostrarse serio y envarado. Esto funciona así: el conductor hace un chiste o dos (no más), y da paso a una o dos personas muy guapas y muy famosas que dicen siempre lo mismo:

“Buenas noches. Los nominados a [tal, tal, tal] son”, y luego dice “Y el Goya es para [Zutanito]”

Sale Zutanito, tiene su minuto de gloria, y vuelta a empezar el ciclo. No hay vuelta de hoja. Fácil, eficaz, testado. Funciona. Y además no se hace largo. Pero escribirle un chiste a Paz Vega es un suicidio profesional. No sé si os obligaron, pero aun así.

Hace unos años se llegó a la conclusión de que los números musicales, que en los Oscars quedan tan bien, en los Goya iban a apestar siempre. Y dejaron de hacerlos. Bien. A ver si para el próximo año se dan cuenta de que pasa lo mismo con los sketches en vídeo. Casi todos son una mierda pinchada en un palo. Incluso los que son medio buenos, quedan como un pegote raruno. Y de eso no se salvan ni los de Muchachada Nuí.

Alguien debería explicarle al realizador que no es buena idea proyectar dentro de la sala, en una pantalla descomunal, la salida de programa. La función de la pantalla de sala es que los invitados de las filas más alejadas puedan ver las caras de los presentadores y premiados. En esa pantalla sólo deberían pincharse las cámaras que enfocan el escenario con teleobjetivo. Si pinchas la salida de programa, cada vez que encuadres a alguien del público, se verá a sí mismo en la pantalla y reaccionará como un palurdo. Por eso durante la gala veíamos a tanto invitado mirar de reojo fuera de cuadro, como buscando al apuntador.

Álex de la Iglesia dijo “vamos a olvidar a los padres y a las madres”. Pero yo estuve toda la noche acordándome del padre del que hacía la locución. Daniel Castro defendía el lunes pasado la voz en off. Yo también. Menos la de los Goya. La de los Goya debería usarse en las escuelas de cine como ejemplo de lo que no hay que hacer. O mejor, debería usarse como castigo.

No hubo publicidad, pero la gala pasó de las dos horas y media. ¿Porque los premiados se alargaron? No. Es muy fácil coger el reloj y cronometrar los agradecimientos. Si lo hacen, comprobarán que el más largo de todos dura bastante menos que el discursito de los cojones. O que la aparición de Pedro Almodóvar, que se suponía que venía a entregar un premio, y se tiró 4 minutazos ahí arriba. Si quieren una gala ágil: líbrense del discurso, de las gracietas de parvulario, y de los sketches.

Y de Paz Vega.

21 Responses to PREMIOS GOYA: RANDOM THOUGHTS

  1. Pitt dice:

    Excelente post y la mejor disección de la gala que he leído. ¿No te pueden contratar para dirigir la siguiente? jeje… Por cierto, gracias también por decir en voz alta lo que llevo pensando muchos años: Que todas las pelis de “De la iglesia” están bien en su primera mitad y que luego se pierden por las ramas (Cosa que también le pasa a Almovodar a menudo)

  2. Fanshawe dice:

    Eres increiblemente gruñón. Que lo sepas.

  3. Juan Nadie dice:

    ¡Que negativo, chico! Se te ha pasado que en los “sketches” o videos que se pusieron hubo uno glorioso para explicar el Goya al mejor montaje: el trailer falso de Celda 211 como una película cómica. Divertido y perfecto para señalar la importancia del montaje… a espera, que eres guionista :D

  4. Henrique dice:

    Yo lo de De la Iglesia lo entendía como alusión a las coproducciones (ya que él curra con La fabrique de films), asi que no le saqué otro sentido al ese párrafo del discurso.

    La voz en off tuvo muchos deslices, pero amenizaba todas esas pausas entre que el premiado sube a recoger el premio que en televisión no tienen sentido y que no se me ocurre otra manera de “llenar”.

  5. Álex Montoya dice:

    Qué exigente es usted, Pianista.

  6. Hortensia dice:

    El Post del Pianista me ha dado mucho más deseos de ver la Gala completa y explorar sus puntos de vista… “a por ello”, como dicen vosotros, los castizos.
    Es un dolor que en los agradecimientos – momento de gloria para cualquiera – los premiados se tengan que olvidar de los padres, que feo… Lo mismo en los Oscars cuando te ponen la musiquita de “por favor termina”. Es preferible una y mil veces cortar con los sketchs y demás accesorios. Las galas son un espectáculo, cierto. Pero también la gente, el público, todos… queremos ver los “hacedores” encarnando “la propia piel”, lo mismo si se han montado otro personaje.

  7. Curro dice:

    Gracias por esclarecer lo del “estás un poco amarillo, por cierto”. Amarillo me quedé yo al no entender nada.

    Muy de acuerdo con lo de las reacciones palurdas del público al ser enfocados. ¿Se hubiera seguido dando el filete Verónica Echegui aquel año que la pillaron, si no llega a ser por ese plano? Lo cierto es que esa situación habría sido bochornoso de cualquiera de las maneras.

    Muy buen post!

  8. E. Martín dice:

    ¿Una gala sin Pah Bega? ¡Eso es inconcebible!

    Es como… como… como si Pah volviera a decir que no se va a desnudar más… ¡y lo cumpliera!

  9. reginadosantos dice:

    Muy gracioso tu post. La verdad es que a mí me gustó la gala hasta que me lo he leído, ahora me parece que fue una mierda.

    Es verdad lo de las pantallas. Hubo unos cuantos que tuvieron que forzar una risa desmesurada cuando vieron que los acababan de pillar sin reírse tras alguna parida en el escenario. Quedaba fatal todo el mundo: el que hacía la parida, el famoso que no se reía y luego sí se reía (la peor reacción posible), el realizador que sacaba eso a la luz, e incluso yo me sentía mal de verlo.

  10. Yo dice:

    Se me queda un mal rollo en el cuerpo cada vez que te leo…

  11. Rodro dice:

    Jo, chico, ¡eres el enano gruñón!

  12. Abelard Snazz dice:

    El discurso de De la Iglesia fue magnífico. Prueba de ello es tu reacción.

  13. Yo dice:

    Si “Camino” es una mala pelñicula apaga y vámonos…

  14. Yo dice:

    Si “Camino” es una mala película apaga y vámonos…

  15. Yo dice:

    He buscado “ignota” en el diccionario. Antes de que me digas algo, rectifico lo dicho jaja

  16. Vencido dice:

    Este año van a quitar también las actuaciones musicales en los Oscar. Por mí, como si suspenden las galas de entregas de premios del mundo del cine. O de cualquier mundo.

  17. Caray dice:

    Hay que ver, fue uno de los pocos EN EL MUNDO en pillar el chiste? Que control del momento, no?
    Eso es, porque sin duda, es usted listisísimo, como siempre.

    No se corte: fue el único en pillarlo. Dígalo así, hombre.

    Si a usted le dejaran la gala, ya verían, ya!

  18. eduardoritos dice:

    Hay una cosa que eché a faltar y que es bien sencillo de hacer (además, basta con mirar los Oscar):

    Durante el trayecto de los premiados, pongan el tema principal del film por el que le dan el premio, por favor.
    Es una referencia a la película y un relleno de un momento sin diálogo que quedaba plastificado total.

    Ah, que igual hay que pasar por las ARCAS de lasgae, pues sí, qué se le va a hacer.

  19. Sawyer dice:

    “Nota para los guionistas de próximas galas: sólo puede haber un gracioso por noche. Y es el presentador. Una gala de entrega de premios es emotiva por naturaleza. (…) Pretender que los que entregan premios sean simpáticos y ligeros es tan absurdo como obligar al presentador a mostrarse serio y envarado.”

    Nota para los opinadores de galas: Está bien que queráis dar consejos y tal, pero da la sensación de que, por tal de rellenar el post, a veces decís cosas sin sentido. ¿En serio piensas eso? Entonces significa que no has visto demasiadas galas (sobretodo, americanas e inglesas), y, por tanto, se entienden menos tus consejos. ¿De verdad piensas que en la última gala de los Óscar sobraba Ben Stiller, por gracioso? ¿Las recurrentes intervenciones musicales de Neil Patrick Harris en las últimas tropecientos galas? ¿Simplemente porque el presentador es el único que debe ser gracioso?

    Otra cosa es que a tí no te hagan gracia las intervenciones que se hicieron en la gala, pero de ahí a intentar sentar cátedra diciendo que eso no se debe hacer me parece excesivamente prepotente. Incluso para un blog de guionistas. Me apuesto una pierna a que si los entregadores se hubieran limitado a decir: “Los nominados son…”, habrías escrito “¡Córcholis! ¡Son actores! ¡Se dedican a interpretar! ¡Ponedles chistes, por el amor de Cristo!

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